Tres “i” ponen freno al desarrollo de la actividad turística en el país Inestabilidad, inseguridad e infraestructura son los mayores problemas detectados por operadores. También falta promoción.
Inestabilidad política, inseguridad e infraestructura insuficiente son las tres “i” que impiden el despunte pleno de la actividad turística en el país. En ello coinciden un operador de turismo, dos empresarios hoteleros y un experto, consultados por este medio.
Mientras el desarrollo mundial del turismo durante el 2007 osciló entre el 8 y 10%, en Bolivia, esta actividad creció sólo en 4%, según informa Julio Peralta, presidente de la Cámara Nacional de Operadores de Turismo (Canotur).
Peralta remarca que el crecimiento registrado “es muy bajo”, pese a que el país cuenta con varios atractivos turísticos. Esta situación se debe a tres factores.
El primero es la inestabilidad política que prima en el país desde el inicio de la década. A decir de Carlos Gumucio, gerente administrativo del hotel Victoria, situado en el trópico de Cochabamba, desde que comenzaron los conflictos políticos, con paros y bloqueos de por medio, se ha registrado una baja en la actividad turística.
“Esto asusta bastante al turista porque cuando visita países ajenos al suyo, lo hace para pasear, para relajarse y no va a poner en riesgo a su familia en un lugar tan conflictivo como el nuestro”, afirma.
El diputado Arturo Murillo (UN) coincide con Gumucio y sostiene que el turismo en Bolivia está “destrozado” a causa de la inestabilidad y los constantes bloqueos.
“La gente cree que en cualquier momento puede haber confrontaciones y bloqueos en Bolivia”, manifiesta el también empresario hotelero, que precisamente se había topado con un corte de ruta en Sica Sica el jueves, mientras viajaba de La Paz a Cochabamba.
Según Julio Peralta, otro problema es la inseguridad. El presidente de Canotur indica que, normalmente ha sido un país tranquilo en comparación con otros países.
No obstante, precisa que los casos de asaltos y fallecimientos de visitantes (el más reciente el de dos austríacos y un español) han influido negativamente en la imagen del país como destino turístico.
La tercera “i” es la insuficiencia en la infraestructura para acceder a los destinos turísticos. Carlos Gumucio señala que no hubo mejoras en la infraestructura caminera.
Mientras, Peralta resalta la importancia de la conclusión de obras como las vías a Riberalta y Cobija; la ruta de Santa Cruz a Trinidad; la carretera Oruro-Uyuni.
El dirigente añade que también será vital la construcción de aeropuertos con mejores condiciones en Rurrenabaque (Beni) y Uyuni (Potosí), para que mejore la afluencia de turistas a estos destinos.
A las tres “i”, Daniel Velasco, gerente general de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), añade la falta de políticas públicas que promuevan el turismo. Afirma que “por eso somos un país de rebalse”, es decir, que sólo capta a los visitantes de los vecinos.
Un contacto con el viceministro de Turismo, Ricardo Cox, no fue posible, puesto que la autoridad se encontraba fuera del país.
Sin embargo, con respecto a la inseguridad, en abril, el viceministro explicó a este medio que la Estrategia Nacional de Promoción Turística del Gobierno contempla un sistema de seguridad para los visitantes, que abarca desde la atención oportuna por parte de la Policía y el sector judicial a los turistas, hasta un servicio integrado de información y migración que dé atención las 24 horas del día.
ALGUNOS DATOS
Segmentos • Julio Peralta precisa que el 80% de los turistas que arriban al país no vienen organizados. El otro 20% sí lo hace y es el que tiene un mayor poder adquisitivo. Los europeos son quienes más visitan los destinos nacionales.
Bondades • El presidente de la Cámara Nacional de Operadores de Turismo (Canotur) destaca el efecto multiplicador de la actividad turística en otras áreas, puesto que con la llegada de visitantes se benefician “desde los lustrabotas hasta los empresarios hoteleros”.
Políticas • El diputado Arturo Murillo (UN) precisa que se ha planteado una modificación a la Ley del Turismo. Señala que se proponen mecanismos para recaudar recursos para la promoción interna y externa de los principales atractivos.
Demora • Murillo lamenta que el tratamiento de esta propuesta esté demorado, ya que en el Congreso priman los temas políticos. A decir del legislador, el sector del turismo es el peor atendido no sólo por ésta, sino también por las anteriores gestiones gubernamentales.