La gestión de Evo se promociona con millonaria campaña El Estado, organizaciones internacionales, sectores sociales y hasta personas particulares pagan la publicidad del oficialismo. La Dinacom se encarga de difundir mensajes sobre la gestión de Evo Morales. Otros también lo hacen.
NOBEL • El oficialismo también encaró una campaña para que el presidente Morales sea nombrado Premio Nobel de la paz.
Saber cuántos millones gasta el gobierno de Evo Morales ha sido imposible, incluso para los parlamentarios que, con todas sus atribuciones de por medio, no pudieron lograr esta información. Una reciente publicación basada en un estudio de monitoreo calculó que durante una semana se gastaron $us 180.000 sólo en spots televisivos difundidos en Santa Cruz durante las semanas previas al referéndum sobre el Estatuto Autonómico.
A partir de esos datos, La Razón intentó averiguar esta información y, aunque no logró identificar un monto, fuentes del propio oficialismo confirmaron que las líneas de financiamiento son tan diversas que no es posible hablar de una cifra en concreto, aunque sí de millones que llegan del exterior del país y otros tantos que provienen del interior.
Los recursos de los financiadores externos llegan a través de donaciones directas, como en el caso de la Asamblea Constituyente, y con mayor frecuencia mediante Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que apoyan a los sindicatos que conforman las bases del MAS.
En el caso local, hay diversas instituciones que tienen presupuestos asignados para difundir las políticas del oficialismo, como la Dirección Nacional de Comunicación (Dinacom), la Representación Presidencial para la Asamblea Constituyente (Repac), el programa “Bolivia cambia, Evo cumple”, financiado por Venezuela, además de los aportes que realizan los movimientos sociales, con aportes de sus afiliados y con recursos de ayuda de fuentes externas.
La Dinacom, según su ex director, Gastón Núñez, gasta “entre seis y ocho millones de bolivianos por año” en publicidad para difundir la gestión gubernamental, mientras que la Repac, según su director, Juan Carlos Pinto, recibió un presupuesto de 9,8 millones de bolivianos, la mayor parte de esos recursos destinados a la difusión de la reforma constitucional.
El programa “Bolivia cambia, Evo cumple” es el que mayor despliegue publicitario realiza, pero no fue posible conocer cuánto destina para ello, ya que en esa oficina está prohibido otorgar información sin autorización previa del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
Una de las cúspides de difusión publicitaria oficialista se registró el mes previo (abril) a la realización del reférendum cruceño de aprobación de su Estatuto Autonómico, pero la mayor parte de los spots televisivos (cuestan en promedio seis dólares por segundo), jingles radiales y páginas en medios escritos llevaron la firma de la Confederación Nacional de Colonizadores y otras organizaciones masistas.
El máximo dirigente de los colonizadores, Fidel Surco, explicó que “ese tema es con ayuda de organizaciones que cooperan a nuestra organización”. ¿Qué tipo de organizaciones? se le consultó. “Hay cooperantes que trabajan directamente, incondicionalmente con la Confederación, hay instituciones, por ejemplo de Noruega, hay instituciones de ayuda obrera de Suiza, de Alemania, trabajadores que igual que nosotros hacen aportes y entonces vienen a las organizaciones sociales”, respondió.
Dijo que lo mismo ocurre con otras organizaciones sindicales que sostienen al masismo.
Núñez aclaró que Dinacom no hizo campaña en contra del referéndum cruceño. “Dentro del marco de la política nacional tenemos que difundir gestión, no podemos hacer otra cosa que difundir todo lo que está haciendo el Gobierno”, explicó.
En cuanto a la difusión del proyecto constitucional impulsado por el oficialismo, la Repac es la que se encarga de pagar los spots, cuñas radiales y publicaciones impresas de ese texto.
Pinto dijo que algunos trabajos se pagaron “en coordinación o coautoría con algunas instituciones que también están en el proceso, pero la base son nuestros recursos”. Esas organizaciones —agregó— son principalmente “varias redes de ONG y existen también sindicatos y movimientos sociales que aportan”.
El diputado Antonio Franco (Podemos) investigó el caso y dijo que los gastos del Ejecutivo “se ajustan al Presupuesto General de la Nación”, pero “cuando investigamos directamente a los medios de comunicación, porque lógicamente la cantidad de recursos no cuadra con la cantidad de minutos, segundos y de hojas en medios de comunicación impresas, vemos que habían utilizado diferentes instituciones que estarían financiando este tipo de propaganda mediática política y en favor del MAS”.
Esas instituciones, según explicó el diputado Franco, son “PDVSA, la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos, la Central Obrera Departamental (COD) paralela en Santa Cruz, Santa Cruz Somos Todos y personas particulares, entre otras. Esto significa que los recursos económicos los distribuyen con un mismo objetivo político”, complementó.
“PDVSA, la Federación de Trabajadores Campesinos, la Central Obrera, Santa Cruz Somos Todos y personas particulares”. Antonio Franco, al referirse a los grupos que pagan publicidad.