DAVID CHOQUEHUANCA, canciller de la República, asegura que Colombia y Perú no pueden ir a un diálogo bilateral con la Unión Europea.
Bolivia, junto a otros 11 países de Sudamérica, se apresta a dar nacimiento hoy a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur). El canciller, David Choquehuanca, dice que este bloque apunta a lograr un equilibrio y romper el unilateralismo. Sostiene que las negociaciones entre la CAN y la UE deben ser en bloque y que así lo entienden Colombia y Perú.
La autoridad, además, asegura que la misión de la OEA y de los “países amigos de Bolivia” no ha fracasado y que está pendiente para cualquier llamado con el fin de lograr el diálogo para sacar al país de la crisis política.
¿Cuál el objetivo político que persigue la Unasur? Uno de los objetivos políticos es construir el multilateralismo. La Unión Europea es una construcción de un espacio del multilateralismo; Unasur es otro espacio de la construcción del multilateralismo; tiene que terminar esto de la unilateralidad; esto va a permitir construir un mundo más equilibrado.
¿Se busca generar un equilibrio frente a EEUU? En el mundo, no solamente (con EEUU). Necesitamos trabajar equilibrios.
¿Cuáles son los factores de cohesión, si se toma en cuenta las diferencias político-ideológicas entre los países miembros de Unasur? La construcción de Unasur es reconociendo estas diferencias, esa es una de sus cualidades. Se respeta estos diferentes modelos económicos, las diferentes visiones; entonces esto es una riqueza dentro de Unasur.
¿Las diferencias no resultan una debilidad? La Unión Europea, por ejemplo, comparte visiones político- económicas. En Europa no todos los países piensan igual; no todos abrigan un modelo económico. Hay partidos de izquierda y de derecha en Europa, pero han decidido construir respetando estas diferencias. Tenemos que tener la capacidad de reconocer estas diferencias. Es un avance que los presidentes (de Unasur) hayan decidido reconocer (las diferencias), pero hay intereses comunes que nos unen a la región.
¿En la CAN acaso no se puede ver el efecto de las diferencias? Colombia y Perú tienen visiones diferentes en su relación con Europa, por ejemplo. La CAN no está socavada por la diversidad. Los presidentes andinos han decidido llevar adelante una negociación (político, comercial y de cooperación) de bloque a bloque. Es una decisión de la CAN que se ha firmado en Tarija, el 2007. Esta decisión dice que se debe llevar adelante esta negociación de bloque a bloque reconociendo estas diferentes visiones, los diferentes modelos económicos que tenemos.
Sin embargo, Perú y Colombia apuestan a otro ritmo de negociación. Con la UE, los presidentes han decidido llevar esto (negociación) de bloque a bloque. Hay una decisión y la decisión en la CAN es como una ley. Lo único que nosotros estamos reclamando es que actuemos dentro de esta decisión. También hay un mandato de la UE; los 27 países le han dado un mandato al presidente (de la Comisión Europea José Manuel) Barroso: que lleve adelante este proceso de bloque a bloque.
¿Hay necesidad de ratificar esta decisión de bloque? Hemos ratificado esta voluntad de llevar adelante este proceso de negociación de bloque a bloque, aunque los presidentes de Perú (Alan García ) y de Colombia (Álvaro Uribe) han manifestado que desearían llevar adelante esto de manera bilateral. Esto implicaría que tendrían que cambiar la decisión de la CAN y el mandato de la UE. Ellos (presidentes) están conscientes de esto.
¿Cree que los presidentes de Perú y Colombia se desmarcan de esta decisión de bloque? No se están desmarcando; ellos quisieran llevar adelante (las negociaciones), pero están conscientes de que hay una decisión (andina) y que hay un mandato de la UE. 27 países han decidido ir adelante de bloque a bloque.
¿Unasur es excluyente con la CAN y el Mercado Común del Sur (Mercosur)? No tiene por qué ser excluyente.
¿Cómo lograr que engranen estos bloques? Se tiene que recuperar lo mejor; toda la experiencia del Mercosur, como la experiencia de la Comunidad Andina. Todos los miembros que son del Mercosur participan de Unasur, que es más grande, una construcción mayor de integración. Sin embargo, no es la convergencia; estos espacios se siguen trabajando, sin embargo, se está construyendo un espacio mayor, que es Unasur.
¿Unasur absorberá a estos dos bloques regionales? No sabemos.
En este contexto, ¿cuál es la percepción de la comunidad internacional respecto a la situación de Bolivia y aquellas advertencias que se dan de división? Ellos no creen que se va a dividir el país, han manifestado todos los países. Han apoyado al Presidente (Evo) Morales en la misma Cumbre (de Lima). Además ellos han dicho que no quieren la división del país.
Ante la crisis política, un grupo de países amigos y la OEA interpusieron sus buenos oficios para acercar a las partes en conflicto. No consiguieron este objetivo. ¿Puede considerarse un fracaso la participación internacional?. No han fracasado, no se van a cerrar las puertas del diálogo. Los países amigos siguen esperando, van a seguir ayudando. La resolución de la Organización de Estados Americanos (OEA) dice que ellos tienen que seguir coadyuvando para que los bolivianos podamos entendernos. Entonces no se han cerrado las puertas, no ha fracasado. Hemos resistido 500 años y nunca nos hemos dado por vencidos.
Teniendo en cuenta la predisposición de continuar con una labor de facilitación del diálogo tendiente a resolver la crisis, ¿volverán a convocarlos? Si los invitamos, van a volver a estar presentes en el país, tanto la OEA como los países amigos, pero no sólo quieren los países amigos que alcancemos acuerdos mediante el diálogo, sino los europeos, la Organización de Naciones Unidas (ONU); todos. Todos quieren coadyuvar para alcanzar una solución.
¿La invitación se cursará luego del referéndum revocatorio del 10 de agosto? No sabemos, depende cómo evolucione el diálogo (convocado por el Gobierno en diferentes niveles).
“Si los invitamos, van a volver a estar en el país, tanto la OEA como los países amigos”, dijo el Canciller.