La residencia de la embajadora de Egipto en Bolivia, Nagwa Afifi, fue el lugar de encuentro para que representantes del cuerpo diplomático, autoridades gubernamentales, empresarios y un grupo de selectos invitados compartieran una velada de despedida a la anfitriona por la culminación de su gestión en Bolivia.
Nagwa Afifi organizó esta reunión para despedirse en persona de los colegas y amigos que formaron parte de su círculo social durante los cuatro años que vivió en La Paz.
En su discurso, dijo que Bolivia le permitió gozar de gratas experiencias, conocer no sólo el país, sino otras naciones de América Latina, y desarrollar actividades culturales.
“De todo lo que hice, lo que más felicidad me da es que enseñé un factor muy importante que siempre adopto en mi trabajo: el factor cultural. Para mí, este tema es primordial ya que es el primer puente que conecta entre dos países, entre dos pueblos. Esto sirve para el inicio amistoso y para estrechar lazos entre dos naciones”, afirmó la embajadora.
“Me empeñé en mostrar la cultura y multiplicidad que privilegia a Egipto. Di a conocer identidades de mi país como la faraónica, arábica, musulmana, africana y medio oriental", agregó.
Cenas, almuerzos y distintos encuentros sociales se organizaron en honor a la embajadora. “Sentí el cariño de cada uno de mis colegas y amigos. En esas circunstancias siempre se dicen palabras que expresan el sentimiento y afecto de la gente, y es de ambos lados”, comentó Nagwa Afifi.
Calificó su misión en Bolivia como exitosa. “Cuatro años con logros y beneficios que obtuve por mi trabajo y en el país es un éxito. Mi Cancillería en El Cairo valoró mucho mi misión. Es algo de lo que puedo enorgullecerme”, sentenció.