El padrino de Cobija hizo favores a policías Cuentan en Cobija que bastaba tocar la puerta del presunto autor intelectual de una serie de ajustes de cuentas en la Perla del Acre, y mostrarle una receta, para recibir dinero. Fue padrino de poleras de un equipo de uniformados.
EL PRESUNTO DELINCUENTE • Mauro Vásquez conversa con este medio el miércoles, en una oficina de la cárcel de Villa Busch. Tiene el ojo en tinta, tras los golpes recibidos en su detención.
Muy pocos conocen su cara, pero la sola mención de su nombre altera los rostros de los cobijeños y silencia sus labios. A pesar de ello, ´no es secreto que el dinero de Mauro Vásquez —presunto autor intelectual de los asesinatos por ajustes de cuenta relacionados al narcotráfico que desde el 2007 se han cobrado la vida de 30 personas— favoreció a personas, instituciones pandinas de toda índole´, asegura uno de los investigadores policiales del caso.
El miércoles 14 de mayo, Mauro Vásquez fue arrestado en una de sus cuatro viviendas de lujo ubicadas en Cobija. Junto a él cayeron siete personas: cuatro de ellas con antecedentes de narcotráfico y su pareja, una menor de 16 años. En el operativo, la Policía decomisó armamento pesado que se cree fue utilizado en los asesinatos y 0,04 gr de cocaína.
Actualmente recluido en la prisión de Villa Busch, el rostro benefactor del líder de la presunta banda criminal más virulenta de la historia de Pando tocó entre otros a unidades educativas, comunidades rurales y sindicatos de mototaxistas. La Policía se sumó a esta larga lista cuando el sospechoso accedió a ser el padrino de las poleras de un equipo de fútbol conformado por uniformados. ´Sólo bastaba tocar su puerta, mostrarle la receta médica y el Mauro te extendía el dinero sin decir nada´, recuerda una de las vecinas de Vásquez.
Nacido en el municipio de Porvenir hace 37 años, el sospechoso, que cuenta con antecedentes por tráfico de sustancias controladas, tendría un patrimonio millonario que se sospecha acumuló con volteos (robo de sustancias controladas) a bandas internacionales y transportando droga peruana hacia el Brasil. ´Sus casas son un lujo y todas con sistemas de vigilancia. Tiene vastas propiedades en el campo y se calcula que su riqueza superaría los dos millones de dólares´, señala una autoridad policial.
Según las investigaciones, Vásquez utilizaba ese dinero para ganarse la admiración de adolescentes y jóvenes de clase alta, quienes se convirtieron en un engranaje fundamental de su maquinaria delictiva.
´Eran sus ojos y sus oídos, sus vigilantes. Además seducían a sus compañeras de clases para que éste las prostituyera con regalos de hasta motocicletas para las más ariscas´, comenta otro investigador que, como la gran mayoría, prefiere mantenerse en el anonimato.
El pandino niega todas las acusaciones en su contra y está seguro de que pronto abandonará las celdas. Entretanto, ahora intenta ganarse la confianza de los reos de la cárcel.
´El domingo hizo traer desde su estancia una vaca hasta el penal para hacer un churrasco para los internos. También mandó traer 200 machones (vigas de madera) para que los reos elaboren muebles´, explica el teniente Jesús Machicado, gobernador de la prisión de Villa Busch, a 10 kilómetros de Cobija. Machicado, quien frenó el intento del sospechoso de donar una Tv a los guardias, asegura que estos actos sólo buscan ganarse el favor de la mayoría de los presos, ya que en el penal también se encuentran recluidos peruanos de una de las bandas de narcos contrarias a Vásquez.
Con todo, el apresamiento de Vásquez no frenó la ola de asesinatos. Tres días luego de su aprehensión, un hombre fue acribillado en las calles pandinas. La Policía cree que él dio la orden.
Este caso causó malestar en unidades dependientes de la Policía en Pando. Algunos oficiales creen que es mejor mantener el caso en bajo perfil debido a que las pruebas por el delito de narcotráfico en contra de Vásquez no son contundentes. Incluso los medios manejan el tema —algunos no lo mencionan— con suma cautela.
´Aquí campea el miedo, nadie quiere quemarse y poner en riesgo a sus familias´, confesó un oficial de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
El miedo hizo que el dueño y una mesera de uno de los locales donde se cometió un crimen decidieran no presentar denuncia por las heridas de los proyectiles recibidos.
´De los asesinatos, nadie sentó denuncias, ni siquiera los familiares de las víctimas mortales. Actuamos de oficio´, lamentó uno de los investigadores. Es sólo a través de la música del grupo Banda Latino que los cobijeños intentan reflejar la zozobra en la que vive la ciudad: ´En la patasca te matan, donde la tía te matan, en el Cristo te matan, en el semáforo te matan...´, dice la canción.
“No es secreto que su dinero favoreció a personas, instituciones pandinas de toda índole”. Uno de los investigadores de este caso que pidió el anonimato
“Sus casas son un lujo y todas con sistema de vigilancia. Se calcula que su riqueza superaría los 2 millones de dólares”. Un policía