RADIOTAXIS. En los casos de robo agravado, las víctimas reportan que abordaron un taxi o radiotaxi en altas horas de la noche.
PREVENCIÓN. El ciudadano debe ser consciente de que su seguridad depende de las precauciones que asuma para movilizarse.
AGRESIÓN. Los antisociales utilizan la violencia física para intimidar a sus víctimas de modo que cumplan con sus instrucciones.
ORIGEN. Esta modalidad criminal fue importada de ciudades más grandes como Lima (Perú) y Bogotá (Colombia).
La Policía recibe cada día al menos una denuncia de secuestro express protagonizado por un conductor de radiotaxi y sus cómplices. Con este mecanismo, los delincuentes amenazan y/o golpean a sus víctimas hasta que les revelen el número secreto de sus tarjetas de débito y de esta manera extraen todo el dinero que posean en sus cuentas.
Expertos en seguridad y autoridades consideran que sólo el usuario es capaz de evitar que se cometan este tipo de crímenes.
“Según los datos que hemos recabado, actualmente en La Paz se produce un secuestro express por día, lo que hace un promedio de 30 por mes”, dice Luis Revilla, presidente del Concejo Municipal de La Paz, quien cree que el número de delitos es superior ya que “no todas las víctimas denuncian el hecho por miedo a represalias de los captores”.
El jefe de la división de Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Jaildibeck Escóbar, confirma el dato, ya que su oficina registra “uno, dos o tres casos de atracos agravados en los que la víctima abordó un taxi”.
Según Santiago Ramírez, consultor internacional en seguridad, el secuestro express “se ha convertido en un instrumento muy útil para los antisociales, por lo que el ciudadano tiene una gran responsabilidad en lo que se refiere a su seguridad”.
Por lo tanto, el experto llama la atención sobre el papel que juega la víctima. “No es ningún secreto que esto pasa en el país. Sin embargo (nosotros, los ciudadanos) no dejamos de tomar taxis o radiotaxis al azar, en la calle, durante las noches”.
Este criterio es compartido por Javier Gómez, propietario de la empresa de seguridad privada Faros. El ex policía advierte que el ciudadano debe ser consciente de que en La Paz no se puede actuar en las noches “como si fuera de día” y alerta que si una persona aborda un vehículo en la calle “está jugando con su vida”.
“Hay que tomar ciertas precauciones, como identificar al chofer, a la empresa, ya que cualquiera puede tener un radiotaxi en estos días”, comenta Gómez.
La Razón consultó a dos empresas de radiotaxis de la sede de gobierno, Móvil del Sur y La Paz, sobre el tema. Sus representantes también aconsejan a los peatones tener cuidado a la hora de utilizar este sistema de transporte y, preferentemente, utilizar sólo una empresa que conozca.
“El cliente debe tener exclusividad con una línea que esté registrada legalmente”, argumenta la administradora de Radio Móvil La Paz, Kattya Murillo.
El secuestro express consiste en la detención momentánea de la víctima que abordó un vehículo cuyo chofer está asociado a otros criminales, que suben el coche a una distancia convenida.
Los antisociales amenazan a la persona y la obligan a retirar la mayor cantidad posible de dinero de su cuenta mediante los cajeros electrónicos. Si ofrece algún tipo de resistencia, es golpeada e intimidada y sólo es liberada cuando los criminales obtienen todo el dinero posible.
Ramírez asegura que este tipo de captura fue importada de otras ciudades latinoamericanas, como Lima y Bogotá.
Sin embargo, menciona, a diferencia de las otras capitales, en Bolivia se aplicó el sistema “al revés”.
En la forma original, el secuestrador sólo agredía a su víctima cuando ésta ofrecía resistencia. “No se puede garantizar la integridad física de la gente, aunque colaboren. Aquí (en La Paz) directamente atacan a la persona, lo cual es muy grave porque pueden llegar a matarla al inicio del secuestro”, explica Ramírez.
Otra diferencia con el exterior es que en Bolivia los secuestros son de mayor duración por el límite de extracción de los cajeros automáticos. Ramírez recuerda un caso en el cual la víctima estuvo retenida cerca de 27 horas, hasta que se vació su cuenta.
La Superintendencia de Telecomunicaciones (Sittel) es una de las tres instituciones que regula a las empresas de radiotaxi a través de la otorgación de las frecuencias para el sistema de comunicación. Esta frecuencia es habilitada en cuanto el solicitante presente una serie de requisitos técnicos y legales.
Sin embargo, una funcionaria a cargo de la ventanilla que recibe los trámites de los postulantes, indica que existen grupos que utilizan frecuencias piratas.
Las otras dos entidades que se ocupan del tema son la municipalidad y la Policía (Tránsito), aunque las iniciativas hasta ahora aplicadas no dan resultados.
La Superintendencia de Transportes sostiene que el control de las empresas de radiotaxis no forma parte de sus funciones. “Los radiotaxis no son un medio de transporte público masivo”, indica un comunicado.
Ramírez y Gómez coinciden en alertar que el riesgo no está restringido a una zona particular de La Paz. “Es a partir de las 22.00 cuando más riesgo se corre”, puntualiza Ramírez.
“Hay que tomar ciertas precauciones, como identificar al chofer, a la empresa, ya que cualquiera puede tener un radiotaxi”. (Gómez)
Historia
La mantuvieron cautiva durante más de 27 horas Hace aproximadamente un mes, una funcionaria de una agencia internacional en Bolivia llamó a una empresa de radiotaxis de confianza. Sin embargo, cuando el operador le indicó que el vehículo tardaría 15 minutos en llegar, decidió tomar un taxi en la calle.
Una vez afuera de su oficina, abordó un coche con las características de un radiotaxi y un par de cuadras más adelante, dos personas ingresaron al carro y la agredieron, amenazándola con producirle más daño si no les entregaba todo el dinero de su cuenta. La mantuvieron cautiva más de 27 horas hasta extraer todo su dinero.