A 1.500 años del célebre Templo de Shaolin, los estudiantes de artes marciales preparan junto a un director inglés un espectáculo que combina sus talentos con música de Occidente.
Texto y Fotos: Xinhua
Música occidental de relajación, grandes cajas de madera, y monjes de Shaolin: estos elementos, en principio incompatibles, están siendo combinados en un espectáculo de baile que debutará en Londres. ´Sutra´, la más reciente producción del bailarín y coreógrafo belga-marroquí Sidi Larbi Cherkaoui, se presentará en la tarima del Sadler\'s Wells Theater entre el 27 y el 31 de este mes.
Los precios de la boletería oscilarán entre las 10 y 35 libras esterlinas (19,7 y 68,7 dólares), contó el director mientras supervisaba un ensayo en el Templo de Shaolin, ubicado en la central provincia china de Henan.
Cherkaoui utiliza un método alejado de lo convencional para interpretar las artes marciales, haciendo un énfasis ´no en la violencia sino en su espíritu contemplativo, sus bellos movimientos, y la imitación de los animales´.
En esta creativa pantomima, 17 monjes budistas del Templo de Shaolin participarán haciendo saltos de rana, permaneciendo de pie sobre las enormes cajas, que en determinado momento caen una a una como fichas de dominó, y ejecutando otros movimientos.
´Para crear esta obra me inspiré en la interpretación del movimiento que hacen los monjes de Shaolin, la forma en que lo entienden, su completa identificación con los seres vivientes que los rodean, y esa incomparable habilidad que poseen para \'convertirse\' en la esencia de un tigre, una grulla o una serpiente´, explica Cherkaoui. ´Quiero mostrarle a mi audiencia una faceta diferente del kung-fu´, precisa.
Artes marciales hechas danza
En el espectáculo ´Sutra´, los expertos en kung-fu de Shaolin pondrán en escena imágenes ´poéticas y que llamarán a la reflexión sobre la forma humana o animal en que transcurre la vida desde el comienzo hasta el final´.
´Queríamos regresar a las vanidades internas del Budismo Chan, acerca de la filosofía de la vacuidad y cómo la energía atraviesa el cuerpo, pero jamás es realmente \'contenida\' por éste´, explica el director. ´Lo que buscamos es, además, mostrar todas las cualidades del kung-fu: tensión pero también relajación´, agrega.
Por su parte, Hisashi Itoh, productor del montaje, y quien asegura que ´los movimientos del kung-fu son los más bellos de las últimas 15 décadas´, dice que el equipo se ha aproximado a las artes marciales desde una perspectiva diferente, ´porque todo lo que ha habido sobre Shaolin no ha sido nada más que entretenimiento, y ha sido demasiado´.
Shi Xiaodong, de 10 años, será el más joven sobre el escenario, y para él, el espectáculo no parece ser diferente a un juego. ´Yo no entiendo qué es lo que quiere decir la presentación, pero algunos de los movimientos que hago durante el show son parte de mi rutina, como sentarme a meditar´.
El espectáculo, una obra conjunta entre Cherkaoui y el afamado escultor británico Antony Gormley, quien creó toda la escenografía, será parte de la temporada de danza china que acogerá el prestigioso escenario londinense entre mayo y junio.
Artistas del Templo
Establecido hace unos 1.500 años, el Templo de Shaolin se ha hecho famoso mundialmente por su combinación del budismo con las artes marciales, y es además un reconocido destino turístico. Según cálculos no confirmados, unos tres millones de extranjeros de alrededor de 50 países han estudiado el kung-fu de Shaolin.
Ya célebre en el cine, los estudiantes de este templo ahora llevarán su talento al escenario. Su éxito, lo decidirá el público.