Los ríos de Pando son las vías que usan los narcos Según el director de Umopar, coronel José Ordóñez, los narcotraficantes cruzan los afluentes con el sistema tecnológico de navegación satelital (GPS), el cual les ayuda a hallar droga enterrada.
PUNTOS FRONTERIZOS • El director de Umopar, José Ordóñez, muestra los lugares por donde entran los narcos.
Lanchas, canoas y deslizadores son los medios de transporte utilizados por las organizaciones de narcotraficantes que actúan en el territorio pandino. Su objetivo es el de trasladar la pasta base de cocaína producida en el Perú hacia los mercados brasileños.
“La frontera de Pando con Perú es inmensa y los narcos peruanos y brasileños la cruzan armados de tecnología como el GPS (sistema tecnológico de navegación satelital)”, explicó el coronel José Ordóñez, director de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar).
Según detalló la autoridad antidroga, los narcotraficantes ingresan de Perú por diversos lugares de la frontera, ya que éstos presentan muy poca presencia policial y militar. La población de Soberanía, al norte de Pando, es una de las más utilizadas por los que se dedican a lo ilícito.
Los ríos Tahuamanu, Madre de Dios y Chipamanu son los afluentes más usados en Pando por las organizaciones criminales. Una vez en tierra, los delincuentes se abren senderos por el monte con machetes para evitar usar los caminos y ser sorprendidos por las autoridades.
Ordóñez explicó que las incursiones de los narcotraficantes hasta llegar a su destino, pueden llevar desde días hasta semanas. Si advierten que son controlados, ingresan de nuevo al monte y ahí se quedan un tiempo hasta que pase el peligro, luego retoman su viaje.
“Para no perder toda su carga, los narcos utilizan mochileros que, por distintas sendas, trasladan pocas cantidades de droga”, explicó el jefe policial.
Por otro lado, los que se dedican al “volteo” (robo de droga para venderla) entierran en el monte las sustancias controladas hasta trasladarlas y venderlas en el área rural. A través del sistema GPS, los narcotraficantes encuentran fácilmente el lugar donde guardaron la droga.
El miércoles, el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), coronel René Sanabria, explicó que la ciudad de Cobija es el punto de encuentro de los narcotraficantes, donde realizan desde transacciones hasta venganzas delictivas; sin embargo, en la urbe no se encuentra droga.
Ordóñez coincidió con Sanabria y afirmó que el área rural es donde se encuentran los estupefacientes, “no pasan por Cobija”.
Un alto jefe policial de Cobija afirmó que actualmente los narcotraficantes peruanos no quieren tener ningún vínculo con los bolivianos, por los problemas que hubo las últimas semanas con las bandas de delincuentes que se enfrentaron, y también porque sienten temor de que puedan caer en manos de “volteadores”.
El objetivo principal de las organizaciones de narcotraficantes es, para la FELCN, el lograr cierta hegemonía en ese territorio; por ello las muertes generalmente se dan por venganza.
Sin embargo, el obtener remuneraciones altas también es una meta. Actualmente, el kilo de pasta base se cotiza en el país en alrededor de 1.800 bolivianos. Su precio se duplica una vez llegado a territorio brasileño.
La Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar), que cuenta con 30 efectivos en Cobija, se incautó el 2007 de más de 500 kilos de droga peruana en el área rural de Pando. En los últimos tres meses la cifra alcanza los 40 kilos.
Vásquez se encuentra aislado
Mauro Vásquez, el presunto líder de una banda de narcotraficantes, y un miembro del grupo, Hiroschi Nakashima López, fueron trasladados ayer a un lugar cerrado del penal de máxima seguridad de Chonchocoro (La Paz), tras su llegada al centro de reclusión el domingo.
Según fuentes del Ministerio de Gobierno, los dos sospechosos se encuentran aislados en régimen cerrado y continuarán así durante 15 días, a fin de cumplir un procedimiento penitenciario que implica dar seguridad, resguardo y tomar previsiones de lo que pueda suceder.
Después de los 15 días, los detenidos pasarán a formar parte de la población, es decir, tendrán contacto con los demás internos del penal, según informaron en el Ministerio de Gobierno.
La orden de traslado al penal de La Paz fue emitida el 24 de mayo por la Dirección General de Régimen Penitenciario, porque tanto Vásquez como Nakashima son de “alta peligrosidad” y la cárcel de Villa Busch no reúne las condiciones de seguridad.