Las alcaldías ya pueden crear empresas público-privadas Ahora los gobiernos ediles pueden dar más incentivos a los productores locales; también pueden crear empleos temporales y contratar a maestros y médicos.
APOYO • Máquinas cedidas por el Gobierno a microempresarios. Similar asistencia ahora será posible de manos municipales.
Con el Decreto Supremo 29565, aprobado el 14 de mayo, las alcaldías ahora tendrán mayor autonomía en la inversión de los recursos provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos, IDH. El avance más significativo de la nueva norma es que ahora los municipios podrán otorgar diversos incentivos, incluso financieros, a los productores locales.
Con el IDH, las alcaldías también podrán crear empresas públicas y mixtas, contratar profesores, médicos y paramédicos (aunque de manera eventual), construir infraestructura de salud y educación, generar empleos temporales, intervenir de manera más directa en la seguridad ciudadana del municipio.
El DS 29565 es un complemento y aclaración del DS 28421, de octubre del 2005 (ver el cuadro adjunto). Si bien en el antiguo decreto ya se define que los municipios pueden invertir el IDH en educación, salud, fomento al desarrollo económico, promoción de empleo y seguridad ciudadana, la norma no estaba del todo clara, coinciden los munícipes, sobre todo en el apoyo directo al desarrollo económico local.
Cuando municipios como Potosí y Cochabamba, entre muchos, ya destinan recursos de apoyo a los productores locales, la nueva norma será una suerte de “descargo” para estas alcaldías, señala el vicepresidente de la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia, FAM, Luis Revilla.
El nuevo decreto, destaca Revilla, es una demanda de los municipios “desde el momento que se aprobó la Ley de Hidrocarburos. Nosotros hemos presentado distintas alternativas a los sucesivos gobiernos. Ahora estamos conformes con que se haya promulgado esta norma”.
Sin embargo, el alcalde de Potosí, René Joaquino, y el secretario ejecutivo de la Alcaldía de Cochabamba, Rolando Morales, coinciden en que el aspecto más preocupante del nuevo decreto es el hecho de que las alcaldías se hagan cargo de los ítems de salud y educación faltantes en el municipio. De tener que asumir este gasto la alcaldía de Potosí, por ejemplo, señaló Joaquino, sólo en maestros significaría la mitad de todo el IDH que recibe la municipalidad. Al respecto, el director de Políticas Municipales, del Viceministerio de Descentralización, Rodrigo Puerta, afirmó que las contrataciones ediles de maestros y médicos son eventuales y no liberan a los respectivos ministerios de su responsabilidad de crear ítems permanentes.
El alcalde de Tarija, Óscar Montes, por su lado, destacó la importancia del nuevo decreto, porque responde a una “demanda, que está apareciendo cada vez con más fuerza en los municipios, que es el tema productivo, sobre todo cuando se nos viene una época de crisis de alimentos”.
Puntos de vista
Luego se podrá usar otros recursos LUIS REVILLA, presidente del Concejo de La Paz.
Por ahora se trata sólo de los recursos IDH. Pero éste es un proceso en el que hay que ir avanzando; más adelante se podrá pensar en otros recursos; aunque no hay que olvidar que la mayoría de los municipios tiene como principal fuente de recursos al IDH.
Lo más importante del nuevo decreto es el fomento al desarrollo económico local. Los municipios hoy están desesperados en invertir en desarrollo económico, en generar niveles de productividad en su población.
Ahora los municipios, de una manera mucho más concreta van a poder invertir recursos para promover el desarrollo económico local. No está todo lo que planteamos como FAM, pero lo esencial está recogido en el decreto.
Hay varias cosas nuevas: incentivos a través del sistema financiero, la constitución de empresas, promoción de organizaciones de pequeños productores en los municipios y, por supuesto, la posibilidad de que las mancomunidades puedan invertir recursos de mayor magnitud que los que pueden emplear los municipios por separado y, así, diseñar y ejecutar obras y proyectos de mayor alcance.
La platita más importante es el IDH ÓSCAR MONTES, alcalde municipal de Tarija.
Hay muchas demandas que tenemos en los barrios y comunidades. Y la platita más importante que tenemos en el municipio, ahora es el IDH, pero estaba muy restringida en sus posibilidades de uso. Por ejemplo, en salud, donde tenemos una carencia de infraestructura, no podíamos ni siquiera reparar una posta sanitaria, no podíamos comprar equipos médicos; el anterior decreto sólo nos permitía apoyo a las campañas de vacunación.
En cambio, ahora se ha abierto la posibilidad de infraestructura, de equipamiento, instrumental médico, incluso ítems; pero eso no quiere decir que lo vamos a hacer nosotros, sino que podemos gastar en eso.
En el caso de Tarija, toda la plata del IDH la distribuimos territorial y sectorialmente. A cada distrito urbano y rural, se le asigna un monto; lo mismo para los sectores de salud, educación y seguridad ciudadana. Y es la comunidad, en cada distrito, que democráticamente decide en qué va a usar su plata. Por lo tanto, no hay ninguna posibilidad de un uso discrecional del dinero.
El nuevo decreto es más político RENÉ JOAQUINO, burgomaestre de Potosí.
En apoyo a la actividad productiva, el municipio de Potosí es líder en Bolivia, porque hemos invertido en la industrialización de la plata, en la extracción de minerales; estamos trabajando en la construcción de un ingenio minero para beneficio de minerales.
El nuevo decreto, sin embargo, es más político, porque todo esto está establecido en la ley. La única novedad es que las alcaldías asumen ahora el pago de nuevos ítems en salud y educación. El resto, no había necesidad de este decreto, existe en la Ley de municipalidades y de mancomunidades. Es simplemente interpretar la norma y aplicar. Otra cosa es que otros alcaldes no aplican y es por miedo; porque en las inversiones no siempre va bien: si algún alcalde, por ejemplo, invierte en papa, pero viene la helada y lo arruina todo, y el alcalde es pasible de daño económico al Estado. Por esto, muchos alcaldes no asumen este riesgo. Por otro lado, la Alcaldía de Potosí ya está pagando al personal del hospital de tercer nivel Bracamonte, a más de ochenta funcionarios.