La carne es un lujo para los pobres Este medio recorrió nueve zonas de la ciudad de La Paz y conversó con gente de bajos recursos que señaló que el incremento de los precios hizo que deje de comer fideo, pan y carne.
La mayoría de las familias de bajos recursos consultadas ayer por La Razón coincidió en que el incremento en el precio de los alimentos convirtió a la fruta, la leche y otros productos en un lujo para sus mesas.
Ayer, este medio realizó un recorrido por nueve zonas alejadas de las laderas este y oeste de La Paz. Buscó las casas de adobe, calamina y ladrillo ubicadas en calles de tierra, empedradas y alguna asfaltada, para consultar con las personas que viven allí.
Quienes atendieron eran amas de casa, hijos mayores, personas de la tercera edad y padres de familia. Todos comentaron que el incremento de precios en los alimentos les está afectando a su economía. Se les consultó sobre si comían la misma cantidad y los mismos alimentos que antes, y varios señalaron que no, que habían disminuido el tamaño de las raciones en el plato, que suprimieron y sustituyeron algunos alimentos por otros, como la carne por las menudencias.
Se les consultó también sobre los gastos que realizaban, sobre cuánto ganaban y sobre si ese monto les alcanzaba. La mayoría no quiso responder, pero los que sí lo hicieron señalaron que no ganaban más de 900 bolivianos. También indicaron que sus sueldos no se incrementaron.
La fruta y la leche para los consultados se convirtió en un lujo y el pan se achicó, pese a que su precio aumentó. El pollo y el pescado, que eran otras opciones, también subieron de costo.
Desde enero del año pasado que el precio de diferentes productos alimenticios fue en aumento, primero por efectos del fenómeno de El Niño y después por La Niña. Este 2008, los alimentos en Bolivia continuaron escalando en precios, pero esta vez por una causa más: por la subida de costos a nivel mundial.
Ya en enero del 2007 el pan se incrementó a 40 centavos de boliviano, mientras que el aumento en productos como verduras y carne se dio cuando se presentaban los desastres naturales.
Sin embargo, desde mediados del año pasado a la fecha más elementos se sumaron a la lista. Por ejemplo, la harina, el maíz, el aceite, la papa y la carne de pollo.
El Gobierno boliviano trató de paliar el incremento de los costos mediante decretos que prohibieron la exportación de ciertos productos. Sólo hubo éxito con el pollo y el aceite, que redujeron sus precios, pero el resto de los alimentos continúa subiendo en el país y a nivel mundial.
En el caso del aceite y el pollo, el Ejecutivo levantó la prohibición de exportación, en el primer caso con condiciones. El martes, el Gobierno volvió a vetar la exportación del pollo debido a que en cinco semanas se incremento su precio en cuatro bolivianos.
“El pan ya no lo compramos” CINTHIA ACARAPI H. Vecina de Villa Salomé
”Las familias pobres ya tienen que darse lujos para comer la zanahoria, ya no es como antes y ahora está carísima. Ya no comemos carne, estamos comiendo queso, eso todavía está barato. El pan ya no lo compramos, ahora comemos galletas y hasta eso está caro, todo lo que está hecho con harina está caro. No tomamos gaseosas. Mi mamá es empleada doméstica y mi papá es albañil, ambos trabajan. El incremento afectó la calidad de vida, debería bajar, porque los que son pobres ya no van a poder comprar lo que subió”.
“Esto nos vuelve pobres a todos” RENATA CALISAYA. Vecina de Villa Salomé
“Todo ha subido, el fideo, el arroz, el azúcar, la papa, el tomate, la cebolla, todo ha subido en el mercado, es una barbaridad. Ya está difícil comprar todo, ya no alcanza lo suficiente para vivir como antes. Ahora solamente estoy comiendo fideo, arroz, sémola, a veces chairito y papalisa. Ya no se puede comprar las cosas como antes. Esto, queramos o no, nos vuelve pobres a todos y los que ya eran pobres no sé qué van a hacer con todo esto”. Renata Calisaya vive en una casa de adobe con algunas ovejas, gallinas y sus perros.
“Ahora hay que economizar” CARMELA CALERO M. Vecina de Pampahasi Bajo
“Todo ha subido, la carne, la papa, el arroz, el aceite, la harina y ahora todavía dicen que el pan va a subir más. Ahora no se puede comer lo que antes se comía, ahora hay que economizar. Antes usábamos carne y ahora ya no, tampoco comemos pollo, es que también el sueldo no alcanza. La ropa no la compramos todavía porque no nos alcanza el dinero. Mi esposo es albañil y mi cuñado también, cada uno trae unos Bs 400 o 500 al mes, dependiendo cómo les vaya, a veces no hay trabajo, pero igual nomás debemos seguir comiendo en casa”.
“No tengo un trabajo fijo” JHONNY GUTIÉRREZ YUJRA. Vecino de Pampahasi Bajo
“Seguimos comprando de todo un poco, pero en menos cantidad. Ahora tenemos que ahorrar a la fuerza, pero seguimos comprando porque tenemos que preparar nuestros alimentos para comer a diario. Todo ha subido mucho, subieron las verduras y la carne, en realidad todas las cosas que necesitamos cada día. La ropa y los zapatos también subieron de precio en el mercado informal.Yo trabajo en cosas eventuales que puedo hacer y no tengo un trabajo fijo, uno debe encontrar la mejor manera de sobrevivir en estos días”.
“Los productos subieron mucho” ROXANA VÉLEZ. Vecina de Kupini
“Los productos subieron bastante, por ejemplo, antes comprábamos la carne, el kilo con Bs 26, ahora está por arriba de los 30. También en las frutas y las verduras, también subieron. El pan lo estamos comprando por ahora, pero no sé más adelante porque han dicho que lo iban a subir a 0,60 centavos, por ahora lo estamos comprando a 0,40 centavos. Lo que más ha subido es la carne, la papa, el tomate, la fruta. La leche en bolsa la seguimos comprando por mi hijita, pese a que ha subido hasta 5,80 bolivianos, es mucho”.
“Las caseras no quieren rebajar” JANETH VERA. Vecina de Pampahasi Bajo
“Toda esta subida está afectando demasiado, al extremo. Todo está muy caro y las caseras ya no quieren rebajar, ya no sabemos qué hacer, porque cada día los precios suben más. No nos alcanza para comer, para la cocina del día. Tengo dos hijos y hay que pagarles el colegio, movilidades (vehículos), uniformes, útiles y todo está extrema- damente caro. El pan lo estamos reduciendo un poco, la mantequilla está extremadamente cara, la leche ha subido hasta el cielo, y no sé qué voy a hacer con mis hijos, porque no puedo hacerles faltar nada, yo por ellos sigo adelante”.
“Leche y fruta... son un lujo” SUSANA QUENTA. Vecina de Villa Salomé
“Las verduras están subiendo cada vez más, el aceite bajó de precio pero aun así sigue alto, la carne está muy cara, el pollo, ya no sabemos qué hacer. Mi esposo es mecánico y yo a veces trabajo de lavandera los fines de semana; cuando ya no tenemos dinero y ya no nos alcanza, tengo que trabajar. Mi esposo gana dependiendo de si le va bien o no. A veces gana Bs 800 y otras 900 al mes. El transporte todavía no afecta, pero he escuchado en noticias que tal vez va a subir. Lo que más está subiendo son los comestibles. La leche y la fruta la consumimos, pero son un lujo, sólo de vez en cuando”.
“No comemos como antes” CATALINA LAGOS. Vecina del Barrio Petrolero
“Ya no comemos como antes en mi casa. La leche es prácticamente sólo para los que tienen plata, ahora solamente los nuevos ministros alimentan bien a sus familias. Aquí los que sufrimos somos los pobres, todos pensamos que el cambio sería bueno, pero yo no veo un cambio, porque hasta ahora todo sólo ha empeorado. Casi todos los alimen- tos en el mercado han subido y los que no, no sabemos si van a subir o no todavía. La plata ya no alcanza para nada, ahora casi hasta hay que rascarse el bolsillo porque la vida se ha elevado mucho; si las cosas siguen así, ya no sé que haremos”.
“Sólo compramos cinco panes” MOISÉS ARCE. Vecino de Achachicala
“Todo está en exceso de caro en el mercado, es increíble que las cosas hayan subido tanto en pocos meses. El precio del pan está elevadísimo, ahora en casa sólo compramos hasta cinco panes al día, pero antes comíamos 10 y de la carne sólo compramos las menudencias, porque también subió mucho. Yo trabajo como seguridad de noche y gano unos 800 bolivianos al mes, que se gastan en transporte con mi esposa, mi hijita. Aparte de eso hay que pagar luz, el gas, el agua y ya no se pueden tener lujos, porque el dueño de casa también quiere subir el alquiler, porque dice que todo ha subido”.
“Ya no sé si haré sopa o segundo” PAMELA TARQUI. Vecina de Villa El Carmen
“Esta subida de precios nos afecta a los más pobres; lamentablemente ya no se puede hacer sopa y segundo, ahora tengo que ver si sólo haré sopa o segundo. Muchas cosas han subido. Mire, la papa ha subido, el fideo ha subido; antes el fideo era para el pobre, pero ahora no. Antes, sí podía hacerme un ajicito de fideo, uno se hace con papita y chuñito, ahora no, ahora es un lujo, el fideo, el arroz, el chuño, la papa; lamentablemente a los que tenemos varios hijos, nos afecta harto. Mi esposo trabaja y cuando yo puedo salgo a vender mercadería a las calles, pero es difícil, la Alcaldía ya no nos deja”.
“Mis hijos son comepanes” JUANA MAMANI. Vecina de Villa El Carmen
“Ya casi no comemos ni carne ni fruta, y para cocinar, todas las verduras para hacer recado (preparado para la sopa) están caras. El pan es chiquitito y tan caro, dicen que ha subido la manteca, pero ha subido todo. Yo no entiendo por qué ha subido el pan si la marraqueta es sin manteca; sólo usan harina, sal y agua. Ese redondo parece hostia y mis dos hijos son muy comepanes, no se les puede medir, ellos están en la etapa de crecimiento, están estudiando y no se puede privarles, yo como madre tengo que alimentarlos bien, pero de vez en cuando ellos me ayudan”.
“Sí, las cosas han subido” MARÍA CATALINA TARIFA. Vecina de Achachicala
“Sí, las cosas han subido, pero no sólo las cosas para comer, mis hijos están en fiscal, pero igual hay que comprarles libros y material escolar. Nos exigen el uniforme deportivo y, si es fiscal, deberían exigir una polerita y un corto de acuerdo al bolsillo de cada uno. Nos piden comprar de la misma escuela, sólo una polera ya me sale Bs 28 para mi hijo de 9 años y todavía son de poliester, ni siquiera de algodón. Cuando suba el transporte público va a ser peor, porque ya no van a tener gente y van a preferir andar a pie. Mi esposo es chofer y la verdad estamos preocupados por lo que vaya a pasar más adelante”.
“Ahora cocino lenteja o trigo” ESTHER TOLA. Vecina del Cementerio
“Todo sube día a día y los sueldos no aumentan, se mantienen. Para los que tenemos la familia numerosa ya el sueldo de uno no alcanza para casi nada. Si seguimos así, la niñez y la juventud de esta época va a ser muy débil, no van a llegar a más de los 50 años, porque van a estar mal alimentados. La competencia es fuerte y ahora es muy difícil encontrar trabajo, ya no se gana como antes; antes se ganaba bien nomás. En la casa, hace unos tres meses que no comemos carne, desde que empezó a subir, ahora cocino lenteja o trigo, hasta la lenteja que era a Bs 4, está a 6,50, y ya no sabemos lo que es leche o fruta”.
“Tengo que hacer magia en la cocina” MARY PÉREZ. Vecina de Kupini
“La vida ya no es como antes, la subida de costos en los mercados nos está afectando. Mi esposo es taxista y la situación está mal para todos, pero creo que también es a nivel mundial la situación económica. Mi esposo es el único que trabaja y yo tengo cinco hijos, cuatro están conmigo y el mayor vive en otro departamento, ya es profesional y ayuda también a la casa, pero ni así alcanza. Mi esposo es asalariado, su sueldo depende de las carreras que haga. Ahora comemos lo mismo que antes, pero mucho menos. Como todo subió, hasta tengo que hacer magia en la cocina con la comida”.
“A la fuerza ya no comemos carne” PAOLA VARGAS. Vecina de Kupini
El dinero vuela y este último año todo se ha incrementado mucho y qué podemos hacer. Tengo que comprar las cosas para la casa. En mi casa tenemos tres hijos y el mayor termina el colegio el próximo año. Durante la semana estudia y el fin de semana trabaja como garzón para ayudar a la casa. Ya el sueldo de mi esposo no basta, yo vendo tortas o masitas y eso por lo menos nos da un poquito más. En mi familia, a la fuerza estamos sin comer carne por los precios, y el pollo y el pescado están subiendo también, ya no tomamos leche hace mucho ya, pero de vez en cuando nos damos un gustito al mes”.