Producción insegura de gas Para que Bolivia pueda recuperar la imagen de país proveedor seguro de gas, en este momento deberían estar en perforación por lo menos 10 pozos, según los expertos. La falta de inversiones ha convertido a Bolivia en un proveedor inseguro de gas natural.
Conforme llega el invierno, el Gobierno argentino aumenta la intensidad de sus pedidos para que Bolivia regularice los envíos de gas natural. El contrato vigente establece un volumen diario de 7,7 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd), pero en este momento el compromiso formal realizado por YPFB menciona tres millones.
Lo malo es que la crisis que se presenta en la producción nacional de gas impide cumplir siquiera con el volumen mínimo ofrecido por la empresa estatal boliviana. Ni pensar en la obligación, también contractual, de que el país pueda exportar 27,7 millones dentro de 18 meses. A esto se suma la previsión de que el consumo del mercado interno, entre julio y agosto, subirá de 7,5 a 8 MMmcd, lo que implica un riesgo calamitoso: el corte total del suministro del energético a la Argentina.
Ayer, luego de anunciar la nacionalización del total de las acciones de Transredes, el presidente Evo Morales admitió la existencia de un "problema energético mundial", y mencionó la necesidad de "prevenir". Por un lado, dijo que "hay que cumplir con los compromisos internacionales, para eso es importante la inversión"; por el otro, hizo una firme advertencia: "Que sepan las otras empresas que vengan a trabajar, que vengan a invertir, es su obligación trabajar, invertir y también recuperar sus inversiones y tener derecho a sus utilidades, eso está garantizado".
Podemos, el principal partido de la oposición, criticó la medida de la nacionalización total de Transredes señalando que aumenta la inseguridad jurídica y, por ende, dificulta las inversiones en el sector.
Entretanto, las autoridades de Brasil también han comenzado a reclamar por los volúmenes de gas que Bolivia no está enviando a Cuiabá y Comgas, que suman 3 MMmcd. El hecho de que el pozo Sábalo X5, del campo San Antonio, ubicado en el sur, empiece a proveer 2,5 MMmcd permite esperar que la producción total vuelva al volumen de hace dos años, de 42 MMmcd. Pero esto tampoco es suficiente para atender los compromisos. La producción tendría que subir en 10 MMmcd, cifra que surge de sumar los 7,7 para Argentina y los tres pendientes de envío a Brasil. Eso sin contar la demanda interna.
Hay un problema adicional. Los campos no mantienen la presión de salida del gas sin trabajos específicos; de lo contrario, la presión va disminuyendo. Esos trabajos deben ser efectuados por las empresas a cargo de los campos; los que están bajo responsabilidad de Chaco y Andina podrían tener problemas, pues YPFB ha anunciado el despido de los profesionales mejor pagados, que son los encargados de las tareas más delicadas para mantener la producción.
Y otro elemento más: las plantas separadoras, instaladas junto a cada pozo, necesitan de trabajos periódicos de mantenimiento. Eso ocurrirá con una planta de San Antonio, entonces quizá el aporte del pozo Sábalo X5 no produzca un incremento inmediato de la producción global del campo.
Para que Bolivia pueda recuperar la imagen internacional de país proveedor seguro de gas, en este momento deberían estar en perforación por lo menos 10 pozos, según cálculos de los expertos. La falta de inversiones ha convertido a Bolivia en un proveedor inseguro de gas natural.