Esculturas e imágenes de Danielle Caillet, en Patiño Hace nueve años que falleció la artista del metal y de las fotos y el video. Una exposición que se abre esta noche reúne parte de su amplia obra.
JUEGO DE FORMAS • La gallina de los huevos de oro (izq.) y Tentación 1. La muestra irá a Cochabamba y Santa Cruz.
Un fino sentido del humor, inmortalizado en obras de escultura, pero además una sensibilidad estética que hizo de sus fotografías y documentales obras de excepción. De esto trata la muestra de homenaje a la memoria de Danielle Caillet, organizada por el Espacio Simón I. Patiño, a nueve años del deceso de la francesa que nació y creció como artista en Bolivia.
La creadora llegó al país desde Francia como esposa del cineasta Antonio Eguino. Se inició en el mundo artístico con obras de fotografía, siendo premiada en varias ocasiones por sus tomas fijas en blanco y negro.
“Luego trabajó en las producciones cinematográficas que, en su mayoría, tuvieron como fuente de inspiración a la mujer boliviana”, recordó Eguino.
Se inició en la escultura de modo autodidacta. Modelaba en arcilla y luego elegía el material, normalmente el bronce. "Siempre trabajó con el maestro fundidor Gregorio Conde”.
Danielle Caillet se fue víctima de una larga enfermedad. Cerca de 40 obras de escultura, 10 de fotografía y una serie de videos la recordarán a partir de hoy en Patiño (Av. Ecuador N° 2503 y Belisario Salinas, edificio Guayaquil).
Teresa Mesa, organizadora de la exposición artística, explicó que la inspiración para este homenaje es la alta calidad de las esculturas en metal de Danielle Caillet que la gente podrá recordar o, en el caso de los más jóvenes, inclusive descubrir.
Otras muestras de calidad son los documentales que Caillet produjo sobre mujeres bolivianas. Hay un trabajo sobre Juana Azurduy de Padilla, otro basado en el poema Nacer hombre de Adela Zamudio; "realmente era muy buena haciendo documentales culturales”, comentó Mesa.
La múltiple artista nació en Romans-sur-Isére (Francia), el año 1940, y residió en Bolivia desde 1966 hasta su muerte, en 1999.
Sus esculturas, más de 250, forman parte de colecciones privadas y están representadas en la colección contemporánea del Museo Nacional de Arte. De este conjunto, una selección de todas ellas estará en Patiño hasta el 25 de junio.