Vecinos del Distrito 7 retienen a los concejales alteños Ayer se realizó la sesión del Concejo Municipal en el Distrito 7. Asistieron nueve de 11 autoridades. Los vecinos echaron a dos de ellos, pues pedían su renuncia. Ambos afectados dijeron que es una movida política.
LAS ÚLTIMAS DECISIONES • Los concejales se fueron y los vecinos conversan en la plaza de la zona Señor de Lagunas.
Dos horas después de iniciada la sesión del Concejo Municipal, en el Distrito 7 de El Alto —y tras la llegada de una treintena de policías—, dirigentes y vecinos echaron a pedradas e insultos a dos concejales, a quienes exigían su renuncia inmediata.
Según el relato de ATB, la gente reunida en un espacio abierto de la zona Señor de Lagunas advirtió con no dejar salir a ningún concejal si no aprobaban un voto resolutivo emitido por el Distrito.
El concejal Gustavo Morales (MAS) contó que se firmaron siete resoluciones municipales en la sesión y cuando concluyó la misma, los vecinos obligaron a aprobar su voto resolutivo.
“Nos han retenido y por temor se ha aprobado (...)”. “No voy a renunciar”, aseguró y añadió que no firmó ningún documento.
Eliodoro Iquiapaza, presidente de la junta de vecinos de la zona Franz Tamayo, indicó que no se retuvo a los concejales.
Agregó que ellos no cumplen su labor de fiscalizar y que por eso el distrito perdió dos millones de dólares de una donación.
El sector dejó de ser rural hace seis años por una ordenanza municipal. Pero, aún no tiene calles asfaltadas, nuevas obras ni servicios básicos, según los vecinos, y el transporte tampoco llega.
El voto resolutivo que aprobaron siete concejales ayer exige la renuncia del presidente del Concejo, Efraín Argani (PP), del concejal Gustavo Morales (MAS) y la posesión de sus suplentes. Ambos dijeron por separado que se trata de una movida política del alcalde Fanor Nava (PP).
El texto también señala que deben ser expulsados todos los concejales del Plan Progreso (PP) “que defienden a la media luna y a los empresarios chupa sangre”.
Morales informó que lo ocurrido fue porque “estoy haciendo una fiscalización rigurosa”. Afirmó que el voto resolutivo se aprobó a presión, “además no se aprueba un voto resolutivo”.
El concejal Martín Apaza sostuvo que “evidentemente no hemos fiscalizado al cien por cien” y añadió que el voto resolutivo fue tomado como aprobado. “En El Alto es costumbre la agresión verbal, así uno trabaja”. Del documento dijo que “revisaremos, hay que dialogar, hay que llegar a consensos y a un acuerdo final, por ahí metemos la pata”.
Roberto de la Cruz, concejal alteño, informó que la gente “quería que se apruebe ese voto resolutivo con el argumento de que hay que comenzar a limpiar a la derecha, desde la casa”.
Siete concejales aprobaron la resolución, dos —Morales y Argani— prácticamente escaparon y dos concejalas faltaron a la sesión.
Efraín Argani aseveró que se trata de un grupo dirigido por el alcalde Fanor Nava. “No voy a culpar al Distrito 7, pero eso sí hay personas agitadoras”.
Contó que le lanzaron piedras y lo insultaron para que renuncie a su cargo, pero aseguró que no lo hará. “Había concejales que querían descabezarme, como estamos fiscalizando (...)”. El conflicto culminó poco antes del mediodía; los policías no actuaron y la gente dejó ir a los ediles.