La imagen de Evo en el exterior lleva el sello de Chávez La Razón consultó a jefes de Redacción y editores de nueve periódicos de la región y de Europa. Coincidieron en que existe una tutela excesiva del venezolano en el país y destacaron el ascenso del Mandatario boliviano.
Tres percepciones marcan la imagen del presidente Evo Morales en el exterior: el reconocimiento de que con su llegada al poder en Bolivia saldó una deuda histórica con los indígenas del país, que sus acciones en el gobierno no siempre acompañan su discurso radical y, por último, la excesiva dependencia ideológica y económica de su homólogo venezolano, Hugo Chávez.
Así piensan los jefes de Redacción y editores de nueve reconocidos periódicos de Sudamérica y España, los que fueron consultados por La Razón sobre la percepción que despierta el Jefe de Estado en sus países.
En mayo, la revista estadounidense Time colocó a Evo Morales entre los 100 personajes más influyentes del mundo y entre los seis latinoamericanos más destacados, junto a la presidenta chilena Michelle Bachelet.
Sin embargo, las respuestas de los periodistas consultados por este medio (plasmadas en las siguientes páginas) delatan los temores que existen en la región ante las posibles repercusiones de los conflictos internos que atraviesa Bolivia y por la influencia militar de Chávez en el país.
“La mayoría de los paraguayos vio con buenos ojos la asunción de Morales a la presidencia. Se concretaba la inserción de la mayoría indígena en el proceso político”. Pero “cuando el Gobierno boliviano firmó con el de Venezuela un acuerdo de cooperación militar, hubo inquietud en círculos gubernamentales”, explica Juan Luis Gauto, jefe de Redacción del periódico paraguayo ABC.
Para Maite Rico, especialista en América Latina y redactora del matutino español El País, se advierte en Bolivia una excesiva tutela del Presidente venezolano. “La Unión Europea empieza a impacientarse con países como Bolivia y Venezuela, a los que acusa de boicotear los acuerdos de libre comercio”, asegura Rico.
Más enfático fue Eliades Rojas, jefe de Redacción de El Universal de Venezuela. “Morales le sigue el juego a Chávez para obtener la mayor cantidad de recursos económicos y logísticos a cambio de una solidaridad ideológica. (...) Hay una sumisión de Evo penosa”. A pesar de ello, en el análisis de Rojas, el Jefe de Estado boliviano no es tan radical como su par venezolano.
“A la hora de la verdad, cuando el asunto imperialista llega a extremos peligrosos, Morales le saca el cuerpo (a Chávez)”, concluye.
En esa línea, Marcelo Cantelmi, editor del área Internacional de Clarín (Argentina), considera que “en Argentina, Evo es observado como un socialdemócrata de centroizquierda menos revolucionario en la práctica de lo que indica su discurso”. Al igual que la mayoría de sus colegas, señala que uno de los defectos en el accionar de Morales es el de imponer una agenda al país.
En Chile la percepción sobre Morales está dividida entre los que simpatizan con sus acciones y los que las rechazan, según Tamara Avetikian, editora del área Internacional de El Mercurio.
“Importantes sectores ven con preocupación las nacionalizaciones de empresas y la estación de ciertas áreas. Esos sectores temen que la intervención de Chávez en Bolivia (ideológica, económica y militar) sea factor de desestabilización regional”.
Entretanto, la crisis interna de Bolivia es analizada desde Perú por el periodista Roberto Ochoa (La República). “Vemos a Morales como un Mandatario al que se le escaparon las riendas”.
“Vemos a Evo como un Mandatario al que se le escaparon las riendas, con un país al borde de la secesión y supeditado a Chávez”. R.O.