Los policías que prestan servicios en el Organismo Operativo de Tránsito son propensos a sufrir enfermedades en la vista y el oído. Aparte de ello, padecen de várices debido a que realizan su trabajo diario a la intemperie por más de 10 horas seguidas.
Este preocupante panorama fue dado a conocer por el secretario general de esta unidad, el suboficial superior Augusto Santos López Murguía, quien ya cuenta con 31 años de servicio.
"El policía de Tránsito adolece de várices por estar parado por varias horas, nos afectan los oídos por escuchar continuamente las bocinas de los vehículos y adolecemos de la vista por los gases y humo que despiden los automóviles", explicó López Murguía, quien fue condecorado por su labor destacada. ANF