La selección calla y Sánchez ensaya cuatro variantes Tras la derrota con Chile, los jugadores se entrenaron ayer a puerta cerrada. Cinco policías desalojaron y custodiaron en Tembladerani.
Ricardo Pedriel cabecea el balón mientras sus compañeros Wálter Flores, Luis Ribeiro y Abdón Reyes esperan la jugada. El seleccionado volvió al trabajo ayer en Tembladerani.
La selección nacional, un día después de caer de local 0-2 ante Chile en el estadio Hernando Siles, decidió no hablar ni dar explicaciones públicas.
Un trabajo liviano de recuperación del grupo, con Ronald García totalmente recuperado, y Jhasmani Campos con una labor diferenciada, fue la característica del entrenamiento de la tarde.
Una fuente de la FBF confirmó a Marcas que el seleccionador nacional presentará al menos cuatro variantes ante Paraguay: Carlos Arias por Sergio Galarza, Luis Ribeiro por Miguel Hoyos, Ronald García por Lorgio Álvarez y Joaquín Botero por Juan Carlos Arce.
A las 16.10 de ayer, nadie sabía dónde se iba a entrenar la representación nacional. El teléfono del jefe de Prensa de la Federación Boliviana de Fútbol, Javier Silva, nunca fue contestado por éste.
A la hora señalada llegaron los integrantes del combinado al estadio Libertador Simón Bolívar, y de inmediato la Policía desalojó al público y a los periodistas.
Ante esa circunstancia, el corresponsal de Fox Sports en Bolivia, Óscar Dorado, pidió explicaciones a Silva, quien terminó el intercambio de palabras con un sonoro “a la mierda”.
A la distancia, los periodistas vieron cómo entraban en silencio al campo de juego los futbolistas y los miembros del cuerpo técnico.
El grupo se entrenó en la mitad del campo de juego, mientras otro espacio era ocupado por los jugadores de la escuela del Bolívar.
El presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Carlos Chávez, luego de algunos minutos de observar el trabajo, salió a las afueras del estadio, donde habló con los medios de comunicación.
“Es una determinación del cuerpo técnico, sucede en todo lado, hay que respetar esta postura”, sostuvo el dirigente.
El titular federativo considera que no se debe hacer mayor problema en torno al hecho y esperar que se pueda mejorar el rendimiento del equipo nacional, para dar una alegría a la afición.
Luego de un trabajo de dos horas y 20 minutos, aproximadamente, donde no hubo ninguna labor estratégica ni táctica, la representación nacional salió del estadio Libertador Simón Bolívar, de la misma manera que entró, con la cabeza gacha y sin decir nada, como un reflejo no sólo de la derrota sino del ambiente tenso que se habría dado entre jugadores.
El cierre de entrenamientos, previsto para hoy, es una incertidumbre, tomando en cuenta que la Federación no confirmó el lugar y la hora donde se preparará la verde.
Las entradas
Poca expectativa Sólo 89 entradas para el encuentro entre Bolivia y Paraguay se vendieron hasta anoche en las boleterías del estadio Hernando Siles.
Los sectores Se informó que se vendieron 63 entradas de butaca B, 7 de recta, 7 de curva sur, 5 de preferencia, 5 de curva norte, una de butaca A y una media.
La venta de hoy La Federación Boliviana de Fútbol dispuso la venta de 36.000 localidades. Ésta comenzará hoy por la mañana en horario continuado.