Los sin techo toman un predio urbanizado En El Alto, familias y organizaciones sociales determinaron asentarse en un terreno supuestamente vacío. Una dirigente de los Sin Tierra dijo que se instalaron porque “necesitan una casa dónde llegar en La Paz”.
En la ruta a Oruro • Vecinos y campesinos viven en cientos de carpas levantadas en la urbanización Copacabana, El Alto.
Centenares de carpas están repartidas, desde hace poco más de un mes, sobre un terreno extenso denominado urbanización Copacabana, en El Alto, camino a Oruro, próximo a Senkata.
Varios grupos y organizaciones sociales tomaron el lugar, que, según la Alcaldía de El Alto, tiene un dueño de apellido Patiño. Celma Curcuy, asesora del Alcalde, indicó que la urbanización es privada y fue aprobada en 1989. Sus papeles actualmente se encuentran en el Concejo.
La Razón visitó ayer la urbanización. Erminia Mamani, ejecutiva del denominado Movimien- to Sin Tierra, una de las organizaciones presentes en el lugar, aseguró que son 6.000 afiliados de las 20 provincias que “no tienen techo en la urbe paceña”.
Explicó que en “nuestras provincias no nos alcanza la tierra (...) Traemos productos del campo y no tenemos dónde dormir y nos quedamos en alojamiento. Por eso queremos un techo con 250 metros para vivir”.
Allí, varias personas aseguraron que llegaron desde los Yungas, Pacajes y otras provincias del departamento. Aunque, también hay gente que proviene de las ciudades de El Alto y La Paz. Así, Lourdes Sanjinez vive en la Zona Franca como inquilina. Dijo: “He visto entrar y me he venido”. La carpa que ella cuida, dijo, es para su hija y sus tres nietos.
Octavina Caquiagua, es portera y vivía en Inti Raimy. Ella relató que también observó a la gente apostarse en el lugar y se trasladó. “Tengo cinco hijos, soy viuda y tengo mi carpa. Con mis cosas me he venido aquí”.
Según la gente que estaba en el lugar, no tienen frazadas, necesitan alimentos y medicamentos para los niños. Hortencia Gutiérrez (67) indicó que no tiene trabajo y que necesita un lugar dónde vivir, por eso “me sacrifico y estoy aquí día y noche”.
Alberto Marka, representante de los relocalizados, afirmó que son 200 personas las que instalaron carpas en ese terreno.
Una señora que llegó desde Caranavi dijo que hace más de un mes los dirigentes de las organizaciones les avisaron de la toma de tierras para que les den un terreno y todos se trasladaron a El Alto el 18 de mayo.
Al frente, en el sector San Juan, otras decenas de vecinos hacen vigilia para que la Alcaldía no vuelva a demoler sus viviendas.