El Gobierno ofrece garantías a EEUU El embajador de Bolivia se reunió ayer en Washington con el Secretario Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental. El Gobierno quiere dialogar, pero bajo ciertas condiciones, como la no intromisión.
21 -I- 2006 • Evo Morales saluda a Thomas Shannon, un día antes de asumir la presidencia. Lo recibió en su domicilio.
El gobierno de Evo Morales, a través del embajador en EEUU, Gustavo Guzmán, acudió al secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, para ofrecer las garantías de seguridad necesarias a su legación en Bolivia, atacada por una turba el 9 de junio.
“Les hemos entregado la seguridad de que no sufrirán (incidentes), de que no habrá mayores dificultades, de que tienen la seguridad de que la Policía Nacional cumplirá su tarea (de dar seguridad)”, dijo Guzmán en un contacto telefónico, tras visitar al funcionario estadounidense.
En La Paz, el comandante departamental de la Policía, Raúl Mantilla, garantizó la seguridad de la embajada estadounidense y de otras instaladas en la ciudad. “Me voy a reunir con los comandantes de unidad y vamos a establecer un plan, no solamente para la embajada americana”.
Paralelamente, el vicecanciller, Hugo Fernández, expresó la disposición del Gobierno para dialogar con las autoridades de ese país, con el objetivo de mejorar las relaciones bilaterales, aunque aclaró que “no queremos intervenciones de EEUU en los asuntos internos de nuestro país”.
La declaración fue una respuesta al anuncio que un día antes hizo Thomas Shannon, secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental de EEUU. “El regreso de (Philip) Goldberg (embajador de Estados Unidos) depende del diálogo con Bolivia”, declaró a La Razón.
Goldberg fue llamado a consulta a su país para informar sobre los hechos del 9 de junio.
Guzmán explicó que en la reunión de ayer trataron este tema y que se le “aseguró (a Shannon) que el desempeño profesional de la Policía, que ellos han valorado como positiva en aquella fecha, será siempre el comportamiento de la Policía Nacional”.
Según el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, “se va a dar seguridad, no sólo a la Embajada de EEUU”, aunque aclaró que, en contrapartida, el Gobierno se encuentra preocupado por la permanencia de Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín en el país del norte.
Guzmán informó que precisamente se planteó a Shannon la preocupación sobre el caso del asilo político otorgado a Sánchez Berzaín y la situación del ex presidente Sánchez de Lozada, ambos con juicios en Bolivia por hechos de octubre del 2003.
Recordó que esperan una respuesta a una nota diplomática en la que se “pide una suerte de explicación al tema del asilo”.
Shannon, en la entrevista con La Razón, expresó la disposición de dialogar con Bolivia “para ver cómo podemos resolver nuestras dudas para seguir trabajando en La Paz” y dijo que el retorno de Goldberg “dependerá de las reuniones en Washington DC y de nuestro diálogo” en ese tema.
El problema es Goldberg
Para el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, el problema con EEUU está circunscrito a su embajador, Philip Goldberg, a quien volvió a acusar de acciones de injerencia política.
“Las relaciones con EEUU están bien, más allá de que haya algunas dificultades con el embajador en Bolivia, que es Philip Goldberg”, señaló tras sugerir que, aprovechando el llamado a su país, EEUU debe “preguntarle respecto a sus actividades políticas en Bolivia”.
El diplomático estadounidense fue convocado por su Gobierno para informar sobre la seguridad en su legación diplomática, tras una marcha que la atacó reclamando por el asilo político concedido al ex ministro Carlos Sánchez Berzaín, como por la situación del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
Ambos son acusados, entre otros, por los hechos luctuosos de octubre del 2003.