Un foro de la ONU dice que no hay condiciones para invertir Dos expositores dicen que Bolivia necesita tener políticas y reglas claras para atraer inversiones. Señalan que el país debe dedicarse más a la agenda económica que a la política.
En el seminario-taller “Inversión Extranjera e Innovación Tecnológica - Situación y Perspectivas en Bolivia”, organizado por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), se hizo notar que en el país no existen las condiciones para atraer Inversión Extranjera Directa (IED), por falta de reglas claras y políticas de inversión.
La IED en el país cayó vertiginosamente desde el año 2000. Sólo en el período de la capitalización de las empresas públicas (1998-1999), Bolivia recibió la mayor cantidad de inversiones.
Beatriz Muriel, panelista del evento y docente de Maestrías para el Desarrollo (MpD) de la Universidad Católica Boliviana, sostuvo que los inversionistas ven que en Bolivia existe “incertidumbre y riesgo”. Explicó que si el país tuviera políticas claras y reglas establecidas para la inversión, sin importar que éstas sean estrictas o no, existiría gente que elegiría invertir en Bolivia.
Dijo que en el país existe incertidumbre, porque las empresas dudan si recuperarán sus inversiones o perderán su dinero. “No saben si les cambiarán los contratos o les expropiarán en cualquier momento”.
En este marco, Muriel sostuvo que en los últimos siete años, en Bolivia primó la agenda política, antes que la técnica económica, que es la que puede llevar al país a que crezca y vea la forma de aprovechar las inversiones para lograr su desarrollo.
Por su parte, el analista económico Juan Carlos Iturri coincidió en que Bolivia se dedica más a la política que al tema económico y productivo. Sugirió que el Gobierno establezca políticas públicas y reglas claras para atraer y ejecutar inversiones.
Frente a este problema, y para tratar de resumir la actualidad del país en el tema de inversión extranjera, sacó a relucir una frase que escuchó comentarla al representante de la Fundación Bolivia Exporta, Romel Antelo: “La tarea de traer inversión extranjera a Bolivia es tan difícil como llevar turismo a Irak”.
“No puedes invitar a tu casa a alguien para darle un portazo. A Irak llevar turistas, ahora que están en medio de la guerra, es descabellado y peligroso. Y mientras en Bolivia no sepamos si queremos que venga la inversión extranjera, para qué nos gastamos tratando de invitarlos”, subrayó.
A su vez, Muriel indicó que las señales que el país da hacia afuera no son positivas, como lo que sucedió con las petroleras, donde las inversiones pueden rezagarse a futuro, a pesar de tener importantes mercados. “Los impuestos para este sector son muy altos, y una vez que los precios de los hidrocarburos bajen, no habrá rentabilidad para las empresas”, advirtió la docente de Maestrías para el Desarrollo.
Perú hace lobby en el mundo
El presidente peruano Alan García aclaró ayer que en los últimos meses envió cartas a más de 600 grandes empresas de Europa, Asia y América Latina en su empeño por captar inversiones hacia su país y que no sólo fueron dirigidas a Chile.
“En el curso de los últimos meses he enviado cartas a más de 600 empresas en el mundo para que inviertan en Perú, explicándoles las facilidades que tiene el país, su estabilidad económica y cuáles son las áreas en que pueden participar o asociarse con empresarios peruanos”, precisó. García dijo que hacía esta aclaración “porque no faltan personas malintencionadas que quieren sesgar esto solamente hacia el lado de Chile en la ignorancia de que son más de 600 empresas en todo el mundo” a las que dirigió misivas.
Un sector de la prensa limeña señaló que esta comunicación a empresarios chilenos buscaría aliviar tensiones luego de que Perú presentara en enero una demanda contra Chile ante la Corte Internacional de La Haya para resolver una controversia de límites marítimos. Lima, AFP
Las pérdidas son millonarias
El ex ministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos Roca manifestó su preocupación porque el Gobierno está abocado al conflicto político que lleva a Bolivia a la desinversión en el sector energético, lo que provoca una pérdida para el Estado de al menos 1.800 millones de dólares.
Según el experto, si las inversiones en Bolivia no se hubieran parado, en este momento se estuviera suministrando a Argentina 8 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd) de gas; 15 millones a Chile; 2 millones al Uruguay y 7 millones adicionales al Brasil, lo que significa 32 millones.
“La inestabilidad jurídica no permite la inversión en este país, y Bolivia por no hacer pactos con sus vecinos está perdiendo de vender 32 millones de gas por día, que significan 2.900 millones de dólares”, declaró a la agencia Fides. De acuerdo al análisis de Ríos, con una inversión de unos $us 5 mil millones en el desarrollo de campos hidrocarburíferos, se hubiera podido cubrir todos estos mercados y obtener aproximadamente, con el precio actual, $us 7 millones por día.