Libre tránsito por el puerto de Iquique Ante la orfandad de ideas... quizá lo más apropiado sería organizar un comité de trabajo con ex cancilleres, que son tan bolivianos como David Choquehuanca, pero con la ventaja de contar con una mayor experiencia que el actual ministro.
El Gobierno de Chile ha tomado la decisión de habilitar el puerto de Iquique al libre tránsito de Bolivia, para lo que aprobó un decreto. El anuncio lo hizo el canciller Alejandro Foxley, en Santiago, y el subsecretario de Relaciones Exteriores del país vecino, Alberto van Klaveren, coincidió en lo mismo en La Paz, durante una visita oficial.
Foxley explicó que se entregará a Bolivia un terreno de cuatro hectáreas en Alto Hospicio, Iquique, con instalaciones que podrá utilizar el comercio exterior boliviano y que, en el futuro, serán reemplazadas por otras definitivas.
Por su parte, el subsecretario Klaveren destacó que “Iquique es el primer puerto chileno que se habilita para el libre tránsito con Bolivia desde 1904”, cuando se firmó el tratado de paz entre los dos países, después de la guerra del Pacífico, en 1879. Bolivia emplea el puerto de Arica para sus exportaciones e importaciones, como parte del acuerdo. En adelante lo seguirá haciendo, pero desde agosto tendrá la oportunidad de mejorar las condiciones con el puerto de Iquique.
Se cumplirá así una expectativa que tenía al respecto el empresariado nacional, debido a que Iquique brinda un mejor servicio; lo usa desde hace tiempo pero con el libre tránsito le resultará más conveniente. Klaveren destacó también que las relaciones entre su país y Bolivia “están pasando por un excelente momento”, añadiendo que en el tema marítimo —que plantea nuestro país— “se ha logrado avanzar en términos de criterio y observación”. Agregó que “siempre hemos dicho que en el tema marítimo queremos avanzar sin prisa, pero también sin pausa”.
Entretanto, el canciller Foxley aseguró, en Santiago, que las relaciones con Bolivia son “positivas” y que incluirán una negociación sobre las aguas del Silala. Admitió, asimismo, que “hay otras medidas para mejorar el acceso de Bolivia al mar, que obviamente se han estado conversando en términos muy generales y en algún momento hay que hacer estudios técnicos”. Luego, reiteró la disposición de su país de reanudar “inmediatamente” las relaciones con Bolivia, que están suspendidas desde 1978.
De lo expuesto podría deducirse que Chile tiene la iniciativa en el avance de los 13 puntos de la agenda de negociaciones concertada en el 2006. En la última Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en Medellín, Colombia, sorprendió que el Gobierno boliviano no tuviera una propuesta sobre la cuestión marítima, pese a que han transcurrido más de dos años desde que se habla del acercamiento amistoso entre los dos países.
La Cancillería de la República ha reaccionado, aunque lamentablemente con un desacierto, al plantear que la OEA ayude a impulsar el diálogo bilateral con Chile, después de que, en oportunidades anteriores, el vecino país desestimó tal posibilidad, como también lo hizo esta vez el canciller Foxley.
Ante la orfandad de ideas que para este delicado tema parece tener el gobierno de Evo Morales, quizá lo más apropiado sería organizar un comité de trabajo con la participación de ex cancilleres, que son tan bolivianos como David Choquehuanca, pero con la ventaja de contar con una mayor experiencia que el actual Ministro de Relaciones Exteriores.