El presidente Evo Morales avaló ayer la decisión de los cocaleros del Chapare de expulsar a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) de la región cochabambina, mientras que el Departamento de Estado de EEUU pidió al Gobierno de Bolivia que recuerde su obligación de proteger a las misiones diplomáticas “bajo las convenciones de Viena”.
“Saludo la decisión del movimiento campesino, de los alcaldes del trópico de Cochabamba. Ahora siento, ojalá sea así, que el Chapare no solamente sea libre de analfabetismo, sino que sea territorio libre del imperialismo norteamericano”, expresó Morales ayer en su discurso en la población de Alcantarí (Sucre).
Luego, el Primer Mandatario complementó que ése “es el deseo y el reflejo de la conciencia de nuestros pueblos” y enfatizó que “no hay por qué arrodillarse al imperio”.
“Por culpa de los gobiernos anteriores, la Policía y las Fuerzas Armadas (FFAA) en el Chapare eran conducidas por militares norteamericanos de la DEA (Fuerza Administrativa de Drogas, en su siglas en inglés), uniformada y armada”, dijo.
Además, el Presidente aseguró en su alocución que guarda las fotografías de “dos gringos disparándonos en Villa Tunari”, en un supuesto enfrentamiento el año 1988 en el Chapare.
“¿Qué soberanía?, ¿qué dignidad?”, se preguntó. “Esta situación ha comenzado a cambiar para dignificar a todas nuestras instituciones”, concluyó.
El miércoles, funcionarios de Usaid abandonaron el trópico cochabambino ante amenazas de cocaleros de expulsarlos por presuntamente conspirar contra el gobierno de Morales.
En respuesta, la vocera del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio, Heide Bronke, desde Washington (EEUU), dijo que “Usaid es parte de la Misión de los Estados Unidos en Bolivia. Recordamos al Gobierno de Bolivia su obligación de proteger a las misiones diplomáticas bajo las convenciones de Viena”.