FREDDY MACKAY, comandante del Ejército, lamenta el mal momento que pasa la institución por el caso del oficial implicado en un atentado contra un medio.
El comandante del Ejército, general Freddy Mackay, revela que los 10 mil rifles AK-47 que tienen las FFAA son chinos y no son donación de Hugo Chávez.
¿Los rifles AK-47 son rusos? No, son de fabricación china. Llegaron al Ejército de Bolivia en octubre de 1996, de acuerdo al quinto convenio de cooperación que tenemos con la China.
¿Cómo fue el proceso? Es un convenio de cooperación con China, que se estableció desde que surgieron las relaciones diplomáticas. Se firmó por el año 1987. Recibimos desde entonces, año tras año, alrededor de un millón de dólares en material militar, armamento, munición, transportes, comunicaciones.
El AK-47 es una marca, un modelo, una patente, ¿qué es? (José Delgadillo, jefe del Departamento IV). Es un modelo.
Originalmente es ruso. (Delgadillo) Originalmente es ruso, pero existen copias de distintos países. En este caso, los rifles fueron fabricados en China.
(Mackay) Con seguridad puedo afirmarlo, llegaron el año 1996, en una cantidad de 10 mil. El Comando en Jefe decidió que como dotación pasen 5.000 al Ejército, 2.500 a la Fuerza Aérea y un número similar a la Naval. Pero como en aquella época usábamos el fusil FAL, estuvo en depósitos hasta el 2003, cuando el comandante, general Véliz, entregó los AK-47 a las unidades. Fueron a la Tercera División, Villamontes (en Tarija); Cuarta División, Camiri; y Quinta División, Roboré (ambos en Santa Cruz).
En concreto, el Ejército no recibió ninguna dotación de armas de Venezuela. El Ejército no tiene ni una sola arma de Venezuela. Y aclaro más concretamente, desde el 2005 en adelante no recibimos ningún tipo de armamento, y menos aún de Venezuela.
General, un diputado y un senador del MAS dijeron lo contrario. ¿Qué opina de eso? No puedo opinar sobre algo que ni escuché. Le puedo hablar de mi institución. Soy militar, no me gusta meterme con personajes de la política.
En junio del año pasado, el presidente venezolano Hugo Chávez, en Qatar, declaró que su país estaba dispuesto a dotar de armas a Bolivia. El Comandante del Ejército se basa en hechos concretos. Ustedes no van a encontrar un solo armamento venezolano en el Ejército boliviano.
Si un diputado y un senador dicen que el país recibió armas de Venezuela, ¿no será que éstas ingresaron al país sin que el Ejército se entere? Estoy seguro que no ha entrado ningún armamento venezolano. Eso le aseguro, cruzamos información con la Fuerza Aérea, quienes hacen el control de las aeronaves, y con certeza le digo que eso no pasó.
Si el Gobierno le dijera al jefe del Ejército que ingresará armamento venezolano, ¿usted, como tal, lo aceptaría? Este es un mando estructurado. A través del Estado Mayor tuviéramos que ver qué tipo de armamento es, qué condiciones tiene, hacer un análisis con el Departamento III de Operaciones para determinar si lo necesitamos, el Departamento IV de Logística vería las características. Tengo un Estado Mayor que me asesora y luego soy yo el que toma la decisión final.
¿Ese Estado Mayor qué análisis realizó sobre el acuerdo militar que firmó el Gobierno precisamente con Venezuela? El acuerdo viene del año pasado. No sé si el ex comandante del Ejército Freddy Bersatti tiene la respuesta a esta pregunta. Pero, desde el punto de vista de mi comando, todos los acuerdos que podamos firmar y que favorezcan al desarrollo de la institución, lo vamos a hacer dentro de normas y procedimientos correctos.
Hay críticas al acuerdo con Venezuela, tanto en sectores activos como pasivos, que observan que ese documento abre las puertas a la intromisión de ese país en asuntos nacionales. Creo que nuestra institución, el Ejército, no dejará que haya intromisión de nadie. Seamos claros: se especula mucho, nosotros somos una institución profesional. Tenemos mandos naturales, recibimos órdenes, y no permitiremos ninguna intromisión o injerencia de nadie.
¿El recibir cheques venezolanos no condiciona al Ejército? Nunca nos condicionó. El año pasado ya se habló al nivel del Comando del Ejército, de que si hay otro país que quiera ayudarnos, y hablamos de satisfacer las necesidades básicas del soldado, condiciones de ser humano, bienvenido. Participé en la estructuración de la directiva para esos fondos de ayuda venezolana, y no vi a ningún venezolano en un cuartel. Somos bolivianos los que exigimos que esos 50 mil dólares sean utilizados para que los soldados tengan mejores baños, cocinas. En resumen, mejores condiciones de vida.
Hablemos del caso del oficial en Yacuiba. El fusil AK-47 hallado con él tiene un número de serie, ¿el Ejército ya confirmó que éste no pertenece al Ejército de Bolivia? Lo estamos verificando.
¿Cuál es el proceso? Hay que pedir información y cruzar todos estos datos con las armas que están en dotación en las grandes unidades. El Ejército tiene más de 100 mil armas. Es un proceso manual, hacemos un sumario, no podemos confiarnos en la información de la prensa. Debemos asegurarnos del número de serie correcto. Luego, la identificaremos y verificaremos si es o no del Ejército.
El fiscal Choque, asignado al caso, dijo que esta arma era de procedencia rusa. Puede ser. El AK no sólo es chino, hay también ruso, veamos la investigación. Queremos hacer un manejo transparente, por eso es que mandamos al oficial (Georges Nava) a la justicia ordinaria, no vamos a proteger a nadie. Si el fusil es del Ejército, lo sabrán.
Usted decía que Villamontes tenía esta dotación, ¿la habrían sacado de allí? No fue así, ya lo confirmamos.
¿Cómo aparece el C4, un material explosivo de uso militar, en poder de los autores del atentado?, ¿lo robaron? Eso está en investigación.
Pero es material militar, ¿no? Es un material que se utiliza en las FFAA. Producto de esa investigación saldrá toda la verdad. De dónde tenía el fusil, quién le ordenó que lo haga si es que recibió alguna orden. El Ejército jamás intervino en este tema, jamás daríamos una misión de este tipo.
¿Pudo surgir la orden de otro lado, por ejemplo del Gobierno, como dijo Óscar Ortiz? Nosotros no podemos manejarnos con hipótesis ni ver cosas que no hay. No aceleremos las cosas, la investigación dirá la verdad. Yo seré un ciudadano de a pie, entonces nos encontraremos y en ese momento recordaremos este momento amargo para nuestra institución.
¿Es un momento amargo? Nosotros nos basamos en el cumplimiento a la misión y el bienestar del personal. Yo me propuse incrementar el prestigio, y esto definitivamente no lo hace. Es un tema que duele. Que un subteniente esté en esto es un desprestigio.