Chuquisaca creció políticamente a costa de su desarrollo regional En el primer trimestre, la Prefectura ejecutó sólo el tres por ciento de su presupuesto. El turismo y la hotelería fueron afectados. No obstante, los líderes regionales dicen que ahora tienen fuerza.
23-11-07 • Cientos de jóvenes protestan tras enterarse de que se decidió llevar la Asamblea a un recinto militar en Sucre.
En junio del 2005, el ex presidente del Senado Hormando Vaca Díez convocó a una sesión de Congreso en Chuquisaca para elegir a quien reemplazaría a Carlos Mesa en la Presidencia. Él era el principal candidato, pero al final tuvo que sepultar sus aspiraciones tras una movilización en la que murió un minero y la ciudad blanca quedó teñida de plomo por los gases lacrimógenos.
De entonces a la fecha, los chuquisaqueños fueron protagonistas de varias movilizaciones que los reposicionaron en el escenario político nacional, pero a costa se haber sacrificado su desarrollo económico, según coincidieron líderes políticos y empresariales de este departamento.
¿Una muestra? En el primer trimestre de este año, la Prefectura apenas pudo ejecutar el tres por ciento de su presupuesto, según reveló el prefecto interino, Ariel Iriarte, quien tiene las horas contadas en el cargo, pues dará paso al candidato que resulte electo en los comicios de hoy.
“Chuquisaca se reposicionó como un departamento importante dentro de las decisiones que se dan en el ámbito nacional”, aseguró el dirigente cívico Jhon Cava. No obstante, dijo que paralelamente fue víctima del descuido gubernamental. “Quién sabe, la decisión departamental ha generado venganza del Gobierno al querer postergar nuestras aspiraciones”.
Cava se refirió a la batalla que los chuquisaqueños emprendieron el 15 de agosto del 2007, cuando comenzaron sus protestas por la exclusión de su demanda de capitalidad en la Asamblea Constituyente.
Cuando se instaló este foro, en agosto del 2006, la población chuquisaqueña sintió el efecto económico del movimiento que había provocado la presencia de la Asamblea. Hubo días en que los hoteles y las pensiones no abastecían para atender al número de gente que llegaba con motivo de la Constituyente.
Todo comenzó a derrumbarse el día en que se iniciaron las protestas por la demanda de capitalidad.
Desde entonces, la hospitalidad se transformó en protesta permanente hasta que, a fines del 2007, el oficialismo decidió aprobar el texto constitucional en una irregular sesión en las instalaciones del liceo militar de La Glorieta, en medio de enfrentamientos que terminaron con muertos y heridos. El prefecto David Sánchez, que ganó el cargo en representación del MAS, tuvo que refugiarse en Perú.
El presidente Evo Morales decidió que se quedara en su lugar Iriarte, entonces secretario general, quien gobernó en medio del rechazo de los sucrenses.
Según los líderes capitalinos, desde entonces el Gobierno los marginó del desarrollo. “Hemos perdido la voluntad del Gobierno de atender a Chuquisaca”, aseveró el presidente del Concejo Municipal, Fidel Herrera. Dijo que Morales “cumplió con su amenaza de que le iba a costar caro a Chuquisaca sus desplantes al poder central” y bloqueó cerca de cinco millones de euros destinados a municipios de la provincia Oropeza, además de otros proyectos con financiamiento español.
Según Cava, debido a la “venganza política”, proyectos como el aeropuerto de Alcantarí, la carretera diagonal Jaime Mendoza y los proyectos de infraestructura para los Juegos Bolivarianos quedaron postergados, con el consecuente rezago económico.
El gerente de la Cámara de Industria y Comercio, Lorenzo Catalá, dijo que “la inestabilidad política ha perjudicado la atracción de inversiones, la generación de empleo. En dos años hubo baja ejecución presupuestaria en la Prefectura. El reposicionamiento político no ha traído un reposicionamiento económico”.
Similar criterio expresó la gerente de la Confederación de los Empresarios Privados de Chuquisaca, Cinthia Castillo. “Muchos han sido los sectores, tales como el turismo y la hotelería, que se han visto afectados en el flujo de visitantes extranjeros y nacionales”, sostuvo.
Antecedentes de las movilizaciones
Junio del 2005 • Hormando Vaca Díez convoca a una sesión de Congreso para elegir al Presidente. Muere el minero Juan Carlos Coro en las movilizaciones que pedían que Vaca Díez no asuma ese cargo. Finalmente es elegido Eduardo Rodríguez Veltzé, entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia.
Agosto del 2006 • La Asamblea Constituyente se instala en Sucre, con el anuncio de que, en un año de trabajo, este foro incluirá en un nuevo texto constitucional las principales demandas de todos los bolivianos. El MAS tiene mayoría y Silvia Lazarte es elegida para conducir la Constituyente.
Marzo del 2007 • La campaña del traslado de los poderes a Sucre (capitalidad) comienza con una propuesta planteada por el constituyente Rubén Darío Cuéllar (Podemos) y provoca fisuras en el oficialismo y en la oposición. El Comité Interinstitucional se constituye en principal defensor de la propuesta.
Agosto del 2007 • La mayoría masista en la Constituyente decide excluir el tema de la capitalidad de la Constituyente. Según el presidente Evo Morales, se lo hizo “para evitar la confrontación entre bolivianos”. Los capitalinos responden con una serie de medidas de presión exigiendo la inclusión de su pedido.
Noviembre del 2007 • El 24 de noviembre, tras una irregular sesión en un recinto militar, el oficialismo y sus aliados en la Asamblea aprobaron una resolución que rechaza la aspiración chuquisaqueña, otorgando a Sucre la sede de los poderes Judicial y Electoral. En los conflictos mueren tres jóvenes.
2008 • En lo que va del año, los chuquisaqueños lograron que se convoque a la elección de prefecto, se acercaron a las regiones autonomistas e incluso recogieron firmas para un referéndum autonómico y expresaron su repudio al Gobierno con agresiones a varias autoridades, entre ellas Evo Morales.
Puntos de vista
“El peso político de Chuquisaca ahora es diferente”
JOHN CAVA, presidente del Comité Cívico de Chuquisaca.
“Considero que esta lucha, que ha empezado el año pasado el movimiento cívico regional e institucional de Chuquisaca, ha permitido —a partir de un objetivo que es la capitalidad, derivado luego en la autonomía— unificar a la gran mayoría de la gente y luchar por la legalidad, la democracia y la justicia, teniendo incluso que lamentar el dolor y el luto de la población.
Todo esto ha implicado reposicionar a Chuquisaca en las decisiones nacionales. Hay un reconocimiento de varios departamentos al rol que ha jugado esta región y eso va a implicar que los futuros gobiernos y el actual piensen, una y mil veces, en el trato que se le va a dar al departamento. De ahora en adelante, el peso específico de Chuquisaca en lo político va a ser diferente ante cualquier gobierno que venga a futuro y esto representará tener escenarios de participación en las más altas esferas del poder nacional.
Quién sabe, la decisión departamental pudo haber generado una suerte de venganza de parte del Gobierno en querer postergar nuestras aspiraciones. Esto es algo que vamos a revertir.
A partir de la siguiente semana, una vez que se elija al Prefecto, se va a arrancar con todo en procura de que se atienda la agenda regional y lo vamos a hacer en esta coyuntura y con este Gobierno que nos debe atender. Si no lo hace vía los mecanismos de comunicación, será a través de la presión.
No nos vamos a sentir postergados por un chantaje y una venganza política; no podemos arriesgar nuestro desarrollo por esa venganza política.
En la agenda pendiente están el aeropuerto en Alcantarí, la construcción de la carretera diagonal Jaime Mendoza, agua potable, 20 mil conexiones domiciliarias de gas, el tendido de energía eléctrica de Sucre a Padilla, y los Juegos Bolivarianos”.
“La región puede ser la articuladora de dos visiones”
FIDEL HERRERA, presidente del Concejo Municipal de Sucre.
“A partir de los muertos y de la confrontación, Chuquisaca ha logrado no sólo reponer en el debate nacional el tema de la capitalidad, sino que ha conseguido desenmascarar la actitud radical del actual Gobierno, marcada por un sesgo autoritario y dictatorial que arrinconó a la región del escenario democrático. En consecuencia, Chuquisaca se ha convertido en el paladín de la libertad y de la democracia.
El planteamiento de la capitalidad no sólo tiene que ver con el hecho de ser sede de los poderes, sino que por la ubicación geopolítica de Chuquisaca, existe la posibilidad seria y real de que Sucre y el sur boliviano vayan a jugar un rol trascendental en la vida económica del país en los próximos 50 años. Este departamento, por su potencial hidrocarburífero; Tarija, por sus reservas de gas; y Potosí, por su vocación minera. En lo político podemos ser un articulador entre dos visiones de oriente y occidente.
Con todos los hechos ya conocidos, hemos perdido muchas cosas, entre ellas, la voluntad del Gobierno de atender a Chuquisaca. Pero además, el Presidente de la República ha amenazado con que esto le iba a costar caro a la región, lo cual no sólo se tradujo en la represión y los muertos sino también en una sistemática actitud del Gobierno de no viabilizar ni siquiera los proyectos departamentales que su Prefectura había diseñado para la gestión.
Entre los proyectos postergados están los de infraestructura caminera, agua, desarrollo agropecuario y fortalecimiento a los municipios. Lo que hemos visto es la eliminación sistemática de los pocos recursos de contraparte que hemos logrado. Recursos, por ejemplo, de donación belga de más de cinco millones de euros y de la cooperación española.
Esa es la actitud de venganza del Gobierno, pero lo que ha ganado Chuquisaca es la unidad”.
“El Gobierno se parcializó con La Paz”
GASTÓN SOLARES, empresario.
“Luego de que el MAS ganó en Chuquisaca y que la gestión prefectural le correspondió a David Sánchez, todo hacía pensar que las relaciones entre la región y el Gobierno central iban a ser impecables, pero lamentablemente no fue así, y por el contrario éstas se fueron deteriorando.
Los motivos ya se conocen. Uno, la injerencia gubernamental en la Asamblea Constituyente; la demanda de capitalidad; la renuncia del Prefecto; y las pésimas relaciones entre las autoridades locales y las del Gobierno debido, precisamente, a que Chuquisaca ha actuado como un guardián, primero de la capitalidad, y después de la legalidad, la libertad y la democracia.
Todos estos hechos han incidido, definitivamente, en el desarrollo económico de la región. Lo prueban una ejecución presupuestaria mínima, la falta absoluta de cooperación de parte del Gobierno central, lo cual no es nuevo porque lo mismo nos ha pasado con anteriores gestiones. Lo peor de todo es que nuestros proyectos más importantes continúan en eso, en proyectos, y la espera por caminos, agua potable y un aeropuerto parece no terminar.
La actividad económica que recibió un poco de incentivo con la Asamblea Constituyente fue fugaz, para después caer en una pelea permanente. El constante abordaje de los problemas políticos —que se han agravado entre las regiones y especialmente entre el Gobierno y Chuquisaca— sólo ha conseguido postergar los proyectos y el desarrollo que se merece esta región. El mayor responsable es el Gobierno.
El reposicionamiento político de Chuquisaca ha significado la creación de un bloque opositor a un gobierno que nos ha marginado. En un conflicto que era de dos regiones, el Gobierno se parcializó con La Paz, cuando debía actuar con la imparcialidad que corresponde”.
“Los conflictos mermaron la capacidad de atraer inversiones”
LORENZO CATALÁ, Gte. de la Cámara de Industria y Comercio.
“El reposicionamiento político de Chuquisaca aún no se ha traducido en un reposicionamiento económico. De hecho, sobre todo en los últimos dos años, en los que el departamento ha vivido una inestabilidad política muy grande, la situación ha afectado de forma directa en la capacidad que tiene la región de atraer nuevas y más inversiones, de generar oportunidades de negocio, de generar empleo.
Esa inestabilidad, sobre todo en las instituciones públicas, se ha traducido también en niveles de inversión muy bajos. En los dos últimos años apenas se ha logrado ejecutar el 50 por ciento del presupuesto prefectural planificado, lo que significa una postergación de las oportunidades de desarrollo del departamento.
A pesar de esto, de un escenario tan crítico, el sector empresarial privado ha continuado moviendo la economía. En el sector del turismo, por ejemplo, se han producido inversiones por encima de los 30 millones de dólares; en tanto que en el sector de la industria del cemento, como en la manufactura de chocolates y sombreros, también se produjeron inversiones.
En un hecho concreto, la inestabilidad social desalentó la llegada de turistas a la región; muchos paquetes turísticos se cancelaron.
La economía, la estabilidad y seguridad van muy ligadas, y si una región como Sucre vive en un clima de conflicto, de inestabilidad social, eso afecta a la actividad del turismo, de los servicios y, de manera indirecta, a toda la cadena de producción.
No obstante, al departamento aún le falta mucho para desarrollar plenamente todas sus potencialidades. Al igual que la región ha conseguido el reposicionamiento político, hace falta encontrar el norte, el polo del desarrollo económico. El departamento tiene una serie de desventajas competitivas”.
“Si Cuéllar es prefecta, tengan por seguro que tendrá oposición”
ARIEL IRIARTE, prefecto a.i. del departamento de Chuquisaca.
“Lamentablemente, en el proceso transitorio que lleva adelante esta Prefectura (tras la renuncia de Sánchez), el aspecto político impulsado por el Comité Interinstitucional ha sesgado nuestro trabajo, obstruyéndolo por más de dos meses. A esto se suma que tenemos un Consejo Departamental fracturado, uno legal y otro que responde al Comité Interinstitucional. El efecto es obvio.
Chuquisaca recibió todo el respaldo del Gobierno central para poder ejercer cierto grado de continuidad en los proyectos previstos por la Prefectura. Se aseguró que todos los recursos de inversión serían ejecutados, pero factores adversos, protagonizados por grupos reaccionarios, impiden ese desarrollo.
En ningún momento se condicionó el apoyo a los grandes proyectos regionales con el tema de la capitalidad. Por ejemplo, en el tema del aeropuerto de Alcantarí, la Prefectura cumplió con el estudio a diseño final del proyecto, el cual ya está en el Palacio de Gobierno. En cuanto a los Juegos Bolivarianos, el Gobierno asumió la responsabilidad y entregó 70 millones de bolivianos, con la característica de la excepcionalidad.
Grandes manifestaciones en Tarabuco, Muyupampa y Camargo muestran que la esencia del MAS no se ha perdido a pesar de los ataques. Mucho más allá de ser bastión del MAS, Chuquisaca es un referente importante porque hoy, más que nunca, el MAS ha empezado a rearticularse y coordinar con acciones contundentes y por ello la presencia del presidente, Evo Morales.
En caso de que la señora Savina Cuéllar sea la próxima prefecta, tengan por seguro que va a tener oposición, porque esa es la lógica y dinámica de la política.
Creemos que en el ámbito de la madurez reflexiva de las organizaciones sociales se garantiza la gobernabilidad en la medida que (la gestión) sea justa para las provincias y municipios”.