"Las compañías no tienen certidumbre para invertir" Alain Fouquet, representante de la presidencia de la Unión Europea, habla del desafío francés, la negociación con la CAN, las inversiones y la migración.
Francia asume hoy la presidencia de la Unión Europea y lo hace con el desafío de escuchar a los ciudadanos para diseñar las políticas. El embajador francés en Bolivia, Alain Fouquet, es desde hoy y hasta diciembre el representante de la presidencia en Bolivia. Previamente estuvo en el mismo cargo, pero en representación de Eslovenia, que no tiene embajador en Bolivia. En esta entrevista con La Razón, Fouquet revela que las inversiones petroleras en exploración en Bolivia están paralizadas porque los contratos que fueron firmados por las petroleras en octubre del 2006, fueron alterados en el Congreso. Y, mientras eso no se resuelva, no habrá nuevas inversiones.
Francia asume la presidencia de la Unión Europea. ¿Cuál es la importancia de este hecho? Cada miembro de la Unión, estamos ahora 27, tiene la presidencia por seis meses. Ahora la presidencia puede regresar cada 13 años. Esta presidencia es una cosa única, es la oportunidad para un país de promover sus ideas sobre la construcción europea. El espíritu de nuestra presidencia será de seguir las aspiraciones de los ciudadanos. Una de las críticas más fuertes contra la construcción europea es que es una obra de políticos y tecnócratas sin la participación de ciudadanos europeos. Las preocupaciones de los europeos son los sueldos, sus empleos. También están los problemas de migración, de los mercados financieros, la inflación, el costo elevado de la energía.
¿Qué rumbo tomarán las relaciones con América Latina y la Comunidad Andina? La presidencia francesa va a empezar a implementar las decisiones de la Cumbre de Lima. Había dos temas. El primero es el cambio climático y la energía, y el segundo, la lucha contra la pobreza. En el primero, Francia planteó un fondo financiado por la Comisión Europea, que se llama Euroclima, para proyectos de desarrollo, luchar contra el cambio climático, organizar inversiones y también transferencia de tecnología. En el segundo punto, la Unión Europea va a mantener su apoyo a los países más pobres de América Latina.
Hay tres grupos de países con los que estamos negociando. Con América Central concluiremos el 2009, con el Mercosur no están muy adelantadas las negociaciones, pero con la CAN están al medio. Con este último grupo, las negociaciones cuentan con tres pilares: uno de cooperación política (incluyendo migración), un acuerdo comercial, que es el más delicado porque hay problemas de asimetrías entre los países andinos. Bolivia ha pedido algunas excepciones sobre los temas de servicios públicos, inversiones, propiedad intelectual, que estamos considerando. Un tercer tema que no es tan difícil es la cooperación. La tercera sesión de negociaciones va a empezar el 6 ó 7 de julio y habrá otra sesión a fin de año donde hablaremos de migración.
Dice que se está considerando, ¿significa que se podría hacer la excepción para Bolivia? No sé cuál será la conclusión, pero ahora estamos estudiando las demandas bolivianas. El problema es que parece difícil encontrar una posición común para los países de la CAN. Estamos esperando que presenten una posición común para las negociaciones de julio.
¿No es posible avanzar sólo con Perú y Colombia? Hemos dicho varias veces que nuestro eje era dialogar de bloque a bloque. Sé que hay proposiciones de avanzar más rápidamente, pero nuestra posición es avanzar de bloque a bloque.
Bolivia ya empezó a aplicar su política de inversiones con la nacionalización de Entel y las empresas petroleras. ¿Qué opina al respecto? Respetamos el derecho soberano del Gobierno boliviano de controlar algunos campos estratégicos de la economía. Nuestra demanda es que las compañías que han invertido en Bolivia en estos campos puedan, si hay un incremento de la participación del Estado boliviano en el capital, tener una compensación negociada y justa. El primer ejemplo son los contratos firmados en octubre del 2006. Las compañías europeas han firmado los nuevos contratos que han cambiado las regulaciones de exploración, explotación, de compra-venta de gas; esto fue aceptado por nuestras compañías y no había problema. Sin embargo, y hemos explicado esto al Presidente el viernes (22 de junio), parece que hubo cambios en los anexos financieros entre la firma de las compañías y la aprobación de los contratos en el Congreso Nacional. Así que hay un elemento de incertidumbre jurídica que explica que esas compañías, no sólo las europeas, no tienen ahora la certidumbre de invertir en la exploración. Y ese es un gran problema para Bolivia ahora que hay una falta de inversiones en la exploración. Esas inversiones deberían ser masivas para desarrollar la producción boliviana en campos donde sabemos que hay reservas importantes de gas y se necesitan unos 2 ó 4 billones de dólares. Pero no vemos empezar estas campañas de exploración porque hay puntos que no son claros en los contratos. Hemos dicho al Presidente: ¿Por qué no discutimos esto porque son dos años perdidos? Hay que ver los problemas técnicos, si hay una buena intención, las compañías están listas para invertir, pero quieren condiciones claras para los impuestos, saber cómo van a contar las inversiones, cuánto van a pagar para impuestos y regalías.
¿Eso quiere decir que las compañías no volverían a invertir hasta que el Congreso no cambie los contratos? No soy especialista, pero pienso que esta cuestión se puede arreglar de manera técnica sin un gran debate en el Congreso. No son puntos fundamentales de política, sino puntos técnicos que impiden el retorno de inversiones.
¿Tienen que ver con la distribución de las rentas? Eso es un punto, no está muy claro cómo van a deducir las inversiones de los gastos para establecer las bases de los impuestos y las regalías.
¿Cómo han sido recibidas las recientes nacionalizaciones? De Entel no puedo decir muchas cosas porque hay un arbitraje pendiente de la compañía italiana en el CIADI. Pero, de las otras compañías (petroleras), el Presidente y el Vicepresidente nos han dicho que el objetivo era lograr un buen acuerdo para evitar el arbitraje. Hay una incertidumbre sobre el precio que debe pagar el Estado boliviano para las acciones de las compañías. La única cosa que hemos dicho al Presidente es que necesitamos cierto plazo para poder discutir a fondo los temas, el problema fue que se planteó el decreto el 1 de mayo y las negociaciones no habían terminado. Hemos dicho que hay que llegar a un buen acuerdo. El Presidente nos ha dicho que hay problemas de estimaciones entre YPFB y las compañías, pero se podrá llegar a acuerdos sin arbitrajes.
El Gobierno ha creado un ministerio de Defensa Legal de las inversiones. Con este panorama, ¿usted cree que existe seguridad jurídica en Bolivia? El Gobierno tiene razón de organizar su defensa. Yo pienso, y lo hemos dicho claramente al Presidente, que ahora los inversionistas europeos no tienen certidumbre, porque piensan que pueden invertir y un día hay un decreto supremo que va a nacionalizar. Necesitamos que el Gobierno explique bien su política de nacionalizaciones. La imagen que tiene Bolivia en Europa y en otras partes del mundo no es muy buena desde este punto de vista y necesitaríamos una clarificación de cuáles son los temas en que va a tomar el control, en cuáles condiciones, y si hay temas donde se puede invertir. Hay compañías europeas que quisieran invertir, pero ahora no se ve claramente dónde podemos empezar a invertir. No criticamos esta política, sino que no la comprendemos bien.
Dice que se hablará de migración en la CAN. ¿Esto se debe a la protesta latinoamericana por la directiva de retorno o ya estaba previsto ese tema? No, esas cosas están incluidas en los acuerdos de asociación. Quiero decir que hemos encontrado una comprensión, una escucha y esta directiva es solamente el primer punto de una armonización de las políticas migratorias de Europa. Por ejemplo, la Unión está planteando una carta para los inmigrantes que tienen algunas profesiones de las cuales hay escasez en Europa: un albañil, un médico. Podemos organizar su llegada con una carta, no sé si será verde o azul. La presidencia francesa va a plantear un proyecto que va a ser discutido en el Consejo europeo a finales de octubre y que va a ser un pacto europeo sobre migración, donde vamos a ver todos esos aspectos. La directiva es sólo una parte de este pacto. La expulsión es la última instancia si no encontramos otra. Por ejemplo, para los indocumentados, vamos a ver si hay posibilidad de regulación. Además, podemos organizar el retorno voluntario con un apoyo financiero. Tenemos en Francia un sistema que vamos a plantear por el que un emigrante que tiene el proyecto de instalar en su país una tienda, un taller, pueda recibir un apoyo financiero para que pueda desarrollarse en su país. Y para luchar contra la inmigración irregular existe un eje para dar ayuda al desarrollo en los países. La directiva europea va a permitir un conjunto de normas mínimas. Si en algún país estas normas son mejores, no va a cambiar. En Francia el plazo máximo (de retención) es de 31 días. Si no hay una solución legal de expulsión, retorno voluntario o regularización, nadie puede estar detenido más tiempo. No vamos a extender de un mes a seis, vamos a quedar (en un mes). En países donde es un mes, es un mes. Hay siete países donde no hay ningún plazo y van a estar obligados a poner seis meses como máximo. La directiva es lo mínimo, si se puede hacer mejor, se hace. Siempre es posible negociar, dialogar y mejorar las condiciones.
¿En qué consiste la carta azul o verde? Esta carta es una proposición a la Comisión que podría estar implementada en todos los países europeos. Será parte de la proposición francesa de pacto europeo. Ahora existe en Francia una carta de capacidades y talentos manejada en los consulados franceses. Si alguien quiere instalarse en Francia, tenemos que ver si todos los requisitos están cumplidos, solamente para organizar la misión de profesionales.
¿Usted cree que el Presidente mantiene su amenaza de congelar las negociaciones de la CAN y la UE? No pienso, la mejor prueba es la carta de los cuatro cancilleres de la CAN, que fue firmada por el Canciller boliviano, que es una oferta de discusiones, las declaraciones del Vicecanciller y la discusión franca que tenemos con el Presidente.
“ El problema es que parece difícil encontrar una posición común en los países de la CAN. Estamos esperando una posición común para julio ”