La dirigencia no apoyó al cuerpo técnico”, apuntó el directivo Jorge Iturralde como una de las causas para explicar la decisión de Jorge Habegger, quien ayer renunció al cargo de entrenador de Bolívar.
“Sólo tengo que decir que Luis Aspiazu y yo dirigiremos a Bolívar por última vez el domingo, la dirigencia tendrá que buscar otro técnico, gracias... prefiero no decir nada más”, fue la escueta comunicación de Habegger a la prensa que, acto seguido, se quedó a observar cómo el aún entrenador celeste dejó ayer en la mañana la cancha del estadio Simón Bolívar para ingresar por el corredor que da a los camarines del escenario.
Nadie imaginó que este sería el desenlace de un entrenamiento habitual. Ni siquiera cuando Habegger se acercó a los periodistas —quienes le esperaban al borde del césped— acompañado del preparador físico Luis Aspiazu. En busca de los motivos de esa drástica determinación, uno de los jugadores dio un indicio.
El momento en que uno de los integrantes del plantel celeste se informó de la renuncia del DT bolivarista, salió cabizbajo del estadio de Tembladerani y al voltear a ver a Joaquín Botero, quien salía de los vestuarios, movió la cabeza.
“No sé (risas)... no sabría decir qué pasó, no sé, no la creo”, fueron las palabras que repitió el atacante Botero ante cada una de las consultas de los periodistas para intentar explicar lo sucedido.
La dimisión del argentino transformó la rutina bolivarista, que ayer se caracterizó por el desconcierto y la sorpresa de directivos, jugadores y aficionados del club.
“Antes de iniciar la práctica (matinal) nos habló de lo difícil que será jugar la Copa Sudamericana contra la Liga de Quito, estaba con muy buen humor”, afirmó Rodrigo Vargas, uno de los incrédulos ante la noticia de la partida del entrenador académico.
En la práctica de la tarde el panorama no cambió. Habegger llegó una hora antes que los jugadores (15.30) y reiteró su versión con el añadido de irreversible.
Más tarde arribó el ayudante de campo Marco Sandy, quien no asistió durante toda la semana porque se recupera de una operación.
El trabajo fue normal, ingresó Habegger, dio instrucciones a los jugadores y conversó por aproximadamente 20 minutos con Sandy.
Posteriormente, se efectuó una práctica de fútbol donde ensayó el equipo que jugará el domingo ante Oriente, sin Botero.
Aunque el dirigente Iturralde abrió una esperanza para resolver el problema, con una reunión de por medio, la decisión fue irreversible.
La reunión
Sin vuelta El entrenador académico se reunió ayer por la noche con los directivos celestes para comunicarles su determinación. “Esta reunión no cambiará mi decisión”, señaló antes Habegger.
Candidatos Aunque los directivos celestes no se animaron a dar nombres de posibles candidatos para reemplazar al técnico saliente, el nombre de Vladimir Soria es el que más se acerca. Sandy sería el DT en los próximos partidos.
Las Frases
La determinación de alejarme es firme y no tiene marcha atrás. Carlos Habegger, técnico argentino.
Si la decisión está tomada, tendremos que buscar otro técnico para el equipo. Guido Loayza, presidente de Bolívar.
Entrevista a Jorge Habegger
“Si se tocan ciertos clics, es mejor dejar el club” Llegó a La Paz el 3 de marzo y al día siguiente se hizo cargo del plantel celeste. Cuatro meses después decidió abandonar el proyecto, de la nueva directiva de la Academia, que parecía no derrumbarse ni cuando la hinchada le pidió su renuncia ante resultados negativos en la Liga. “Me quedaré hasta el 2010”, dijo en ese entonces.
¿Por qué tomó la decisión de alejarse de Bolívar? En el fútbol hay momentos en los que uno se suma a proyectos y compromete todo su esfuerzo y profesionalismo, pero a veces, si se tocan ciertos clics, y cuando eso sucede es mejor dejar libre al club. Bolívar es demasiado grande, ambicioso y seguramente logrará alcanzar los objetivos que se propuso. Sea cual fuese el entrenador, acompañados por la dirigencia se cumplirán las metas.
Usted hablaba el miércoles de Liga y la Sudamericana, ¿por qué el adiós tan inesperado para todos? A veces eso pasa en la vida, son decisiones que uno toma en la vida, no hay otra más. Entre los directivos y el cuerpo técnico existe una buena relación, que a veces se convierte en familiar, como ocurre con los integrantes del equipo. Las personas son reemplazables y los proyectos pueden continuar.
¿Cuánto influyó lo que sucedió con Joaquín Botero para que usted tome la determinación de irse en un momento exitoso para el club? No. Conozco a Joaquín desde hace mucho tiempo y si alguna vez un jugador comete errores, eso se corrige con el tiempo, lo mismo pasa con los demás futbolistas. Por favor descarten esa opción o cualquier otra.