Desconfianzas en la carnetización Albarracín… no tuvo mejor idea que señalar que "con o sin nosotros se puede dar el fraude". Y, más adelante, complementó la idea con una afirmación igualmente escalofriante: "en este caso, posiblemente hayan surgido varias casualidades...".
Está causando una gran desconfianza en el país, principalmente en las fuerzas políticas de la oposición, el hecho de que el programa de identificación gratuita, financiado por el Gobierno de Venezuela, tenga visos de fraude. La situación es tan grave que, ayer, un funcionario del Gobierno terminó reconociendo la vulnerabilidad del sistema.
La propia Policía Nacional ha manifestado que el procedimiento para la entrega de los carnets a quienes lo requerían fue expedito y sin mayor rigor técnico. Esto resultaría muy grave al anunciarse una nueva consulta ciudadana para el 10 de agosto, cuando se concretaría el referéndum revocatorio.
La Dirección de Identificaciones denunció irregularidades que se habrían cometido en la primera campaña de carnetización gratuita. No obstante, el año pasado concluyó la segunda fase del programa, y, a lo manifestado por la Dirección de Identificación, se suman denuncias de políticos. El director general de esa repartición ya había sido advertido de que existían dos registros de personas, una "con fotografías de los titulares y la otra sin fotografías", lo que llama a la preocupación.
Pero, además, la diputada Ninoska Lazarte (Podemos) aseguró que no le fue difícil obtener, el año 2006, dos cédulas de identidad del Programa de Identificación Gratuita, impulsado por el Ejecutivo en el Chapare. Además, presentó documentación que pone en duda la seriedad del programa, donde, en sus dos fases, se habrían expedido 151.230 registros de identificación. Calificó de "frágil" el Padrón Electoral que, según su apreciación, tiene inscritas a personas con dos o más carnets.
A esto se agrega lo declarado por Jorge Lazarte, el ex vocal de la Corte Nacional Electoral, quien afirmó que no existen los requisitos mínimos de seguridad, especialmente en las zonas rurales del país, donde el Programa entregó cerca de 300 mil cédulas, sin que se conozca dónde están los ciudadanos titulares de los documentos. Lazarte manifestó sus inquietudes porque el crecimiento de votantes en el Padrón Electoral fue de dos por ciento entre los años 2005 y 2006 y de diez por ciento entre los años 2006 y 2008.
A esta maraña de sospechas se sumó el viernes una increíble declaración del coordinador general del gubernamental programa de identificación gratuita, Miguel Albarracín, quien no tuvo mejor idea que señalar que "con o sin nosotros se puede dar el fraude". Y, más adelante, complementó la idea con una afirmación igualmente escalofriante: "en este caso, posiblemente hayan surgido varias casualidades... posiblemente haya sorprendido a algunas personas en su buena fe".
Por otra parte, Albarracín anunció que, a través del Ministerio de Gobierno, se iniciará una querella penal contra la diputada Lazarte por los delitos de falsedad material, instigación al delito y asociación delictuosa. El Ejecutivo considera que la parlamentaria incitó para que se vulnerara el Programa.
Al referirse a la denuncia de Lazarte, el funcionario dijo que "hoy ya no sucedería porque el sistema se mejoró".
Es esencial que el tema de la carnetización se muestre abiertamente, aunque sea tarde, en vista de que el país está a poco más de un mes del revocatorio. La obligación del Gobierno, ahora, es demostrar que las denuncias no son ciertas.