Batidas madrugadoras persiguen la venta de alcohol en las tiendas La Guardia Municipal decomisa los licores que se comercializan en los almacenes de barrio fuera de hora. La actual ordenanza pone el límite de la 1.00. Este medio consultó a tiendas de tres zonas, pocas conocían la norma.
EL CONTROL DE LA INTENDENCIA • Un guardia municipal revisa unas botellas de licor decomisadas durante un operativo realizado, en diciembre del 2007, en la Av. Manco Kapac.
La Guardia Municipal realiza batidas nocturnas en las tiendas de barrio que comercializan bebidas alcohólicas después de la 1.00. La medida, además de cumplir el Reglamento, busca evitar el consumo de alcohol de menores de edad en lugares públicos.
El presidente del Concejo Municipal, Luis Revilla, declaró que varios vecinos denunciaron la venta de bebidas alcohólicas en tiendas barriales durante la noche e “incluso a puertas cerradas”. Los compradores, señaló, “en su mayoría son menores de edad que se embriagan en espacios públicos, poniendo en peligro su vida y la de los demás”.
“La bebidas alcohólicas sólo pueden llegar al 10 por ciento de la mercancía total de las tiendas. Otro es el caso de las licorerías que pueden vender alcohol y cigarrillos”, explicó Mauricio Verdeja, asesor legal de la Alcaldía.
El Reglamento Municipal para Establecimientos de Expendio de Alimentos y/o Bebidas Alcohólicas, aprobado y modificado el 2006, autoriza la venta de bebidas alcohólicas a tiendas de abarrotes, almacenes, mini markets y supermercados, en tanto no incurran en las prohibiciones contenidas en el artículo 11.
Esas restricciones incluyen la venta de bebidas alcohólicas sin registro sanitario, adulteradas, falsificadas, tóxicas o no aptas para el consumo humano. También prohíbe el expendio a menores de edad, para el consumo en las puertas, ingresos o interiores de esos establecimientos.
Además, no permite la venta fuera de los horarios indicados en el artículo 33, que menciona la 01.00 como límite. En el caso de los supermercados, el horario se restringe hasta las 22.30.
En cumplimiento a la norma se efectúan diarias batidas para decomisar alcohol en tiendas que lo venden a menores o fuera del horario, informó el comandante de la Guardia Municipal, Augusto Russo. “Lo decomisado se destruye y las tiendas son sancionadas”, puntualizó.
El jueves, La Razón realizó un recorrido por los barrios de Miraflores, Sopocachi y San Pedro. En las 13 tiendas visitadas se expendía singani, vino, ron, whisky, cerveza y otros licores.
Los propietarios o empleados de tiendas sí sabían que tenían una hora límite en la noche para la comercialización de licores, pero no pudieron precisar cuál era ésta. “Sí, sabemos de la prohibición, creo que es hasta las 00.00 ó 02.00”, comentó Verónica Cruz, que tiene un almacén en la calle Fernando Guachalla, de Sopocachi. En la avenida Sánchez Lima Marta Paz dijo: “Sólo puedo vender alcohol hasta las 22.00”.
En la plaza Abaroa, un letrero de la Alcaldía señalaba como hora límite para la venta las 22.30.
La ordenanza
El objetivo • La norma busca reducir los índices de inseguridad ciudadana relacionados con el incremento en el consumo de bebidas alcohólicas.
Destinatarios • Los restaurantes, bares, discotecas, karaokes, licorerías, peñas folklóricas y salones de fiesta son los principales sujetos de control.
Cumplimiento • Las subalcaldías, Policía departamental y Guardia Municipal se ocupan de controlar el expendio y/o consumo de licores en la urbe.
Infracciones • El incumplimiento es sancionado con multas económicas, decomisos y clausuras que pueden ser temporales o definitivas.
Autorización • La venta de bebidas alcohólicas está permitida para los establecimientos que cuenten con las licencias de funcionamiento otorgadas por la Alcaldía.
Devolución • Las bebidas decomisadas son regresadas a sus dueños sólo si tienen registro sanitario. De lo contrario, son destruidas, informó el mayor Augusto Russo.
Puntos de vista
“No conozco ninguna norma” PAOLA ESPINOZA. Trabaja en la Av. Brasil (Miraflores).
“Todas las tiendas venden trago. Un día vinieron (los de la Guardia Municipal) y me dijeron que me iban a decomisar (las bebidas alcohólicas), por suerte estaba cerrando mi local y no les dejé entrar. Deberían ir tienda por tienda, o decir por televisión que no se puede vender trago. Cuando vienen, son varias personas y, sin decirte nada, te quitan las cosas”.
“Abro mi tienda hasta las 23.00” YOLANDA ESCÓBAR. Tiene una tienda en Villa Fátima.
“Hay una ordenanza que dice que en las tiendas no se puede vender alcohol de ningún tamaño. Pensaban que mis botellas estaban adulteradas, pero las mías eran las originales Caimán. Les he hecho pasar a mi tienda (a la Guardia Municipal) y me han decomisado (el alcohol). Entraron cuatro. Vienen muchos y mientras yo veo a uno de ellos, otro se puede meter algo en el bolsillo”.
“Antes vendía hasta la 01.00” BERTHA FLORES. Vende por más de 50 años en Sopocachi.
“Yo ahora abro mi tienda hasta las 10 (de la noche). Los frutillitas (la Guardia Municipal) me dicen que no podemos vender hasta más tarde. Dicen que vendemos alcohol, pero yo sólo vendo abarrotes. Ya no tengo mucha venta, porque después de las 22.00, es cuando buscan bebidas. La Alcaldía dice que la gente toma mucho”.
“Los clientes nos piden de todo” ROSMERY VEGA. Atiende un comercio en la calle Rodríguez.
“Estoy de acuerdo con que controlen, pero no con que abusen. Nos dicen (la Alcaldía) que no podemos vender y directamente nos quieren decomisar las bebidas alcohólicas. Un almacén tiene que tener diferentes productos. Vienen cocineros que tienen locales de repostería y nos piden singani, vino y coñac para preparar sus recetas”.