Goldberg vuelve a pisar el Palacio y pide no acusar El embajador de Estados Unidos se reunió con el presidente Morales. Se quejó por las “acusaciones infundadas”, pero el Canciller aseguró que esto no es cierto. El ministro Alfredo Rada ratificó sus denuncias.
LA REUNIÓN • El embajador de EEUU en Bolivia, Philip Goldberg, declara a los periodistas en el hall del Palacio de Gobierno, adonde volvió después de nueve meses de veto presidencial.
Ayer, luego de nueve meses, el embajador de Estados Unidos en Bolivia, Philip Goldberg, volvió a pisar el Palacio de Gobierno y se reunió con el presidente Evo Morales Ayma para definir una nueva agenda bilateral que permita recomponer las relaciones. No obstante, la tensión entre ambas partes no desapareció.
Tras la cita, Goldberg manifestó que para lograr el objetivo es fundamental que el Gobierno termine con las “acusaciones infundadas”, declaración que recibió una respuesta inmediata del canciller David Choquehuanca. “Para nosotros no son declaraciones infundadas”.
Ambos se referían a las denuncias que hicieron las autoridades del Gobierno, señalando a la Embajada de EEUU y a la agencia de cooperación de este país, Usaid, como promotores de la oposición contra el Gobierno.
Una de las autoridades que hizo estas denuncias, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, ayer ratificó su posición. “Me ratifico plenamente en lo que he dicho”, declaró, cuando fue consultado sobre la situación de la embajada.
“Queremos hacer todo dentro de nuestra capacidad de mejorar esta situación, pero quiero decirles que una parte de recomponer relaciones es evitar nuevos problemas, nuevas acusaciones infundadas que no tienen lugar en una relación de respeto, de franqueza”, declaró Goldberg al término de la reunión oficial.
Dijo que en el encuentro con el Jefe de Estado se pusieron de manifiesto “puntos de desacuerdo” y reconoció que en la relación bilateral existen “problemas serios”, aunque destacó que la reunión fue “franca y abierta”.
El deterioro de las relaciones entre Bolivia y EEUU comenzó con las denuncias del Gobierno sobre un supuesto complot promovido por Usaid, lo que al final terminó con la expulsión de esta agencia de cooperación del Chapare. Antes (octubre del 2007), Goldberg dijo con ironía que no le extrañaría que el Presidente boliviano pida “el traslado de Disney”. Desde entonces, Morales le prohibió la entrada al Palacio.
A mediados de junio, el Gobierno estadounidense llamó en consulta a Goldberg, quien retornó al país la pasada semana con la tarea de buscar reencaminar las relaciones con Bolivia.
Choquehuanca informó que en la reunión se abordaron temas como la cooperación bilateral, la Cuenta del Milenio, la lucha contra el narcotráfico y otros, y que para superar esa desconfianza se planteó un diálogo político, aunque aún no se definió la fecha.
Goldberg reiteró: “La confianza no va con acusaciones infundadas y problemas, ni ataques y todo, y por eso vamos a tratar de hablar de los temas importantes para los dos, en este momento no existe una agenda compartida”.
LA PROHIBICIÓN
Morales • “Hemos decidido que el embajador debe pedir perdón del pueblo y quiero decirle con dignidad al Gobierno de Estados Unidos, si no pide perdón el embajador de Estados Unidos al pueblo boliviano, al Evo Morales, mientras esté de Presidente no tiene pisada al Palacio”, declaró el Jefe de Estado en octubre del 2007.