EPSAS pierde agua por conexiones clandestinas La empresa deja de facturar el 38% del volumen que sale de la planta potabilizadora de El Alto y el 27% de La Paz. Las filtraciones son otra causa. En la urbe alteña hay conexiones ilegales masivas. Algunas regularizan su situación.
TUNI CONDORIRI • Esta es la represa de embalse de agua para la ciudad de El Alto y una parte de la ladera oeste de La Paz.
Filtraciones y conexiones ilegales de agua potable provocan que la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) deje de facturar en La Paz y El Alto miles de litros de agua por mes.
En La Paz, el 27% del volumen que sale de dos plantas de tratamiento no logra ser facturado, principalmente por las conexiones clandestinas. En la planta de El Alto, el porcentaje se incrementa al 38%, según el gerente Técnico de EPSAS, Jorge Zotez.
Los porcentajes, dijo Zotez, son similares desde hace cinco años. Las plantas de tratamiento que abastecen a la urbe alteña y a la ciudad de La Paz son tres: El Alto, Achachicala y Pampahasi.
En los últimos años, en la ciudad de El Alto se encontraron conexiones clandestinas masivas, indicó Zotez, pero “en muchas zonas están regularizando su situación con la empresa de agua”.
“En El Alto estamos alrededor del 35%, en el sistema de Achachicala estamos alrededor de 28% y en el sistema de Pampahasi estamos con alrededor de 25% de agua no contabilizada”.
El tema surgió ayer durante el seminario denominado ´Más agua para La Paz y El Alto´, realizado en el salón de honor de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Ahí, el ingeniero Andrés Zegada, representante de EPSAS, dijo que se necesita un presupuesto de $us 602.090 para la reducción de pérdidas en red sólo en los distritos de El Alto.
En el seminario, el coordinador Nacional del Proyecto Regional Andino de Adaptación al Cambio Climático, José Gutiérrez, mencionó que, según EPSAS, el 2004 se producía una pérdida de agua del 0,41% entre la represa de Condoriri, la de Tuni hasta la planta potabilizadora de El Alto. Una de las causas serían las tuberías que por el tiempo “empiezan a tener problemas de fisuras y van perdiendo el líquido”. Agregó que el 50,31% de la pérdida de agua en El Alto se daba en las laderas.
El Chacaltaya se vuelve cerro
El Chacaltaya, que alguna vez fue un glaciar, ahora, por los cambios climáticos se convierte en un cerro más de La Paz. El año en que dejará de existir la nieve en ese lugar será como máximo el 2010, informó ayer el coordinador Nacional del Proyecto Regional Andino de Adaptación al Cambio Climático, José Gutiérrez.
“Se estimaba que para el 2010, al 2015 tenía que desaparecer el cerro Chacaltaya, pero actualmente ya tenemos que quitar al glaciar del Chacaltaya ese denominativo de glaciar (...). Máximo hasta el 2010 desaparecerá lo que queda de hielo”.
Sólo entre 1992 y 1993 hubo recargas de nieve en el lugar. En 1998 la presencia “de El Niño del siglo, como se lo ha denominado, ha sido dilapidario para el Chacaltaya”. Ese año el glaciar sufrió la mayor pérdida de hielo.
En todos los glaciares de la Cordillera Real, desde 1997 hasta el 2004, hubo una reducción de hielo en casi un cuarto de su superficie, “eso significa que estamos reduciendo nuestra disponi- bilidad de agua y en otros casos la generación de energía eléctrica”.
EPSAS pide $us 100 millones
La Empresa Pública de Agua y Saneamiento (EPSAS) requiere al menos $us 107 millones de inversión, en el siguiente quinquenio, para realizar trabajos que puedan abastecer de agua a las ciudades de La Paz y El Alto, explicó ayer el jefe del Departamento de Regulación de la empresa, Andrés Zegada.
Zegada informó que para realizar obras de alcantarillado, mejoramiento y mantenimiento del sistema de agua potable, la ciudad de El Alto necesita $us 69 millones y La Paz $us 38 millones. Dijo que de ese total ya tienen asegurada la inversión de 20 millones de dólares.
La información la entregó ayer en un seminario denominado ´Más agua para La Paz y El Alto´, organizado por el Ministerio de Aguas. Ahí, se mencionó la necesidad de construir tres represas: una en Huayna Potosí, otra en Hampaturi y una tercera en Chuquiaguillo para abastecer el líquido a ambas urbes. En cinco años, el crecimiento poblacional romperá el frágil equilibrio entre reservas y consumo, según el ministerio.
REPRESA DE HAMPATURI
Las obras • La Alcaldía de La Paz terminó la reconstrucción de la tubería de agua en Hampaturi y repuso el puente metálico en el lugar. Además, cons- truyó muros laterales de encauce y protección, previendo un colapso durante las lluvias.
Un nuevo proyecto • El ministro del Agua, Wálter Valda, dijo ayer que su despacho está invirtiendo Bs 1,1 millón para hacer el diseño final de una nueva presa de Hampaturi que costará cerca de $us 7 millones.