La Paz arma su archivo sonoro Con el apoyo de la Alcaldía, ingenieros de sonido y músicos pondrán en marcha el proyecto Paisajes Sonoros. El objetivo es capturar los lenguajes acústicos de La Paz y devolver al ciudadano su habilidad de escuchar.
EN PLENA GRABACIÓN • García (der.) registra junto a su equipo el audio que nace en un mercado.
Si una ciudad hablara, ¿qué diría de sus habitantes? Mucho, según el compositor Óscar García, que junto a un grupo conformado por ingenieros de sonido, músicos y cineastas se ha propuesto develar el rumor de La Paz, registrar sus murmullos y componer así la memoria acústica de esta ciudad.
Impulsado por el Gobierno Municipal, el proyecto Paisajes Sonoros busca registrar, analizar y difundir el lenguaje sonoro que caracteriza a esta urbe.
Con el tiempo, “estas grabaciones se convertirán en parte fundamental de la memoria cultural e histórica de esta ciudad y en una fuente de aprendizaje para entender los cambios que provoca en ella el crecimiento urbano”, explica García, responsable de la iniciativa.
Las utilidades del proyecto, sin embargo, podrán ser usadas en la actualidad. Los registros, por ejemplo, permitirán conocer los grados de contaminación acústica de la ciudad. Y a través de este archivo se podrá generar campañas de educación ciudadana.
Los alcances de este emprendimiento tocarán también el ámbito creativo, ya que impulsará las primeras experiencias en el país sobre el arte sonoro y la música experimental que se basan en los paisajes acústicos.
“Los entornos sonoros están cargados de información y configuran la identidad de una comunidad. Tenemos en La Paz memorias fotográficas y artísticas: una jerarquización de lo visual sobre lo sonoro. Es importante replicar las experiencias realizadas en el mundo sobre la necesidad de reconstituir la jerarquía sonora y devolverle a la sociedad su relación con el entorno sonoro”.
Fue en Vancouver (Canadá), a comienzos de los años 70, que el músico Murray Schfer impulsó desde la Universidad Simon Fraser el World Soundscape Project (Proyecto de Paisajes Sonoros), para documentar los lenguajes acústicos. Desde entonces, su trabajo ha sido replicado en distintos puntos del mundo. Entre estas experiencias destacan las llevadas a cabo en Madrid, París, Lisboa, Amsterdam, Brasilia, Asunción y en urbes de EEUU.
Ahora La Paz se sumará a esa lista. Mercados, parques y avenidas serán invadidos por el equipo de grabación.
La grabación de los paisajes sonoros de La Paz se inició de forma preliminar hace tres meses y se tiene planificado que el proyecto se mantenga a largo plazo. La meta es poder realizar un registro comparativo y periódico para así analizar el cambio del entorno sonoro de la ciudad, y por ende el cambio de los hábitos de los habitantes de la urbe.
Para el estudio, la ciudad se ha dividido en cuadrantes donde se realizará el mapeo sonoro. Los registros son analizados en términos acústicos y semánticos. Los sonidos son grabados en equipos digitales y de cinta DAT. El material se vacía posteriormente a un equipo de edición especial donde se desarrolla el análisis acústico y de fonograma.
Los datos preliminares ratifican la fuerte personalidad cultural de los habitantes de esta metrópoli. “Comprobamos inicialmente que todos los días, al atardecer, en algún punto de la ciudad siempre está sonando una banda”, explica García.
La producción sonora de la entrada del Gran Poder también fue registrada por el equipo. “Lo hicimos muy temprano, antes del inicio de la entrada y al finalizar la misma. La grabación ofrece una información distinta a los estudiado y se convierte en un documento sonoro que de aquí a cinco años de seguro cambiará”.
Las diferencias sociales se hacen evidentes en los paisajes sonoros cotidianos. La quietud de la zona Amor de Dios, en la zona Sur, contrasta, por ejemplo, con el trajín que se hace evidente en los barrios de la zona Norte.
La fiesta de San Juan, por su parte, arroja datos sobre los efectos que causa esta celebración en en el medioambiente. Los equipos de grabación registraron una evidente agresión sonora. En ese sentido, las conclusiones del proyecto servirán para elaborar y difundir campañas educativas.
Una de las experiencias más exitosas en ese sentido se efectuó el 2002 en el ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, en España. A partir del mapa sonoro, elaborado en tres años, el municipio impulsó medidas, como la elaboración de guías didácticas en escuelas y oficinas públicas, para encarar la lucha contra la contaminación acústica que afectaba a sus habitantes.
“Tratamos de aprender a escuchar para valorar los fenómenos musicales y, de otra parte, aprender a distinguir entre sonidos deseados y no deseados como la mejor fórmula para tomar conciencia de la contaminación acústica”, explicó entonces José Miguel Alonso, el arquitecto que impulsó dicha investigación.
Esta semana, los ingenieros de sonido iniciarán el registro de los paisajes sonoros que se hallan en el centro histórico de La Paz.
“Las horas de sonido que obtengamos darán paso a lo que será el archivo sonoro de la ciudad. Para las futuras generaciones, será como una fotografía acústica de una época”, señala García.
El proyecto “Paisajes Sonoros”, impulsado por la Oficialía Mayor de Culturas de la Alcaldía, además contempla la realización de intervenciones acústicas en diferentes puntos de la ciudad.
Se trata de espacios acondicionados para que la ciudadanía tenga acceso a una infinidad de experiencias sonoras. Se busca que la población reflexione sobre los espacios acústicos.
“Cada ciudad del mundo tiene su propio carácter sonoro. México suena diferente a La Paz y ésta difiere de Santiago. En esta ciudad, una hora mágica acústicamente se da al atardecer. Si uno escucha por unos segundos se da cuenta de que parece que la ciudad se estuviera preparando para descansar. De pronto, una infinidad de sonidos te demuestra lo contrario”, dice el músico.