Con un resultado adverso en casa y un pálido nivel de fútbol demostrado, ayer The Strongest cerró su actuación en el Apertura con una derrota en el Hernando Siles, a manos de Wilstermann, que lo superó por 2-0. El cuadro de Achumani no sólo perdió el encuentro, sino que nunca encontró un juego colectivo, quizá por la falta de sus figuras. El Tigre acabó en octavo lugar con 29 puntos. Desde el inicio, Wilster dominó las acciones del encuentro, al punto de colocarse en ventaja a los 5 minutos, luego de un centro desde la derecha, que fue aprovechado por Bernardo Aguirre, con un remate fortísimo. Toda la zaga atigrada quedó paralizada, sin reacción alguna. Los aurinegros intentaron responder, pero carecieron de un conductor en el medio campo. Limberg Méndez y Roberto Galindo deambularon en el área rival, sin generar riesgo alguno para el arco visitante. Los aviadores siguieron con su dominio. Javier Guzmán, solo ante el meta atigrado Gustavo Fernández, se perdió el segundo gol a los 21 minutos. La visita no sólo aprovechó el bajón del rival, sino hizo los méritos como para colocarse en ventaja y salir victorioso. En el complemento, pese a los cambios, los jugadores del decano liguero se mostraron desmotivados, pese a que ensayaron algunas acciones ofensivas. Por su parte, los aviadores se mostraron mucho más ordenados, con Javier Guzmán como el conductor, quien luego fue reemplazado, porque terminó fatigado por todo el despliegue. En el Tigre ingresaron Alejandro Bejarano y Miguel Mercado, pero las cosas mejoraron levemente, sin cambiar el juego. El golpe final para el triunfo cochabambino lo puso el goleador Ricardo Pedriel, quien a los 29 marcó el segundo gol, con lo que el partido fue adverso para el cuadro centenario.