La integración vial con el norte del país Considerando los beneficios de las obras que posibilitarán esos recursos económicos en zonas tradicionalmente olvidadas por los gobiernos pasados, merecen destacarse las gestiones realizadas y el apoyo de los países vecinos involucrados...
La obtención de dos créditos externos por un total de 530 millones de dólares podría colmar una de las mayores expectativas que tiene el país: unir el occidente con el oriente, utilizando el norte del territorio nacional.
Los presidentes de Brasil y Venezuela, Luiz Inácio Lula da Silva y Hugo Chávez, respectivamente, se han comprometido a financiar la obra durante una entrevista que el viernes mantuvieron con el presidente Evo Morales en Riberalta, Beni.
La carretera se extenderá desde las poblaciones de Santa Bárbara, La Paz, hasta Guayaramerín, Beni, abarcando una extensión de 830 kilómetros. En atención a que permitirá también unir los océanos Pacífico y Atlántico, a través del territorio boliviano, se dio en llamarle el Corredor Amazónico.
Sin dudas que éste es un logro de enorme significación para el desarrollo del país. Las obras podrían empezar a fines de este año, según la ministra de Planificación, Graciela Toro, aunque no se conoce la fecha de su conclusión.
Venezuela financiará con $us 300 millones la construcción del tramo entre Santa Bárbara y Rurrenabaque, Beni, en tanto que el crédito de Brasil, de $us 230 millones, permitirá ejecutar la obra entre Rurrenabaque y Riberalta. En forma adicional, Brasil construirá por su cuenta un puente que unirá las poblaciones vecinas de Guayaramerín (Bolivia) y Guaja-Mirim (Brasil). Esta obra permitirá disponer de una ruta vial que partiendo de la ciudad de La Paz llegará a Porto Velho (Brasil), según dijo el presidente Lula. A su vez, la capital paceña tiene un doble acceso al Pacífico, por Chile y el Perú.
Por otra parte, durante la reunión de los tres presidentes se informó que el tramo entre Riberalta y Guayaramerín será financiado con un préstamo
a Bolivia de la Corporación Andina de Fomento (CAF), consistente en 100 millones de dólares. En cuanto al tramo El Choro-El Porvenir, se dijo oficialmente que todavía no se cuenta con un financiamiento.
La ejecución de la Marcha al Norte, que vinculará a las regiones de La Paz, Beni y Pando se debía financiar con la llamada Cuenta del Milenio, que otorga Estados Unidos en calidad de donación. Pero, el Gobierno de Washington optó por hacer una “pausa operacional” en el acceso de Bolivia a la obtención de 657 millones de dólares. En esto último tuvo que ver la incertidumbre política reinante en el país y los comentarios del presidente Evo Morales y de algunos de sus ministros en contra del embajador de EEUU en Bolivia, Philip Goldberg.
El pago del crédito de $us 230 millones que Brasil concederá a Bolivia tendrá un plazo de 20 años, con cinco de gracia y un interés anual del tres por ciento. En tanto que todavía falta negociar las condiciones del préstamo venezolano por $us 300 millones. Ambos créditos cumplirán un rol importantísimo en el país, por lo que merecen ser acogidos de la mejor manera, con gratitud, por la ciudadanía boliviana.
Considerando los beneficios de las obras que posibilitarán esos recursos económicos en zonas tradicionalmente olvidadas por los gobiernos pasados, merecen destacarse las gestiones realizadas y el apoyo de los países vecinos involucrados. Resta confiar en que la integración con el norte será pronto una realidad, para el bienestar de una importante parte del país.