Corrales es hallada culpable, pero no pisará la prisión Un juez anunció el fallo ayer contra la ex presidenta del Concejo (2003), y le otorgó el perdón judicial. Ella aseguró que apelará la sentencia condenatoria y le pidió al Alcalde de La Paz que “me deje vivir en paz”.
La ex presidenta del Concejo Municipal de La Paz Cristina Corrales fue sentenciada ayer a un año de reclusión en el Centro de Orientación Femenina de la zona de Obrajes, por el delito de uso de instrumento falsificado. Sin embargo, no cumplirá esa pena debido a que fue beneficiada con el perdón judicial.
El proceso contra Corrales inició el 2003. En junio, el Concejo Municipal admitió la denuncia de la entonces concejal Irma Castro, quien la acusó de usar un documento falsificado para asistir al Foro Bolivariano de las Américas, realizado del 10 al 13 de abril en Caracas, Venezuela.
Ese documento era el fax de una carta, firmada por la diputada María Iris Varela, que Corrales recibió el 24 de marzo. La concejala Castro señaló entonces que la firma de Varela fue falsificada y presentó una nota de la parlamentaria como prueba del delito.
Corrales argumentó que no se trataba de Iris Varela, sino de Doris Iris Varela. Pero, no presentó las pruebas de ello. La ex concejala devolvió el dinero de los viáticos con los que viajó a Vene- zuela, pero fue sometida a un proceso administrativo y multada con el 20% de su salario mensual por una sola vez.
Su caso fue remitido al Ministerio Público el 2004, según datos de la comuna paceña. Cuatro años después, el Juzgado Primero de Sentencia en lo Penal, presidido por Norberto Chávez, pronunció la sentencia condenatoria el jueves y la dio a conocer ayer. Corrales aseguró que apelará esa sentencia, pues “me declaro inocente y quiero la absolución del juicio”.
Según Fernando Velásquez, director jurídico de la Alcaldía, el juicio (privado) contra Corrales comenzó en marzo del 2007.
Informó que los efectos de la sentencia condenatoria, si es confirmada (luego de la apelación), son que Corrales no podrá acceder a ningún cargo público ni formar agrupaciones políticas.
Corrales señaló que no tiene la intención de formar parte de ningún partido y que el perdón judicial la absuelve de esos efectos. Denunció que es víctima de un acoso político y que el alcalde Juan del Granado evitó que trabaje en tres medios.
“Con una llamada de su gente amenazaron que si ella (Corrales) entra, dejarían de dar publicidad”. “Le pido al Alcalde que me deje vivir en paz”.
DATOS
MULTA • Según la comuna, Corrales devolvió los viáticos recibidos el 2003, pero aún deberá cubrir los gastos del juicio, a ser determinados por el juez.
PERDÓN • El Nuevo Código de Procedimiento Penal otorga el perdón judicial a quienes, por un primer delito, recibieron una pena de no más de 2 años.