“Pese a las limitaciones en cuestión de equipos seguimos trabajando. (Bomberos) es la unidad de primera respuesta ante incidentes. Tenemos carencias y aun así el corazón y el empuje hacen que trabajemos con lo que tenemos”, manifestó el subteniente Wilson Rocha, oficial de planta de la Unidad de Bomberos de la ciudad de Cochabamba, al describir su lugar de trabajo.
Esa estación cuenta con una nueva infraestructura provista por la prefectura, varios vehículos y alrededor de 50 uniformados, pero persisten las carencias.
Lo básico es contar con mangueras, comentó, pero “lamentablemente la Unidad no tiene las suficientes líneas. Ahora sólo tenemos 30 metros y para poder acceder a algunos lugares necesitamos alrededor de 50 (mangueras), cada una de 30 metros”.
Aseguró que otra necesidad está referida a los equipos de respiración autónoma que en el incendio del martes, en el bloque D, de las Torres Soffer, fueron insuficientes. “Los que subieron por las escaleras arriesgaron la vida. Unos usaron equipos autónomos, pero se les acabó el oxígeno. Cualquier momento podemos confrontar una desgracia porque la carga no dura suficiente”, comentó el capitán Nelson Miranda, subcomandante de Bomberos. La unidad tiene 10 equipos, pero “necesitamos 50. Uno dura en promedio 30 minutos (...) Deberíamos tener un botellón de repuesto y no hay”, señaló.
Los bomberos no poseen linternas ni reflectores. Trabajan a tientas y ni qué decir de los vehículos. “Tenemos que hacer peripecias, como la noche del incendio; el Escala 1 (camión con escalera) salió y a pocas cuadras se paró por desperfectos”. Se detuvo en varios tramos y cuando llegó, la escalera no funcionó.
Sus nueve vehículos son fruto de donaciones, ninguno llegó nuevo, contó el sargento Benjamín Limachi, jefe de Transporte de la Unidad. “Sólo tres funcionan y los demás están parados porque no se pueden conseguir repuestos, el costo es alto”.
Los Alacranes, tres vehículos de rescate equipados (donados), tampoco funcionan. “Cargamos todo el equipo (de esos carros) a la camioneta y cuando llegamos al lugar descargamos”. La cooperación japonesa donó un carro bomba, considerado de primera intervención, que está parado por fallas en el motor.
Los dos únicos carros bomba que funcionan fueron otorgados por la Prefectura. Sirven también para trasladar al personal. Esa entidad entregó 30 equipos de protección personal (casco, chaqueta, jardinera, botas, guantes).
Además, “si se pincha una llanta, el parchado sale de nuestro bolsillo”, reclamó uno de ellos. Redacción Cochabamba
Dos vehículos quemados equipan a Sucre
El 24 de noviembre del 2007, la Unidad de Bomberos de Sucre y todo su equipo (foto) fueron quemados y destruidos por una turba durante los enfrentamientos entre la Policía y la población, mientras se aprobaba el proyecto de Constitución Política del Estado del MAS.
El responsable de Bomberos, mayor Óscar Barriga, recordó que la unidad era considerada la mejor equipada con relación a Oruro, Beni, Pando y Potosí. El 2007, durante el mando del teniente Fabio Vargas, se logró la dotación, en calidad de donación, de material especializado traído desde México, Estados Unidos, Bélgica y Francia.
Actualmente, la unidad está integrada por 18 uniformados; seis fueron capacitados en Estados Unidos, Francia y Bélgica.
Los seis tenían trajes de asbesto, que son uniformes de protección, chalecos, cascos, extintores y otro material básico para combatir el fuego. Hoy sólo quedan dos carros bomberos quemados y sin motor y no se hizo, hasta ahora, ningún arreglo.
En Santa Cruz falta agua para apagar el fuego
La Unidad de Bomberos de Santa Cruz de la Sierra cuenta con cinco camiones contra incendio y dos ambulancias equipadas para cualquier emergencia. Tres de los camiones y una de las ambulancias fueron donados por la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE) y son mantenidos por esa institución.
El comandante de esa unidad, coronel Víctor Rocha, dijo que “estamos con un equipamiento regular, porque se deprecia con el tiempo. Por ejemplo, un overol de seguridad elaborado con asbesto tiene un período de vida máximo de tres años y cada uno tiene un costo de al menos unos 150 dólares”.
Señaló que el problema principal en la ciudad es la ubicación y número de hidrantes (proveedores de agua). Debería haber uno cada cuatro cuadras, pero son 80 en total, cuando el mínimo debía ser 300. El coronel Rocha dijo que no tienen un sistema de comunicación adecuado y alertó que en época de otoño se incrementan los incendios forestales.
Los bomberos de Potosí tendrán carro nuevo
“Tenemos un carro bombero que está en malas condiciones técnicas. Tenemos la Unidad de Bomberos y el coche que está siendo reparado data del año 1979”, informó el comandante departamental de la Policía de Potosí, Julio Cepcel.
En lo que va del año, dos incendios se registraron en la ciudad de Potosí y ambos fueron apagados con baldes de agua. El siniestro de mayor gravedad fue el registrado el 10 de julio, cuando explotó una garrafa de gas licuado en una casa.
Según la autoridad policial, en la ciudad se necesita comprar, al menos, un carro apaga incendios y uniformes especiales antiinflamables para los bomberos. Los que poseen actualmente son los overoles rojos que dota la Policía.
El coronel Cepcel aclaró que la Prefectura y la Alcaldía se comprometieron a comprar, cada uno, un carro bombero. Sin embargo, la unidad también necesita una bomba de drenaje para los casos de inundaciones, donde los baldes también son la única herramienta.
Los vehículos de Tarija no entran en las calles
En Tarija, la Unidad de Bomberos tiene a su disposición dos carros bomba para atacar los incendios. Uno de ellos carga 2.800 litros y el otro 9.000 litros. Además, tiene un carro de rescate de donación alemana.
Los dos vehículos grandes fueron donaciones del gobierno de Bélgica y acompañan al cuerpo de bomberos tarijeño desde hace seis u ocho años.
“Los vehículos ya han venido con 20 años de uso, pero estaban conservados”, comentó el comandante de Bomberos de Tarija, capitán Giovani Sokol. Sin embargo, necesitan un camión que “no sea tan grande como éstos, porque las calles aquí en la ciudad son angostas y el acceso es difícil”, indicó la autoridad.
En cuanto a los uniformes, Sokol señaló que los overoles rojos son la única dotación que reciben. Cuando requieren apoyo, acuden, en algunas ocasiones, a la Unidad de Riesgos de la Prefectura tarijeña. Los bomberos tienen ropa especial, pero “algunas usadas y otras nuevas”. La misma es de donación belga.