El boliviano David Carlos Zapata Garnica, que padece un cáncer en fase terminal, se reunió anoche con su familia en Cochabamba después de días de zozobra en los que la compañía AeroSur no le permitía abordar una nave para retornar al país.
Zapata partió de Madrid ayer en un vuelo especial junto a su esposa Maruja Arias Quiroga. Llegó a Santa Cruz a las 19.30 y fue recibido por su segundo hijo Iván (20) y sus dos hermanos. En Cochabamba lo esperaban su madre, Valentina Garnica (70), y sus otros dos hijos: Ariel (21) y Valeria (8).
“Sabemos que ha llegado y que está con oxígeno”, adelantó su madre en la espera. “En cuanto llegue lo vamos a llevar a casa y no a ningún hospital”, añadió la viuda, que en marzo del 2007 vio partir a su hijo menor sano y que anoche lo recibió enfermo.
Zapata Garnica viajó a España para reunirse con su esposa, que había migrado dos años antes y que cayó gravemente enferma. En el viejo continente, el cochabambino trabajó como albañil y cuidó a su esposa hasta que su propia salud se deterioró.
Cuando David Carlos fue diagnosticado con cáncer terminal de pulmón quiso volver inmediatamente a Bolivia para reunirse con sus hijos y su madre; pero no pudo comprar un pasaje debido a que la aerolínea AeroSur le exigía un certificado médico para poder efectuar el viaje.
Tras la publicación del caso en el periódico español El País, AeroSur alquiló una nave para los esposos Zapata Garnica y envió a su director ejecutivo, Carlos Meyer, en el viaje desde Madrid.
Hasta las 23.30 de anoche, su familia en Cochabamba esperaba la llegada de David Carlos.