El director musical de la inauguración de los Juegos reveló que se dio prioridad al “interés nacional”.
La niña que saltó a la fama luego de cantar en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Beijing, en realidad no cantó ni una sola nota: fue sólo doblaje.
Vestida de rojo y con el pelo recogido en dos colitas, Lin Miaoke, de nueve años de edad, encandiló a la audiencia interpretando "Oda a la madre patria".
Porque a la verdadera cantante, Yang Peiyi, no le permitieron mostrarse ante el público ya que su imagen no era tan "perfecta" como la de Lin.
El director musical del espectáculo dijo que habían decidido utilizar a Lin en función del interés nacional de China.
Esta revelación surge un día después de que se conociera que algunos fuegos artificiales que se vieron durante la ceremonia fueron, aparentemente, falsos.
En un programa de radio Beijing, el director musical, Chen Qigang, dijo que los organizadores necesitaban una niña que tuviese una buena voz a la vez que una buena imagen.
Esto les planteó un dilema porque si bien Lin era la más bonita de las dos, Yang —de siete años— tenía mejor voz. "Después de varias pruebas decidimos poner a Lin en el espectáculo, pero usar la voz de Yang", dijo Chen.
"La razón es que debemos poner el interés nacional por sobre todas las cosas", agregó.
El responsable dijo que "la niña que aparece en la ceremonia debe ser perfecta en cuanto a su expresión facial y a los sentimientos que pueda expresar".
Lin, a quien ahora se la conoce como "ángel sonriente", ya se ha transformado en una estrella mediática por su actuación.
La pequeña dijo a la prensa que se sentía "hermosa" en el vestido rojo que usó durante la fiesta olímpica. Su padre manifestó a los periódicos de China que la niña ya contaba con cientos de admiradores en todo el planeta. Beijing, BBC Mundo