Más allá del desarrollo de las competencias, la capital china es el centro de atención; una torre de Babel en la que conviven atletas, turistas, anfitriones y periodistas.
Cuando se sienten aún los aires de la fastuosa ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, los habitantes de este mundo del deporte en Beijing disfrutan de los bellísimos escenarios, de las competencias y las máximas estrellas del deporte. Es complicada la agenda deportiva, para elegir los sitios, la oferta es tan variada que sencillamente uno puede estar en apenas tres lugares durante el día.
Pese a los incómodos sistemas de control en los accesos al metro, un moderno y masivo sistema de transporte, así como demorar ante los exigentes policías que resguardan la seguridad del evento, esta capital ofrece sus mejores galas para la fiesta que, sin ninguna duda, es una de las mayores de la historia olímpica.
Una ciudadela gigante, donde se emplazan la Villa Olímpica, estadios, coliseos y gimnasios, es el lugar de más grande concentración de atletas y turistas. Las empresas más importantes del mundo están en el área comercial, un paseo donde con gran despliegue y elegancia muestran sus productos al mundo. Artistas, malabaristas y músicos se distribuyen espacios en escenarios móviles, allí uno encuentra de todo. La hora pico de asistencia, entre la seis y siete de la tarde, produce una concurrencia pocas veces vista.
Miles de aficionados de todas las razas, hablando distintos idiomas, convierten a Beijing en una torre de Babel. La habilidad gestual para hacerse entender con los chinos, que de inglés saben muy poco, da lugar a escenas risueñas y cómicas.
El ejército de periodistas, que siempre están apurados, muestra a unos corriendo a buscar las imágenes en el sitio preciso, otros a despachar lo suyo.
Los lugares son los mismos, el MPC asignado a los medios escritos y el IBC para la radio y televisión. Son más de 12 mil personas que llevan el gafete con el logo que los identifica como periodistas o miembros de los medios acreditados. Gozan de privilegios como acceder gratuitamente a los lugares de competencia, a los servicios de transporte y a disfrutar de las comodidades de sus centros de trabajo en los centros de prensa.
Los deportes
Centro de atención La disputa en el medallero entre los anfitriones y EEUU es seguida al minuto. Doce canales estatales siguen el desempeño chino.
Los admirados Las actuaciones de Rafa Nadal, los partidos del Dream Team y el fútbol de Brasil y Argentina convocan.