El viceministro de Justicia, Wilfredo Chávez, anunció ayer que el jueves presentará una querella en contra del prefecto cruceño, Rubén Costas, y del titular del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Branko Marinkovic, a los que acusará de sedición, ataques violentos y lesiones graves.
“Estamos ultimando detalles para presentar ante la Fiscalía General de la República, en Sucre, esta querella que es totalmente pertinente, por todos los hechos que se dieron el día viernes en Santa Cruz”, dijo Chávez.
Ese día, Santa Cruz fue escenario de enfrentamientos entre ciudadanos y policías, tras el torpe desalojo que realizaron estos últimos a un grupo de discapacitados que cumplían una huelga en inmediaciones de YPFB, en demanda de un bono anual.
La violencia creció de tal manera que grupos de unionistas, universitarios y otro tipo de gente intentaron tomar el Comando policial y por la noche propinaron una paliza al ahora ex comandante departamental de la Policía, coronel Wilge Obleas.
El Gobierno acusó directamente de estos hechos al prefecto Costas “y su entorno violento”, conformado por la Unión Juvenil Cruceñista, diputados de Podemos como Katia Romero y Wilfredo Áñez, y dirigentes cívicos como Marinkovic.
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, dijo que al atacar a la Policía, Costas quedó como el enemigo público número uno de esta institución. Los jefes, oficiales, suboficiales, clases y tropas lo identifican como agresor e impulsor de las golpizas. ANF