Argentina destrozó a Brasil La albiceleste goleó a Brasil por 3-0. El sábado jugará la final con Nigeria. En ciclismo conquistó la primera dorada.
La albiceleste derrotó por 3-0 a la verdeamarilla de Dunga. Brasil se siente avergonzado por el resultado y Argentina se prepara para pelear la de oro ante Nigeria.
El delantero argentino Sergio Agüero, con dos goles, se infiltró en el duelo Messi-Ronaldinho para poner la indumentaria de finalista a una Argentina que peleará con Nigeria el sábado para revalidar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing después de golear ayer a Brasil (3-0).
Sumado a este éxito, Juan Esteban Curuchet y Wálter Fernando Pérez lograron ayer el primer oro olímpico de Argentina, al imponerse en la Madison de ciclismo en pista.
Definitivamente, Brasil no ha mostrado en este torneo su bandera del "jogo bonito" para sumar su anhelado primer oro olímpico. El equipo parece una fotocopia de lo que era Dunga como jugador y a veces recuerda al de aquel Mundial de Estados Unidos, cuando la canarinha apostó por "el músculo". Sin embargo, padece la falta de identidad que ofrece una copia sin un Romario y menos Bebeto.
Arriba, Rafael Sobis es la referencia brasileña, pero el delantero no es un punta neto, es un segundo delantero, que necesita caer a la banda para respirar.
El equipo de Batista esperó ver a qué jugaba su rival para maniobrar. Fue el comportamiento de un experto. Y es que Argentina cuenta con jugadores de un bagaje notable. Ver con la albiceleste a Gago, Riquelme, Messi, Mascherano o Agüero, más el empuje racial que siempre tienen los argentinos, es un "bocado delicioso" de fútbol.
Pocas veces hubo en los Juegos Olímpicos un equipo tan "hecho", con tantos jugadores de una hipotética selección absoluta. Eso se acaba notando y Argentina adquirió supremacía y goles.
Brasil jugaba a empujones. Iba y venía del partido al ritmo de Ronaldinho, pero el de Porto Alegre, que antes valía por dos, o por muchos más, ahora sólo hace de sí mismo. Y con eso ya tiene bastante. Sus toques son de fantasía.
Los goles argentinos fueron marcados por Agüero a los 51 y 57 minutos, y Román Riquelme, de penal, a los 75.
El partido se disputó en el estadio de Los Trabajadores. Diego Armando Maradona presenció el lance en el palco y todo el estadio le saludó cuando su imagen salió en el marcador electrónico.
Por otra parte, Nigeria se clasificó a la final tras vencer a Bélgica por 4-1, con goles de Olubayo Adefemi, Chinedu Ogbuke Obasi por partida doble y Chibuzor Okonkwo. El tanto belga lo consiguió Laurent Ciman. Beijing, EFE