Se lavan las manos por el contrabando San Miguel indica que las FFAA sólo prestan apoyo. La Policía dice que no intervino por temor y Quintana anuncia una “exhaustiva investigación” a las instituciones involucradas.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas se lavaron ayer las manos en el caso de la fuga de 33 camiones con contrabando, ocurrido el fin de semana en la localidad pandina de Santa Rosa del Abuná.
Quintana, que fue involucrado en esta ilícita actividad por los contrabandistas, dijo que el tema será investigado por el Viceministerio de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción.
El 13 de agosto, la Policía envió 50 efectivos de la UTOP a la Zona Franca de Cobija, quienes permanecieron en el lugar durante una semana, pero nunca se trasladaron hasta Santa Rosa; más bien se ordenó su retirada.
Fuentes del Alto Mando Policial explicaron que los efectivos no fueron a custodiar el traslado de los camiones de contrabando, debido a que se trataba de una zona peligrosa. “Eran pocos efectivos y no tenían apoyo”, dijo una de las fuentes consultadas.
En tanto, los militares no dieron respuesta a la solicitud de apoyo que pidió la Aduana, hasta que sucedió el asalto en Santa Rosa. Al respecto, el ministro de Defensa, Walker San Miguel, dijo que las actividades del Comando Conjunto no reemplazan a las del COA, la Fiscalía y la Aduana.
Afirmó que el Comando Conjunto fue creado “con una finalidad principal, la de evitar la salida (del país) de combustibles y alimentos”. San Miguel hizo esta aseveración cuando se le consultó por qué las FFAA no respondieron al llamado de la Aduana para resguardar 33 camiones cargados de contrabando.
“Los hemos convocado para desmentir categóricamente un conjunto de alusiones injustas, también desafortunadas, que involucrarían al Ministro de la Presidencia con un supuesto contrabando en el municipio de Santa Rosa”, indicó por su parte Quintana en rueda de prensa.
De acuerdo con la querella presentada a la Fiscalía por la Administradora de la Aduana de la Zona Franca de Cobija, los contrabandistas dijeron que Quintana autorizó una lista de comerciantes y camiones para que pasen libremente, sin pagar los impuestos correspondientes.
El ministro desmintió la vinculación y dijo que sólo se trata de difamaciones y denuncias que provienen de la complicidad de los contrabandistas y las autoridades prefecturales de Pando.
“Estoy absolutamente dispuesto a que se me investigue el grado de interferencia, relación con este tipo de hechos”, afirmó y anunció que este tema será investigado “exhaustivamente por el Viceministerio de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción”, así como “el grado de cumplimiento de las autoridades de la Aduana y del COA” en la lucha contra el contrabando.