Ochenta grupos de 16 provincias potosinas lucieron su música y danza, ayer, en la Entrada Autóctona que inició la Fiesta de Ch'utillos en la Villa Imperial. Hoy, 50 fraternidades participarán en la XIX Entrada Folklórica a devoción de San Bartolomé. A las 8.30, con una misa en el templo de San Benito, se inició la demostración que convocó a cientos de bailarines y músicos de las provincias potosinas y grupos invitados de todo el país. Durante más de 15 horas, los devotos del “tata San Bartolo” recorrieron tres kilómetros ante más de 50.000 espectadores que colmaron las graderías y asientos instalados en el folklódromo. Autoridades departamentales y municipales, instaladas en el palco oficial, participaron animadamente de la entrada. El alcalde René Joaquino, incluso, bailó un Carnavalito de Tomave, junto con los miembros de su comunidad natal El Asiento. Trajes típicos, instrumentos autóctonos y danzas originarias —como “Los viejos de rodero” de la comunidad de Chaquí o "La Jonk'ota” de Pocoata”— llenaron el centro potosino hasta pasada la medianoche, cuando terminó su recorrido el último grupo. Alberto Pérez, de la Asociación de Fraternidades y Conjuntos Folklóricos de Potosí, evaluó positivamente la primera jornada de la fiesta, que continuará hoy con la Entrada Folklórica. De acuerdo al cronograma establecido, hoy, bailes criollos, como la morenada, diablada, caporal o t'inku, serán representados por medio centenar de agrupaciones nacionales e internacionales. Entre los invitados figura una delegación de bailarines de San Luis Potosí de México, tangueros de Argentina y una comparsa de Incas de Perú. Los orígenes de Ch'utillos se remontan a la época colonial cuando la imagen de San Bartolomé, vencedor del demonio, se fusionó con la figura de deidades andinas. Pese a su antigüedad, la fiesta se oficializó sólo hace 19 años y desde entonces es una de las mayores entradas del país.