Una turba politizada mató al radialista Quispe en Pucarani
Lejos de Pucarani • Carlos Quispe Quispe fue enterrado el 31 de marzo de este año. Su féretro se encuentra en el cuartel número 30 del Cementerio General de la ciudad de La Paz.
El seguro de la puerta revienta. Instantes después, un grupo de campesinos entra violentamente en la cabina de radio Municipal FM 90.7, de Pucarani, altiplano de La Paz. “¡Esta es la voz que habla?”, grita y pregunta con rabia uno de ellos y de inmediato alguien que blande una barra de hierro, hiere la cabeza de Carlos Quispe Quispe, que estaba sentado al frente del micrófono. La tarde del 27 de marzo del 2008 fue muy tensa. La plaza de Pucarani fue tomada por campesinos opositores al Alcalde del municipio. En medio de gritos y explosiones ocupan la radio Pucarani, que se encuentra en el mismo edificio municipal, con el fin de acallarla. Esa tarde, Carlos fue herido al extremo que dos días después, la vida del joven de 31 años se apagó para siempre. Cinco meses después de la muerte no hay detenidos y la investigación está prácticamente congelada, en un caso en el que la vida del radialista quedó como el saldo de un conflicto político e irresuelto entre el alcalde Alejandro Mamani Quispe y un grupo de concejales disidentes que lo acusan de corrupción. “Lo único que nosotros queremos es que se haga justicia y que se dé con los culpables, porque mi hijo no le hizo daño a nade”, reclama Alberto Quispe Choque, padre del periodista desde su domicilio de la zona El Tejar en La Paz, mientras Manuela Quispe Ticona, su esposa, no puede evitar que sus lágrimas broten mientras sostiene el epitafio de su hijo, Carlitos. Quispe se incorporó a la emisora en noviembre del 2007. En el día trabajaba como operador, pero en la noche, de 20.00 a 00.00, tomaba el micrófono al frente del programa Kachua Musical. Aquel jueves de marzo quedó atrapado en medio del conflicto político. Campesinos y un grupo de concejales liderados por Edwin Huampo buscaron tumbar a Alejandro Mamani Quispe, según lo asegura éste. Ese mediodía y en la emisora, Carlos Quispe se encontraba junto a Pedro Mamani, otro radialista, y el gendarme Feliciano Lucero. Pedro recuerda que, poco después de las 14.00, dos grupos de campesinos llegaron hasta la emisora. “Junto a Feliciano cerramos la puerta y las rejas, afuera sonaban los petardos, pero ellos empujaron las puertas y entraron, me chicotearon, me pegaron y estaba sangrando, pero con Feliciano logramos escapar, sin embargo Carlos se quedó”. El joven comunicador fue golpeado salvajemente; el informe forense describió traumatismo encéfalo craneal e impedimento de 12 días, según el médico Raúl Caballero. Ante ello, el Alcalde no tiene dudas y apunta a Huampo. “Es el autor intelectual y material del asesinato del periodista y no está capturado, pero está imputado por asalto”. La autoridad edil culpa también a los ex concejales Basilio Poma, Rufina Zerna y Nicolasa Cruz, además de Efraín Ticonipa y Julio Quisbert, del Comité de Vigilancia del 2007. La comuna hizo una querella por el asalto y quema de equipos de la radio a las seis personas, pero sólo Zerna está detenida ahora. “Nosotros (la radio) no estábamos difamando a nadie, como ellos dicen, sólo estábamos defendiendo la dignidad y la honorabilidad de Pucarani, y Carlos no era influyente, tenía su programa, pero era de música”, asegura el edil que promovía su gestión desde un programa semanal: “Dialogando con el Alcalde”. “La radio se convirtió en un instrumento peligroso para nuestros contrincantes, por eso la destruyeron”, afirmó Mamani, del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), y quien acusa al Movimiento Indígena Pachakuti (MIP) de buscar defenestrarlo para llevar a Huampo a la silla. Al respecto, Rufo Calle, dirigente campesino de La Paz, admitió que Huampo es del MIP, pero negó que desde su partido hayan instruido a sus seguidores destruir la radio de Pucarani. “No conocemos nada, eso le compete a la Central Agraria de Pucarani, nosotros siempre recomendamos a los militantes que respeten los derechos humanos y mucho más todavía si se trata de la prensa. Huampo ni siquiera está autorizado para tomar decisiones”, expuso Calle. Tras haberle propinado una brutal golpiza, los agresores de Quispe lo creían muerto y quemaban los equipos. El radialista fue atendido en el hospital de Pucarani y por sus propios medios llegó a La Paz, donde se encontró con su padre y uno de sus hermanos. En la casa, y ayudado por una revista, reconoció a dos de sus agresores en unas fotos y por la noche volvió a Pucarani, para recuperar algunos CD, esa fue la última vez que estuvo en el pueblo. Al día siguiente fue al forense de El Alto; mejoraba su salud, pero el sábado 29 a las 20.00 cayó. “Estábamos en una movilidad de la familia, salió del auto, se hincó y se desplomó”, cuenta su hermano Jaime. Poco después murió, a consecuencia de la golpiza.
Otros detalles
En La Paz: Carlos Quispe Quispe fue enterrado el 31 de marzo en el Cementerio General de La Paz, su nicho está en el cuartel número 30.
Era folklorista: El radialista bailó tres años en la Llamerada San Andrés y una vez en el Carnaval de Oruro. Le encantaba la música nacional, una pasión que cultivó desde su colegio Antonio Díaz Villamil.
Sus amigos: Durante el viernes 28 y sábado 29, compañeros de carrera y de la fraternidad fueron a verlo. Carlos incluso bromeaba y prometía volver con su programa el martes.
EL RADIALISTA
Su perfil : Carlos Quispe Quispe nació el 9 de julio de 1976 en La Paz y murió el 29 de marzo del 2008.
El estudiante: Cursaba el último curso de la carrera de Comunicación Social en la UMSA.