Cada día, de cuatro a seis de la tarde, un malabarista se apoderaba de la plaza Alexander de La Paz. Su habilidad en el manejo del balón hacía que algunos curiosos se detuvieran por unos minutos para verlo, otros simplemente comentaban que se trataba de un loco que soñaba con ser futbolista. Amante del breakdance y del hip hop, el profesor de educación física José Georgino Laime Apaza, de 23 años, se convirtió en un artista de la pelota. “Entrenaba hasta muy de noche, pero claro, no descuidaba mis estudios en la Facultad de Medicina en la Universidad Mayor de San Andrés”. Llega el fútbol estilo libre Durante el Mundial de Alemania 2006, las imágenes de los astros Ronaldinho y Lionel Messi invadían la televisión con anuncios comerciales donde el brasileño y el argentino efectuaban una suerte de trucos con el esférico; en algunos casos, inimaginables. En los años 80 y 90, Diego Armando Maradona hacía similares ejercicios con pelotas hasta de golf. Era una muestra del fútbol estilo libre que ahora es la pasión de muchos seguidores del balompié y la música. En esta especialidad, los futbolistas se concentran en los movimientos para controlar el balón con arte y técnica, ingredientes capaces de hipnotizar a todo espectador. Por eso, Red Bull Street Style convocó en todo el mundo a competencias clasificatorias para los mejores exponentes de esta modalidad, un espacio donde los jugadores batallan mano a mano utilizando como armas la imaginación, el balance, la agilidad, el estilo y el control de la pelota para derribar a sus rivales. La puesta en escena en La Paz Los altoparlantes están a punto de explotar en el Paseo de El Prado. La música del baile quebrado o breakdance y el hip hop pelean. Es el inicio de la final nacional del fútbol estilo libre en La Paz. La mañana del 17 de agosto, el sol acompaña a los ocho mejores exponentes del arte-fútbol ante cerca de dos centenares de aficionados. Entre los clasificados se encuentra el profesor José Laime Apaza. Las reglas son simples: una pelota, dos jugadores y tres minutos. El presentador B-Boy Yungaro llama a cada uno de los finalistas a la arena: Alberto Patty, Manuel Ortega y Nelson Palacios, de La Paz; Johani Durán, Rodrigo Irahola y Marvin Rodríguez, de Santa Cruz y Rhandi Muller, de Cochabamba. El formato es uno contra uno, en el que cada jugador tiene 30 segundos para demostrar la posesión del balón y sus mejores trucos al ritmo de la música, para luego cederle el turno a su rival. Durán, Irahola, Muller y Laime destrozan a sus contrincantes y se anotan en las semifinales. La creatividad, la agilidad y el estilo libre se mezclan con el ritmo de los beats del DJ Jash, los cuatro clasificados se enfrentan en dos feroces batallas. Durán sorprende a Irahola y en la otra llave, Apaza aplana a Muller. La hora de la verdad llega para José Laime Apaza, de La Paz y Johani Durán, de Santa Cruz. Ante el jurado, José saca de la manga una de sus cartas mágicas, toma el balón lo aprieta contra su taco izquierdo y el glúteo, el balón se eleva, se para de manos y empieza a girar sobre sí. El paceño esperó un año para mostrar sus malabares. Despliega seguridad, alegría, imaginación, magia y versatilidad en cada uno de sus movimientos con el balón, una receta que le granjea aplausos y el primer premio. “Será la primera vez que iré a Brasil y hacerlo por Bolivia en esta final mundial del fútbol estilo libre será un honor”, sostiene feliz el vencedor. José cumplió el sueño por el que se entrenó durante 365 días, la cita le espera en Sao Paulo el 18 de noviembre.