Bloqueos comienzan a asfixiar a Tarija, Santa Cruz y al Chaco PROBLEMAS • El GLP y la gasolina se terminan en Tarija, Villamontes y Camiri. En la región chaqueña los alimentos escasean y suben de precio. Falta gas licuado y diesel en el oriente del país.
LOS PASAJEROS SUFREN EN LA RUTA • Una mujer carga dos maletas y una bolsa de dormir. Atrás, dos varones empujan la silla de ruedas de un tercero. Fue ayer en la ruta a Villamontes.
La escasez de combustibles (GLP y gasolina), la reducción del transporte público, el desabastecimiento y encarecimiento de los alimentos en los mercados, las filas en las estaciones de servicio y en los puntos de distribución de gas licuado, han comenzado a asfixiar a la gente en las ciudades de Tarija, Villamontes y Camiri. La difícil situación es producto del bloqueo de caminos que los cívicos del Chaco aplican desde hace 11 días.
Debido a que la vía que une a Tarija con Argentina y la ruta que la conecta con La Paz están bloqueadas, los combustibles y los alimentos no están llegando a la ciudad chapaca ni a las poblaciones del Chaco. En los caminos de la región chaqueña, impotentes, los choferes de decenas de camiones parados observan cómo las frutas (sandías, papayas y plátanos) que transportan comienzan a descomponerse.
Hasta el martes, en la ciudad de Tarija se veían largas filas para la compra de Gas Licuado de Petróleo (GLP). Sin embargo, ayer no se vio ni un solo camión repartidor del energético, explicó a este medio Danilo Olmos, gerente de TV Sur de Tarija.
Las filas en las estaciones de servicio llegan a dos y hasta tres cuadras. La venta de gasolina fue racionada a un máximo de 20 litros por vehículo. Gran parte de la gente se está desplazando a pie o en bicicletas, debido a que se redujo el transporte público.
La delegada presidencial en Tarija, Celinda Sosa, sostuvo que las amas de casa de las zonas periurbanas son las más afectadas, ya que son ellas quienes utilizan el GLP; mientras que en el centro de la ciudad las familias tienen gas natural domiciliario.
Tarija aún no sufre el desabastecimiento de alimentos. Sin embargo, en Camiri, la gente está preocupada porque además de no tener combustibles, los alimentos empezaron a escasear en los mercados. “Lo poco que hay subió de precio”, explicó la dirigente cívica del lugar, Carmen Palenque. Algo similar sucede en Villamontes, donde se han formado filas en las gasolineras y se acaba la reserva de combustible.
La gente de estas ciudades, a través de los medios de comunicación, está pidiendo a los bloqueadores realizar un cuarto intermedio, para que puedan abastecerse de alimentos y combustibles, explicó Palenque.
El director Jurídico de la Superintendencia de Hidrocarburos, Leonardo Chiquie, manifestó su preocupación por Tarija, puesto que esta ciudad se quedó sin combustibles. "Nosotros hacemos trabajo técnico y estos problemas políticos nos perjudican en la logística". Agregó que debido a la decisión de aumentar los bloqueos, Pando y Beni también pueden ser afectados.
En Guayaramerín (Beni), el corregidor Lorenzo Céspedes advirtió que sólo existen 80 mil litros de diesel para cuatro días.
Desde Santa Cruz, el director nacional de Comercialización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Iván Morales, alertó que los bloqueos perjudican el abastecimiento de GLP en la ciudad oriental.
Morales aseguró que la medida ha reducido en un 55% la comercialización del energético, porque solamente las plantas de Río Grande y Guillermo Elder Bell son las que están despachando regularmente el GLP para una población que supera el millón y medio de personas.
Según el ejecutivo, Santa Cruz de la Sierra necesita al menos 286.000 toneladas de GLP para ser abastecida normalmente. Hasta el momento, se llegó a cubrir sólo el 45% de la demanda.