El cardenal Julio Terrazas repudió ayer, en su homilía, el uso y participación de niños y adolescentes en los actos luctuosos de violencia suscitados en el país durante los últimos días. Asimismo, atribuyó el asesinato de al menos 15 personas en Pando a manifestaciones de odio y racismo de parte de la población, y acusó a las partes en conflicto de usar políticamente a las víctimas para generar más confrontación en el país. “Lo que ha acontecido en estos días a nadie tiene que enorgullecernos. Las formas y las maneras violentas no son jamás signos de vida y de luz... Silenciosamente se va multiplicando la droga que llega a nuestros niños y se va multiplicando la compra de conciencia, la explotación de nuestros niños utilizados para sembrar más dolor y sufrimiento, eso también tiene que ser corregido mirando al Señor”, dijo. Niños y adolescentes participaron, la semana pasada, en diversas protestas que grupos afines y opositores al Gobierno desarrollaron en el departamento de Santa Cruz. Tanto las Defensorías de la Niñez como el Defensor del Pueblo condenaron el uso de los menores de edad en este tipo de movilizaciones. En tanto que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) expresó su preocupación al respecto porque este tipo de acciones quebranta los derechos de la niñez. Luego, Terrazas se refirió a que los que siembran odio y racismo pueden causar muertes como las acontecidas en Pando. “Los venenos que hoy nos pueden hacer morir quizá no son las serpientes, sino los odios y racismos, los llamados a la violencia; esos son los venenos nuevos, las serpientes venenosas que van matando el alma y el espíritu. El que anda buscando quién envenenó y el que anda contando muertos envenenados, el que anda buscando sólo cifras de dolor y sufrimiento y aprovecha eso para seguir lanzando más veneno, impide que el pueblo levante la vista”, repudió el purpurado. Asimismo, dijo que el país está en tinieblas y que los líderes deben ser humildes para superar esta crisis. “Cuando la violencia se va apoderando de todos los espacios, no nos dejemos seducir por las tinieblas. Si queremos cosas grandes, sepamos bajarnos para comprender a nuestra gente sencilla para ser capaces de imitar al Señor en ese gesto de humildad... La necesitamos todos, pero en especial los que tienen responsabilidades con la comunidad”. Redacción Santa Cruz