Bolívar fracasa otra vez en la Copa La Academia tuvo un inicio de ensueño, lograba el pase de entrada. Fue superior, pudo liquidar y perdonó. Liga no jugó bien y Navia desequilibró.
Arnulfo Valentierra, de Bolívar, trata de superar la marca de Calderón, de Liga de Quito, mientras observan García y Manso. La Academia ganó ayer 2-1, pero no le alcanzó.
Bolívar estuvo cerca de la gloria en cinco minutos, desperdició la opción de clasificar a la siguiente instancia de la Copa Sudamericana, a pesar de ganar a Liga de Quito 2-1, y dejó tristes a sus hinchas que ayer lo alentaron durante los 90 minutos de juego.
No fue la noche de Renato Ramos, a pesar del primer gol anotado. Se perdió al menos cuatro opciones claras de marcar; en dos ocasiones fue presa de los nervios y en otras cabeceó y remató de mala manera.
En cambio, su coterráneo Reinaldo Navia demostró su pasta de goleador, al recibir el primer balón y con un remate alto anotar el descuento y clasificar a Liga a la siguiente fase.
El técnico Jorge Habegger se equivocó al no cambiar a Ramos por Joaquín Botero, al inicio del segundo tiempo. El atacante ingresó tarde, cuando Bolívar ya había agotado la reserva física.
El equipo celeste expuso mucha vergüenza deportiva, con el generoso despliegue de Emilio Martínez, Abdón Reyes, Ignacio García y Nahuel Fioretto, a quienes apuntalaron con su talento Daner Pachi y Arnulfo Valentierra, sobre todo este último, que en la primera jugada del partido elevó el balón por encima de Diego Calderón hacia la posición de Abdón Reyes, quien habilitó a Ramos, y éste con un remate fuerte superó el arco ecuatoriano, a los 40 segundos del inicio.
A los cinco minutos, Martínez conectó de cabeza un centro de Nahuel Fioretto y amplió la cuenta a 2-0, ante la sorpresa de los propios jugadores e hinchas de la Academia.
Los ecuatorianos reaccionaron e intentaron dominar, pero Bolívar resistió al influjo de su hinchada que coreaba el ´dale boo...dale, dale boo´.
En la segunda etapa, Liga de Quito sacó su as de espadas: Reinaldo Navia. El chileno demostró a los 18 minutos que no se habían equivocado, superó en base a velocidad a la zaga celeste y con un remate alto anotó el 1-2. A esta altura, Ramos se había perdido tres goles cantados, sobre todo el último, en el descuento. Bolívar intentaba mientras la habilidad de Cevallos hacía ganar tiempo a la Liga.
Las altas y bajas del choque
LA CLASE: El volante Arnulfo Valentierra expuso su habilidad en varios momentos, además de sus pases gol. Daner Pachi no desentonó, sobre todo en el primer tiempo. Luego se cansó y decayó.
LA IMPRECISIÓN: El vigente campeón de la Copa Libertadores demostró que no es el mismo por la partida de sus figuras. Aunque no es un rival fácil, el equipo actual carece de oficio y aplomo.