Entre aves de paraíso, esterlicias, iris, liliums, y orquídeas, tres de las florerías más importantes de La Paz entregan sus secretos en la ornamentación.
Texto: Jorge Quispe Fotos: Ronald Melgarejo
La mañana del 21 de septiembre de 2007, 500 rosas rojas llegaron a la casa de Carolina por el día del amor. Ismael, su novio, las mandó para expresarle sus sentimientos. “Las rosas rojas significan amor y las blancas, pureza”, explica Mauricio Poma Gonzales, especialista en ornamentación floral y gerente propietario de Espacios Verdes, además de ser el artífice de la sorpresa.
¿De dónde sale tanta flor? Pues en septiembre y mayo, el amor sonríe en las florerías Espacios Verdes, Cáliz & Corola y Diseño Creativo, así como en sus cajas registradoras. “Trabajamos hasta 48 horas seguidas, porque hay que cumplir con los pedidos”, expone Ramiro Quispe Tapia, de Diseño Creativo en la zona Sur.
En los seis años que Mauricio lleva al frente de Espacios Verdes, en la avenida Arce y esquina Cordero, no sólo hizo efectivo el pedido de Ismael para Carolina, sino que vio cómo una rosa dio inicio a más de una relación que terminó en el altar. “Comienzan mandándose una rosita, luego son dos, tres, después el aniversario, el enamoramiento. Algunos innovamos, nuestros diseños son nuevos y originales... estamos alistando unos corazones”. Entonces, enseña una base en cera con esa forma antes de introducir en ella rosas rojas y blancas.
Espacios Verdes se provee de flores desde Colombia, Perú, Chile, Ecuador, Venezuela y Brasil. Algunas también son traídas desde Cochabamba y Santa Cruz.
Los tulipanes, los preferidos para las bodas, llegan desde Ecuador y Chile, al igual que los lisiantus. Las orquídeas, para muchos las reinas de las flores, se importan desde Venezuela.
Por el viaje, las flores llegan en algunos casos deshidratadas. Por eso reciben un tratamiento especial antes de ser incluidas en los arreglos y los bouquets.
Un pedido llega a las nueve de la mañana, se toma la dirección y el teléfono del destinatario y luego se empieza a trabajar en el diseño. Cuidadosamente se eligen las flores, la base y el follaje. “Observamos el volumen, el tamaño, la armonía y el equilibrio, todo para que a las once de la mañana el pedido ya esté entregado”, enseña Mauricio rodeado de un sinfín de moluselas, hojas laseas, velos de novia, flores de zanahoria, rosas, esterlicias o aves de paraíso, liliums, iris y orquídeas.
“La rosa roja significa amor; la amarilla es hospitalidad, no es desprecio; la rosada es amistad y las blancas, además de mostrar pureza, son las preferidas por las novias”, formula el diseñador que el año pasado atendió unos 400 pedidos por el 21 de septiembre.
Los precios van desde un arreglo floral con una rosa, a 15 bolivianos, hasta otros que pasan los mil dólares. Entre las flores más cotizadas se hallan las orquídeas, que cuestan 150 bolivianos.
“No necesitas mandar dos o cinco docenas. Con tal de que envíes una rosa bien arregladita, igual causará impacto”.
Mauricio trabaja desde las seis de la mañana y vigila todos los diseños; es un apasionado con las flores. Por eso, en menos de diez minutos y con sólo tres flores, algo de follaje, tres cristales y agua puede construir un arreglo floral para el centro de una mesa, que es su otra especialidad.
Mauricio habla pausado, pero sus manos se mueven febriles cuando toca una flor. “En septiembre tenemos más opciones que no existen en otras épocas del año, eso es lo bueno de la primavera”. Pero el diseñador no sólo trabaja con las plantas, sino con múltiples elementos. “Esto es creatividad, por eso nuestros arreglos pueden contener mármol, sal, piedras, canela, rodajas de naranja deshidratada e incluso algunos granos de café”.
En Espacios Verdes la cantidad no es el problema. “A la semana uso al menos unas 3.500 flores, eso es más o menos unos 100 paquetes, si se toma en cuenta que cada uno tiene unos 25 tallos”. Claro, el pedido que hizo para Carolina contenía algo especial...
Los liliums son la novedad
Al ingresar a la galería Diseño Decorativo, en la avenida Montenegro de la zona Sur, el perfume de las flores envuelve a los visitantes. Ramiro Quispe Tapia, el responsable de la florería, también tiene su propia arma: una gran sonrisa.
“Las rosas inspiran a cualquier persona. Son sus colores, sus fragancias y sus formas las que me permiten crear nuevos diseños”, expone el paceño de 36 años que se ocupa de estas creaciones.
“Para la temporada, los liliums blancos, naranjas y fuccias serán la novedad”. Estas flores pueden costar 35 bolivianos en un arreglo que además va acompañado de cinco capullos de rosas, todo dentro de un cristal con agua.
Con experiencia, asegura que el poder de una flor es más grande de lo que uno podría pensar. “Una vez, un cliente pidió unas diez docenas de rosas y la dama no podía creerlo... luego supimos que esa pareja se casó”.
Co mucha habilidad, Ramiro crea bouquets, ramos en canastas, decoración para inauguraciones y arreglos florales para bodas, aniversarios y eventos. “Este mes, lo que más salen son las rositas, pero nosotros hacemos de todo. Una vez hicimos el arreglo para la presentación de un libro para esa ocasión elaboramos ramos exóticos con liliums blancos”.
Las liliums son las preferidas de Mauricio. “Por el tamaño que tienen te permiten realizar mejores trabajos, además sus tallos son altos”. Unos globos musicales pueden acompañar a las rosas, propone Diseño Creativo.
Lo último en decoración
La base contiene agua y unas burbujas de cristal que flotan. Este detalle pertenece a un arreglo de Cáliz & Corola. Desde la calle Aspiazu esquina 20 de Octubre, la gerente propietaria Miriam de Crespo no se cansa de crear. “El uso de las burbujas de cristal es lo nuevo que presentamos este mes, junto a una especie de gelatina o gel que formarán parte de las bases para los arreglos florales”, propone la diseñadora.
Para septiembre, los pedidos en Cáliz & Corola pueden superar los 150, pero aquello no asusta al equipo que dirige Miriam. Para abastecerse, importa orquídeas desde Ecuador y Colombia, mientras que gran parte del follaje que utiliza llega desde el Chapare, los Yungas y Santa Cruz.
Antes de realizar un trabajo, Miriam conversa con sus clientes. “Por ejemplo, si la novia es romántica, para ella tengo un arreglo minimalista japonés”.
Cáliz & Corola trata siempre de innovar. Hace poco la florería instaló, además de rosas y orquídeas, una urna de vidrio con agua y peces de colores para una boda.
Miriam se siente privilegiada. “La calidad de nuestros trabajos nos ha permitido consolidarnos en el mercado”. La gerente propietaria vuelve a su trabajo, feliz de que sus creaciones hayan logrado exhibirse en Perú.
Así, sin que ningún ramo se parezca a otro, las flores toman en estas fechas los mercados bolivianos para ayudar a reflejar los complicados sentimientos que alberga el corazón humano.
¿Y las 500 rosas de Carolina? Luego de 15 días, se marchitaron y fueron a parar al basurero. Pero no todo era efímero en el arreglo: entre tanta flor, la joven nunca se dio cuenta de que los pétalos escondían además un anillo...