La decisión asumida ayer por la dirigencia del Conalcam, de levantar los bloqueos y las marchas hacia la ciudad de Santa Cruz, causó malestar en las bases masistas, que esperaban llegar hasta la capital cruceña.
Hasta el cierre de esta edición, por ejemplo, los colonizadores que iniciaron hace más de una semana su marcha desde Yapacaní mantenían su caminata hacia Montero. Allí se desarrollará hoy un cabildo para definir si los marchistas acatarán la pausa en esta medida. Orlando Llanos, dirigente de los colonizadores, manifestó que "las bases quieren primero que los prefectos firmen el acuerdo con el Gobierno antes de levantar cualquier medida".
El malestar se hizo evidente también en San Julián y en Bulo Bulo (Cochabamba), según reportes de Erbol. En esta última localidad los cocaleros bloqueaban la carretera a Santa Cruz.
"Algunos no están de acuerdo (con levantar el bloqueo). Pero como movimientos sociales tenemos que apoyar la decisión", declaró Leonilda Zurita, dirigente de la Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa.
Para el sociólogo José Mirtenbaum, de la Universidad Gabriel René Moreno, el levantamiento del cerco a Santa Cruz se debió al temor de los dirigentes de provocar muertes entre sus filas en caso de enfrentamientos y la falta de apoyo del Plan Tres Mil, bastión masista en Santa Cruz.
EN CONTRA DE LA PAUSA
Oruro • El dirigente campesino Juan Salamanca manifestó ayer que su sector no reconoce ninguna tregua en la movilización hacia Santa Cruz y que no acatarán la suspensión, según ANF.
Medidas • El dirigente de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Oruro, cuyos miembros se hallan en la marcha, dijo que lanzó la convocatoria a los representantes de las 16 provincias para masificar la movilización.