Los prefectos de Santa Cruz y Tarija, Rubén Costas y Mario Cossío, rechazaron ayer la presión del Gobierno para que firmen un pacto que garantice la convocatoria al referéndum constitucional y anticiparon que no cederán a la “presión” ni a la “extorsión”.
“La situación es crítica y el diálogo se pone crítico en tanto el Gobierno Nacional toma acciones que dificultan el proceso. Primero fue el estado de sitio, luego la detención de Leopoldo Fernández (prefecto de Pando), después el cerco a Santa Cruz y ahora el intento de obligarnos a firmar este acuerdo”, dijo Cossío.
Agregó que firmar un documento impuesto sería una contradicción con el diálogo. “Si esto ocurre, significaría cerrar el diálogo sin empezarlo, y bajo amenazas que si no se firma seríamos responsables de lo que pase en el país. Esto nos parece una extorsión más que una posición de diálogo”, dijo el Prefecto tarijeño.
Costas advirtió que “esa amenaza y ese bloqueo no es el mejor escenario para el diálogo” y tampoco el “chantaje” y la “presión”. Dijo que si en más de nueve meses no se pudo solucionar este conflicto, no se puede pretender hacerlo en cuatro días de trabajo.
"Hay que ser claros y formales, tampoco esto tiene que ser una causal dilatoria para que se encuentre paz y tranquilidad, y tampoco habrá posibilidades de elecciones o referéndum si no se llega a un acuerdo”, señaló.
El secretario de autonomías de la Prefectura de Santa Cruz, Rolando Aguilera, dijo que la situación se ha complicado y se han intensificado las amenazas porque “el Gobierno está nervioso y se le acaba la hora” y que por eso “ahora quiere imponer a través de la fuerza un acuerdo sin que se llegue a un consenso”. Señaló que no se arrodillarán “bajo la imposición de ningún dictador”, Redacción, Santa Cruz