El Ejecutivo, a través del canciller David Choquehuanca, manifestó que la “intención” del Gobierno de Estados Unidos de suspender las preferencias arancelarias para Bolivia es “una nueva agresión a la democracia”.
“Consideramos esta intención del presidente (George) Bush como una nueva agresión a la democracia boliviana, a la lucha contra el narcotráfico que Bolivia está llevando de manera positiva en relación a los otros países”. Agregó que el Gobierno verá las medidas a tomar en caso de que se concrete la suspensión de la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Droga (ATPDEA) para el país.
La Casa Blanca justificó su decisión con el argumento de que Bolivia fracasó en la lucha contra el narcotráfico. Así, el 15 de septiembre, se conoció que el país estaba en la “lista negra” de naciones que no cumplieron con la erradicación de drogas.
Choquehuanca admitió que las relaciones con EEUU no atraviesan su mejor momento y relacionó el anuncio con la declaratoria de persona non grata de Philip Goldberg, embajador de ese país en Bolivia, producida el 10 de septiembre. “Creemos que es una venganza que está tomando EEUU por la expulsión del embajador de ese país”.
El ministro anticipó que en una conversación con el presidente colombiano, Álvaro Uribe, se decidió trabajar en bloque para lograr la extensión del ATPDEA. Afirmó que también se busca abrir nuevos mercados en Brasil, México, India y China. Estos dos últimos países son líderes mundiales en la producción de manufacturas, que son el principal producto que Bolivia vende a Estados Unidos.
Choquehuanca también recordó que está vigente un decreto que habilita $us 8 millones para otorgar créditos a los exportadores para que puedan pagar los aranceles de exportación.
Según la agencia EFE, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, expresó su apoyo a Bolivia y sostuvo que "son limosnas” las que otorga EEUU a través de las preferencias arancelarias.